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| Humor y Estilo |
Friday, June 20, 2014
El Gran Hotel Budapest
Friday, April 12, 2013
Terapia de Riesgo
Tras la complicada trama que va de las terapias con el siquiatra a las complicaciones legales derivadas de actos criminales en los que están directamente vinculados ciertos medicamentos, está la denuncia hacia los poderosos intereses de la industria, que hacen de las suyas con el fin de mantener altas las ventas.
Thursday, April 15, 2010
El Imaginario Mundo del Doctor Parnassus

La irresistible tentación fáustica
Ricardo Martínez García
El doctor Parnassus (Christopher Plummer) ha hecho un trato milenario con el diablo, con el fin de potenciar la imaginación de sus clientes a través de él. Pero el precio que cobra por sus servicios este diablo pícaro llamado señor Nick (Tom Waits en un personaje que ni mandado a hacer) siempre apunta sobre aquello que más se quiere, y en el caso de Parnassus es su hija adolescente Valentina (Lily Cole), a la manera de la Sara bíblica, que obtuvo al suyo en el ocaso de su vida y a través de un milagro.
La cinta del director Terry Gilliam The Imaginarium of doctor Parnassus (09) nos ofrece una historia que resume algunos aspectos de la historia de la humanidad: la lucha por salir de lo cotidiano, el afán de novedades, la picardía de algunos personajes (en este sentido el verdadero diablillo es Tony, ese personaje encarnado primero por Heath Ledger y luego Johnny Depp, Jude Law y finalmente Colin Farrel, él es el verdadero motor de la historia), la inocencia perdida, la irresistible tentación de acceder a aquello que creemos fuera de nuestro alcance.
Pero ¿quién ha dicho que no está a nuestro alcance? Si el mundo es ilusión, entonces todo puede ser accesible precisamente por ese canal natural que poseemos todos los seres humanos. El problema viene cuando finalmente se da la contrastación con la realidad, ¿pero quién nos quita lo bailado, perdón, lo imaginado?
El carácter lúdico de la cinta está precisamente en esos maravillosos mundos imaginarios del doctor Parnassus (con unos efectos especiales que recuerdan a cintas como Charlie y la Fábrica de Chocolate, de Tim Burton, o Las Aventuras del Barón Munchausen, del propio Gilliam), que en realidad son de cada uno de los que sueñan a través del espejo mágico de su destartalado escenario ambulante. De ahí el carácter caótico y estrambótico de esos mundos.
El enano Percy (Verne Troyer), por otra parte, más que asistente del doctor, representa su conciencia, que es pequeña pero incisiva. “¿Qué haría yo sin ti, Percy?” le dice el doctor. “Conseguirse otro enano” le contesta éste, como si fuera fácil primero renunciar a la propia conciencia, y luego encontrar otra.
Al final, el doctor Parnassus tal vez sea quien imagina al señor Nick, porque el diablo naturalmente es producto de la imaginación humana, para la cual resulta una idea irresistible.
Sunday, January 31, 2010
Sherlock Holmes

Guy Ritchie se pone clásico
Ricardo Martínez García
El Sherlock Holmes de Guy Ritchie es un ejercicio fílmico de un cineasta que ha logrado alcanzar su madurez, y lo hace con un tema clásico de la literatura popular británica, desde su visión particular pero sin dejar de lado la esencia del genial personaje creado por sir Arthur Conan Doyle.
El método detectivesco fundamentado en la observación y en la deducción, tan desarrollado por Sherlock Holmes y que es un elemento esencial en el personaje literario llevado a extremos próximos a la grosería de tan exactos, es respetado por Ritchie, no así algunos excelentes elementos ambientales o escenográficos, pero esto en la cinta del ex de Madonna se agradece, pues con ello logra un trabajo redondo: es entretenido, hay un misterio que resolver, los personajes protagónicos corren aventuras y romances y finalmente los malos no se salen con la suya.
El intercambio de diálogos entre Holmes y su inseparable compañero Watson (Robert Downey Jr. y Jude Law, ambos en una de sus mejores interpretaciones) son divertidos e ingeniosos, así como la picardía de Irene Adler (Rachel McAdams, preciosa y audaz ladrona objeto amoroso de Holmes), lo que hace que sean personajes simpáticos y con los cuales el espectador se identifica plenamente.
Holmes y Watson a ratos parecen dos esposos que se llevan tan bien que a cada rato quieren separarse pero sin lograrlo, se conocen tan bien que es un gusto verlos interactuar. No son como los personajes sobrios que dibuja Conan Doyle sino son mucho más intensos, algo que los puristas han rechazado. Ritchie adereza de modo muy lúdico la esencia de los relatos de Conan Doyle y ofrece un producto divertido, ameno, atractivo para las grandes audiencias que no necesitan haber leído los relatos detectivescos originales para disfrutarlos. Incluso aquellos que sí los hayan leído podrán ver que la transformación mantiene la esencia del personaje y la recreación es más que buena. No deje de verla si le gustan las cintas de detectives al estilo clásico.

