Wednesday, June 17, 2015

Los Vengadores, La Era De Ultrón

Peligrosa robotización
Invención vs. inventor

Ricardo Martínez García

Más allá del alarde de efectos visuales digitales, de trepidantes combates entre los Vengadores y una serie de enemigos, primero humanos y luego robóticos, la nueva cinta de la franquicia, Los Vengadores, La Era de Ultrón (15), de Josh Whedon, propone algunas ideas sobre los peligros de la automatización, en torno a temas que de por sí son complejos para el discernimiento puramente humano.

Luego de comabtir contra una sociedad criminal secreta llamada Hydra, los Vengadores se toman un respiro. Tony Stark, en su idealista intento por preservar la paz mundial, proyecta el diseño de un robot capaz de pensar por sí mismo. Pero un descuido provoca el caos y posteriormente una destrucción atroz en algún país de Europa oriental.

El robot autónomo llamado Ultrón (con la voz de James Spader), al tomar conciencia de un modo obscuro -una conciencia que se forma y permanece al parecer en la realidad virtual de internet, algo como lo visto en la cinta Ella (13), de Spike Jonze-, planea la destrucción de la humanidad, contraviniendo de este modo las tres leyes de la robótica planteadas por Issac Asimov, pues su programación es para preservar la paz mundial, por encima de la propia humanidad.

La trama de la cinta introduce algunos pequeños nuevos elementos personales de los Vengadores, en un intento por mostrarlos más humanos. El Capitán América (Chris Evans) le recuerda al doctor Banner (Mark Ruffalo) que él es experto en tardarse demasiado, cuando observa el naciente romance del doctor con la bella Natasha Romanoff, la Viuda Negra (Scarlett Johansson), y en referencia a aquel baile no consumado con la agente Carter.

La visita a la familia de Clint Barton, alias Hawkeye, representa un descanso, un refugio para los agotados Vengadores, pero a la vez es un recordatorio de las razones por las cuales deben luchar contra Ultrón.

El intento de Ironman por llevar a cabo un programa que les permitiera a los Vengadores tomarse unas vacaciones, o evadir al menos por un tiempo sus responsabilidades de súper héroes ante las amenazas de los malos, da por resultado un descuido, casi fatal, en el desarrollo de sus propias creaciones. Este intento representa una alegoría fílmica de lo que la ciencia humana puede contener de destructiva en sí misma.


La inclusión de nuevos personajes como La Bruja Escarlata (Elizabeth Olsen), Quicksilver (Aaron Taylor-Johnson) y de Visión (Paul Bettany) son las novedades que presenta secuela, la más reciente de la saga de los Vengadores.

Crímenes ocultos

Infancia y guerra

El peso de la ideología


Ricardo Martínez García.

La cinta Crímenes Ocultos (15), está basada en el libro de Tom Rob Smith, Child 44, que corresponde al título original de la película. Se trata de un niño huérfano, producto de las situaciones sociales generadas en Rusia, luego de la Revolución Bolchevique y sus consecuencias, pues al consolidarse Stalin en el poder, realizó un barrido de opositores a sus políticas industrializadoras, conocido como la Gran Purga, en 1930, lo cual dio como resultado una gran cantidad de niños huérfanos. Tal es la historia al menos, que se cuenta al inicio de la cinta.

Dirigida por Daniel Espinosa, la película se centra en un niño que logra sobrevivir al orfanato, volverse soldado y convertirse en un propagandístico héroe de guerra. Este soldado, Leo Demidov (Tom Hardy) se convierte en un policía del estado. Consigue casarse con Raisa (Noomi Rapace) y ambos viven en un denso y adverso ambiente político.

La trama poco a poco nos deja ver algunos aspectos del terror, el control, la censura o la completa intolerancia a cualquier otra verdad que no sea la que emiten las instituciones políticas, dominadas por una ideología que defiende a ultranza al régimen comunista. “En el paraíso no hay asesinatos” es una frase que se enarbola como bandera de identidad de lo que supuestamente es el régimen comunista instaurado por Stalin: un paraíso. Lejos de eso, sí que había asesinatos, pero en la versión oficial son convertidos y reportados como meros accidentes.

El descontento y la descomposición social que va generando esa ideología apologetizadora del comunismo ante un decadente capitalsmo (que también tiene sus propios pecados), produjo más dramas de las que es capaz de evocar la cinta.

La denuncia social implícita se vuelve un motivo de reflexión, ante las nuevas formas de ideología y de propaganda que nos han tocado vivir en esta era de la globalización, pero se va diluyendo conforme avanza la película, enfocada ya en el caso detectivesco que desarrolla Leo, quien logra la colaboración de un general retirado, Mikhail Nesterov (Gary Oldman), en la búsqueda del llamado carnicero de Rostov. Tal búsqueda los llevará a descubrir graves secretos.


Las actuaciones de Rapace y de Hardy son de lo mejor de la cinta, la cual, luego de un inicio más o menos histórico confuso, se consolida como un thriller, que va ganando en emociones conforme se acerca al final. Raisa se da cuenta de que su esposo Leo es diferente a los demás miembros de la policía estatal, cuya sola presencia generaba temor a los que los trataban. Buena cinta para un fin de semana.

Saturday, May 09, 2015

Pulp, una Película sobre la Vida, la Muerte y los Supermercados

Todos somos Comunes
Toda una experiencia musical

Ricardo Martínez García.

El grupo de rock pop británico Pulp se formó en la ciudad de Sheffield, Yorkshire, Gran Bretaña, en el año de 1978, y publicó su primer disco en 1983. Desde entonces editó 6 álbumes más en estudio, así como diferentes compilaciones y sencillos. Algunas de sus canciones marcaron a varias generaciones de adolescentes, que se identificaban con las letras, compuestas por el líder y cantante del grupo, Jarvis Cocker.

Como ha ocurrido con algunos grupos británicos, Pulp cuenta con una historia poco usual pero no rara entre los grupos británicos, donde en cada álbum se observa una constante evolución y desarrollo en sus conceptos musicales, aunque sin perder su identidad, primero moviéndose en el terreno underground y evolucionando a un pop rock muy sofisticado.

Es este grupo el tema de este documental musical, dirigido por Florian Habicht, titulado Pulp, una Película sobre la Vida, la Muerte y los Supermercados (14), que muestra a Cocker y a otros miembros de la banda dando testimonios, opiniones e impresiones acerca de su trabajo como músicos, y la trascendencia que tuvieron. Es así como vemos momentos intensos de algunos de sus conciertos, o de personas cantando las canciones del grupo, como un coro de mujeres cantando Common People, o los ancianos de algún asilo cantando Help the Aged, entre algunas de las más conocidas.

El director enfatiza la idea de que aunque fue una banda reconocida internacionalmente (estuvieron de gira en México en el año 2012, presentándose en el Palacio de los Deportes en el mes de abril) no se sintieron en ningún momento como los grandes astros de la escena del rock. Más bien los muestra como personas comunes y corrientes que cantaban canciones sobre la vida, el amor, la muerte, la cotidianidad, pero desde un enfoque tal vez crítico, analítico y muy honesto. De tal modo que vemos a Cocker y a los demás miembros de Pulp hablando de su experiencia de haber sido una de las bandas más influyentes en la escena musical, desde sus casas, o mientras cambian una llanta a su vehículo compacto. Se trata de un documental no solo para los grandes seguidores del grupo, sino para cualquiera que guste de la música con mensaje.

Por cierto, Jarvis Cocker participó en la composición de tres pistas del soundtrack de la cinta Harry Potter y el Cáliz de Fuego, en el 2005, para lo cual formó un grupo llamado The Weird Sisters.

Rápidos y furiosos 7

Despedida a Paul Walker
El final

Ricardo Martínez García

James Wan, director de El Conjuro y La noche del Demonio, y productor de la serie de televisión American Horror Story, explora adecuadamente una vertiente cinematográfica del género de acción en esta cinta, la más reciente y la última, de la saga de Rápidos y Furiosos, dedicada al actor Paul Walker, quien falleciera en noviembre del 2013.

El viejo equipo de corredores de autos callejeros, formado por Toretto, Brian, Letty, Roman y Tej (Diesel, Walker, Rodriguez, Gibbson y Bridges) se convierte en una espece de espías internacionales, al estilo de Misión Imposible, que deberá lidiar con dos situaciones más que problemáticas: por un lado rescatar a una hacker creadora de un súper programa de software llamado “el ojo de Dios” (versión actual de un Big Brother asentado en internet), secuestrada por miembros de alguna mafia de la Europa Oriental, y que planean hacer cosas muy malas con tal programa, y por otro lado lidiar con el más que violento y destructivo hermano mayor de uno de sus enemigos, muerto al enfrentarse con el equipo en la cinta anterior.

La inclusión de actores como Jason Statham y Kurt Russell le da a Furiosos 7 una revitalización que ya necesitaba, además del carácter nostálgico que de por sí tiene luego de la muerte de Paul Walker. Statham es un conocido actor especialista en escenas de acción, peleas, conductor de autos, etc., que entra a la franquicia como anillo al dedo donde aparece como Ian Shaw, un ex miembro de las fuerzas especiales inglesas que desea vengar la muerte de su hermano Owen (Luke Evans), al costo que sea.

Con escenas inverosímiles, como caídas libres con todo y carros, la trama fluye tan rápido como la acción, el equipo se las arregla, en cooperación con alguna agencia del gobierno para ir a Ucrania o algún lugar inhóspito, y luego trasladarse a Dubai y armar destrozos y peleas dentro de hoteles de gran lujo, en la búsqueda de ese programa capaz de buscar a cualquier persona usando todas las cámaras conectadas a la red (como en la serie Persona de Interés), que mantienen al espectador atento y entretenido.

Las exageraciones en las escenas de acción, así como la invulnerabilidad que muestran los personajes ante la lluvia de balas y destrozos es parte esencial de esta cinta, así como en las anteriores, y no hace falta decir que para disfrutar de esta cinta, hace falta jugar el juego de conceder verosimilitud, por más fantasiosas que sean, a tales escenas. En el cine todo es posible.

Saturday, April 18, 2015

Hadewijch, entre la fe y la pasión



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Entre el misticismo y el fanatismo

Ricardo Martínez García

Los caminos de la fe pareciera que son a veces incomprensibles aún para aquellos que la profesan. Tal es el caso de Celine (Julie Sokolowski), una joven parisina postulante a monja y estudiosa de teología que vive la fe cristiana como ella la entiende –con sacrificio corporal y oración constante, con cierto estilo medieval atormentado- pero que no encuentra comprensión en la comunidad religiosa a la que quiere pertenecer. La manera de vivir su religiosidad, considerada exagerada, provoca que sea invitada por la madre superiora a regresar al mundo, pero ella sigue enamorada de Jesús, vive para él.

Al ser alejada del mundo religioso, ambiente en el que mejor podría desarrollar ese amor por Cristo, Celine va dando tumbos hasta llegar a sentir la necesidad de auxilio de un comprometido fiel musulmán llamado Nassir (Karl Sarafidis), que entiende también su fe como estudio y oración, pero igual como compromiso de acción. Este modo de pensar coloca a Celine en una situación en la que cree ser un instrumento de Dios extrañamente desde el catolicismo hacia el islamismo, con consecuencias funestas.

¿Qué hace creer a Celine que Dios la puso en el camino de esa facción del Islam a la que pertenece Nassir que ve en la violencia un radical modo de actuar?

El director de la cinta Hadewijch, Entre la Fe y la Pasión (09), Bruno Dumont, pone de relieve el hecho de la fortaleza de la fe de Celine y su conexión con Dios. En una de las escenas iniciales se ve a Celine orando, pero mientras lo hace, es como si el mundo exterior se detuviera con el fin de dejarla entrar en esa conexión divina. ¿Se trata de una santa o de una extrema fanática? Celine es estudiante de teología, pero ¿qué teología podría sustentar las ideas radicales de la violencia extrema?

Al final Celine vive atormentada pues se da cuenta de que sus acciones con Nassir, derivadas de su visita o peregrinaje juntos a Oriente Medio (en el que Celine atestigua la destrucción que producen los bombardeos y la muerte de gente inocente, lo que la hace llorar, pero Nassir la conmina a no hacerlo porque eso hace explícita la humillación de las víctimas) tienen consecuencias desastrosas. Se siente abandonada de Dios y decide escapar de tal situación. ¿Le llegará la redención a esta atribulada llena de fe?

Se trata de una película de tinte religioso, interesante desde el punto de vista particular de Celine, aunque requiere de cierto tipo de conocimiento sobre la lucha que con frecuencia se establece entre religión y política, entre misticismo y fanatismo. Hadewijch fue una poetisa mística que vivió en el siglo XIII en lo que ahora es la frontera entre Bélgica y Holanda. Al parecer también es el nombre del convento en el que Celine quiere vivir.

Friday, April 17, 2015

Kingsman, The Secret Service

Competencia al 007
Los nuevos caballeros
Ricardo Martínez García

La nueva cinta de Matthew Vaughn , quien ha dirigido entre otras las películas Kick Ass 1 y X-Men Primera Generación, está basada en la serie de cómics de espías escritos por Mark Millar y Dave Gibbons titulada Kingsman Servicio Secreto (15).

Un ñoño y rico empresario de las telecomunicaciones, Richmond Valentine (Samuel L. Jackson) decide que el mundo está sobrepoblado, así que desea hacerle un favor a la Tierra y eliminar a unos cuantos millones de habitantes, a través de sus teléfonos celulares. En su camino, muy a su pesar, se cruzan los agentes de una organización súper secreta que se autodenominan Kingsman, una suerte de órden de caballeros modernos cuya misión es preservar la paz y la armonía en la sociedad, usando para tal fin todos los adelantos tecnológicos y las habilidades de los agentes secretos.

Harry Hart (Colin Firth) es un súper agente, el prototipo de Kingsman, quien se encarga de enrolar para la organización al hijo de un agente caído en combate, el joven Gary “Eggsy” Unwin (Taron Egerton). Vemos a Eggsy sobresalir en casi todas las pruebas a las que es sometido, y luego participar activamente en el combate contra Valentine.

En medio de muestras de la mejor flema inglesa y de su peculiar sentido del humor (efectivo casi siempre), la narración es fluida y entretenida, con luchas, escenas de acción muy bien logradas, con las exageraciones en efectos especiales propias del género (muy buenos por cierto), además de un estupendo trabajo del equipo actoral, que incluye además de a Jackson y a Firth al experimentado Michael Cain y a Mark Strong, cuyo resultado es el de una película disfrutable, sin mayores pretensiones.

Del mismo tenor que las cintas del Agente 007, Kingsman se inclina más por un argumento más ligero, pero no por eso menos entretenido, menor acción y efectos especiales.

50 Sombras de Grey

¿Quién domina a quién?
Las trampas del amor
Ricardo Martínez García

La primera parte de esta franquicia cinematográfica ha generado excesivas expectativas, gracias a una efectiva publicidad que apela más que a la curiosidad al morbo, al deseo ya no tan oculto de presenciar escenas sexuales explícitas desde la pantalla grande pero sin llegar a la vulgaridad o banalidad de lo pornográfico.

Christian Grey (Jamie Dornan) es un millonario con costumbres sexuales de un género tan preciso que necesita primero de contratos de confidencialidad por parte de las mujeres con quienes se relaciona, y luego de contratos personales donde se especifica el rol que jugará cada miembro de la pareja.

El sexo no es tan explícito como sí lo es lo que especifica de modo escrito en el contrato entre el hombre dominator Grey y la sumisa Anastasia Steel (Dakota Johnson), una estudiante que se comporta como una muchacha provinciana que se enamora del inmensamente rico y culto hombre de negocios Grey.

La perversión de Grey consiste en conseguir que su pareja de turno admita, de modo voluntario y en ejercicio de su libertad, una serie de requerimientos que colocan a la relación muy cerca del sadismo en un grado de adulteración que lo convierte en algo muy light.

Ana Steel, sin embargo, en el proceso de conocer a Grey, se enamora de él, ella es una idealista, apela a los sentimientos de Grey y cree que con ellos de su lado conquistará al conquistador, al dominador dominado, dándole la vuelta a la relación, o haciéndola dialéctica, de ida y vuelta, en un movimiento audaz, que la coloca por momentos en el extremo opuesto de su papel, no aceptado aún, de ser la sumisa-tapete de Grey.

El lujo y la exquisitez de los bienes materiales, mostrados prolijamente en la cinta, devienen en algo banal, cuando se muestra que es la envoltura corporal de nuestros seres lo que se esgrime como único referente de la realidad amorosa. Los utensilios que suele usar Grey en su habitación de juegos son diseñados para exaltar o realizar una amplificación de los sentidos, que son puestos al servicio de la exploración y la experimentación del placer sensual.

El planteamiento general de la cinta queda lejos de otras más provocativas o atrevidas, como 9 Semanas y Media (86) de Adrian Lyne, El Último Tango en París (72) de Bernardo Bertolucci, o de El imperio de los Sentidos (76), de Nagisa Oshima.

Saturday, February 28, 2015

Birdman o La inesperada virtud de la ignorancia

Fantástica introspección
El peligro de conocerse

Ricardo Martínez García

Más allá de un relato fílmico sobre un personaje surgido del cómic, Birdman o la Inesperada Virtud de la Ignorancia es un relato sobre la introspección que realiza el personaje protagónico, pero a la vez, y a partir de un manejo adecuado de las técnicas fílmicas, es una reflexión del propio realizador fílmico sobre su trabajo y todo lo que se relaciona directamente con él.

En medio de secuencias que fluyen constante y vertiginosamente desde las entrañas de un teatro y hasta el escenario, a veces siguiendo a un personaje, a veces adelantándosele, vemos al veterano actor Riggan (Michael Keaton) entablando una conversación consigo mismo, o con su álter ego, del cual le resulta difícil ya desmarcarse. Ante la inminencia del estreno de una obra escrita por él mismo, Riggan realiza un ejercicio de introspección que lo lleva casi a abandonarse de sí mismo completamente.

Alejandro González Iñárritu explora y explota el aspecto más actoral y teatral del gran equipo que ha conjuntado. Vemos así duelos de actuaciones entre Michael Keaton y Edward Norton, a veces con intencionadas sobreactuaciones, entre Norton y Emma Stone, entre Keaton y Naomi Watts, etc. Los momentos climáticos están resaltados por la exuberancia de una batería precisa y poderosa, tocada por Antonio Sánchez

El resultado de esta interminable interacción pudiera parecer caótica, como lo es a veces esa búsqueda de sí mismo que Riggan se propone y desea alcanzar, así como poner en orden su vida sentimental, su trabajo y sus aspiraciones. En esa búsqueda, la realidad se confunde con la ficción o la fantasía, algo que tienen en común las obras teatrales como las cinematográficas (como cuando alguien pregunta “¿Es esto real o están filmando una película?”, que para el caso da lo mismo).

Con una sobresaliente actuación de Keaton, Birdman al final parece encontrarse a sí mismo y puede volar de verdad.

Relatos Salvajes

Trágicómicos relatos
Catarsis y expiación

Ricardo Martínez García.

Oscilando entre el humor negro, la parodia y la crítica política y social en tono irónico, la cinta de Damián Szifrón Relatos Salvajes (14) muestra una bien entretejida y entretenida colección de historias en las que el espectador verá identificados algunos de sus propios deseos o reconocerá situaciones cotidianas exasperantes, indignantes o francamente jocosas.

El afán de revancha contra aquellos que, de una u otra manera, fraguaron un destino personal oscuro, la afrenta irracional entre dos conductores que los conduce a la destrucción, la indignación ante el abuso de una empresa relacionada con infracciones de autos, íntimamente relacionada con la incomprensión de la esposa, cargarle la culpa a un inocente de los errores fatales de otros, o la novia recién casada que explota en plena boda, son algunos de los temas que expresa de manera ágil y brillante esta cinta argentina.

Dos de los cuentos narrados en este filme llaman la atención: uno, por mostrar lo que casi cualquier ciudadano desearía hacer ante la hipocresía, cinismo, prepotencia y avaricia que muestran algunos candidatos de la clase política de cualquier país al hacer campaña electoral. Suspender de modo absoluto tales carreras políticas sería como “hacerle un favor a la comunidad”, y resulta difícil no estar de acuerdo con ello.

La otra historia es aquella en la que un ciudadano honorable es llevado al límite de la exasperación por una empresa dedicada a cazar infractores vehiculares, sin importar si las condiciones de señalización sean claras o no. Comprensiblemente cualquier ciudadano en circunstancias así se sentirá no solo víctima de un atraco, sino de una impotencia ante la maquinaria burocrática a la que solo le interesa el pago de la infracción.


¿Cómo no sentir cierto regocijo ante las últimas consecuencias de estos relatos, que invitan a la reflexión de modo divertido e ingenioso? El trabajo del equipo actoral es efectivo y preciso, así como la escenificación y fotografía. El título de Relatos Salvajes es más que acertado, pues cada historia es tan concisa y exacta como algunos cuentos de Juan Villoro o Roberto Bolaño.

El Código Enigma

Un héroe desprestigiado
Homenaje póstumo fílmico

Ricardo Martínez García

Alan Turing fue un matemático especialista en lógica, criptología y filosofía. Su vida transcurrió entre 1912 y 1954 en una Inglaterra con perceptibles resabios de la vieja moral victoriana y enfrentada a una de sus peores crisis internacionales, al participar en ambas guerras mundiales.

Como lógico matemático, Turing demostró la irresolubilidad del llamado “problema de decisión”, y que dio paso a lo que se conoce como la “máquina de Turing”. Por estas y otras importantes aportaciones Turing es conocido como el precursor de la informática. Tal personaje es el que presenta la cinta El Código Enigma (The Imitation Game, 14).

Benedict Cumberbatch, el talentoso actor británico al que hemos visto como Julian Assange (The Fifth Estate, 13), o como Sherlock Holmes en la serie para la televisión de la BBC, entre otros trabajos, hace un poderoso y sensible retrato de Turing, al que se podría muy bien considerar un verdadero héroe de guerra, sin haber estado en el frente ni haber disparado una sola bala.

La cinta, dirigida por Morten Tyldum, inicia la narración en el momento en el que Turing es reclutado por la Naval británica para una tarea que a la larga definiría en gran parte el destino como nación de Inglaterra, en esos momentos en guerra con la Alemania Nazi: el desciframiento de los mensajes en código que los alemanes enviaban a sus tropas, usando una máquina llamada Enigma.

En cierto modo soberbio, muy seguro de sí mismo, el matemático Turing comienza a imponer su modo de trabajo a un equipo de criptólogos inicialmente renuentes a ayudarlo, pero al ver su esfuerzo y dedicación, así como la sospecha de que algo puede funcionar en el desempeño de su máquina, el equipo termina por apoyarlo. Una observación casual hace que den con la clave para descifrar los mensajes cifrados alemanes.

El aspecto dramático lo ofrecen algunos flashbacks, que muestran a Turing sufriendo bullying en la escuela, y luego perdiendo a su primer amor y compañero adolescente de la escuela. Lo vemos también comprometiéndose con su colega Joan Clarke (Keira Knightley) para luego revelarle que no puede casarse con ella por su homosexualidad, algo que a la postre le impedirá seguir desarrollando su brillante carrera como teórico de las matemáticas y la informática, al ser procesado por el gobierno, que consideraba a la homosexualidad como un delito.


Sin duda una de las mejores cintas del 2014, que mueve a la reflexión sobre la intolerancia ante las preferencias sexuales de algunas personas que, irónicamente, son o fueron claves para el futuro de sus naciones.

Archivo 253

Los sustos están en otra parte
Fórmula probada

Ricardo Martínez García.

De acuerdo con lo que ha dicho el director de “Archivo 253”, Abe Rosenberg, a los medios de comunicación, la cinta fue filmada antes de la demolición del edificio en ruinas de la Clinica Psiquiátrica San Rafael, en 2013. Previamente ya había dejado de funcionar como tal en el 2009, pero si se demolió el edificio, ¿cómo fue que encontraron ese material fílmico? ¿Quién y cómo fue que fueron encontrados los equipos de filmación que registraron las escenas que componen esta cinta? 

Como argumento promocional está bien, pero lógicamente resulta poco creíble.
La experiencia de entrar en un mundo desconocido, sumergirse en otro tipo de realidades siniestras, por la pura curiosidad, o por la necesidad de emociones grandes, lleva a un grupo de amigos a ingresar al ruinoso edificio que albergaba la enorme clínica psiquiátrica San Rafael.

Con un formato fílmico que hacer recordar cintas del mismo género como “El proyecto de la bruja de Blair”, o las españolas “REC”, entre otras, en el cual se filma lo que se va experimentando (algo que de manera más atractiva realiza el equipo de la psíquica o vidente Aurora –Geraldine Chaplin- en El Orfanato, de J.A. Bayona), con la cámara al hombro o en la mano, filmando como supuestamente se va avanzando en el laberíntico conjunto de pisos, pasillos y habitaciones desmanteladas.

Sin prácticamente efectos especiales, Rosenberg apuesta por la ambientación escénica y el suspenso que pretende construir con la exploración (de noche) que realizan los protagonistas en el viejo edificio. La claustrofobia que experimentan, más la repulsión en ciertas zonas y la provocación gratuita a la manifestación de entidades resultan previsibles y artificiosas, por lo que el argumento resulta inconsistente y endeble.


La cinta debía haber sido más bien sobre lo que el director ha comentado a los medios especializados que cubrieron su estreno, pues comentó anécdotas interesantes: que al filmar, la protagonista femenina sufrió una descompensación al encontrarse con unos dibujos perturbadores que eran parte de un expediente (y que no aparecen en la cinta) de un paciente de la ex clínica psiquiátrica, o que el equipo de producción no quería trabajar de noche porque oyeron cosas que los espantaron, o que sentían el ambiente muy pesado, con mala vibra. Tal vez así sí habría sido una cinta de terror.

Wednesday, February 25, 2015

El Hobbit, La Batalla de los Cinco Ejércitos

Fantasía Bélica Medieval
Un pequeño aventurero

Ricardo Martínez García

La tercera y última parte de la precuela de El señor de los Anillos (Jackson, 03), El Hobbit, la Batalla de los Cinco Ejércitos, llega sin pena ni gloria, como el cierre un tanto anticlimático de un ciclo con el que los fans se habían familiarizado a lo largo de los años Han sido algo más de once años los transcurridos desde que Peter Jackson comenzó a dirigir estas cintas basadas en las novelas de J. R. R. Tolkien y de su vasto mundo de fantasía épica medieval de inspiración cristiana.

En La Batalla de los Cinco Ejércitos nuevamente asistimos a la lucha entre las fuerzas del bien, representadas por los divididos ejércitos de Elfos, humanos y Enanos, contra los mejor organizados contingentes de orcos y demás seres creados para el mal, no sin antes zanjar la eliminación del mítico dragón Smaug, quien se había apoderado de la Montaña Solitaria, albergue de las riquezas acumuladas por una casta de nobles enanos, en la anterior cinta de la trilogía.

El argumento básico se mantiene: el bien y el mal enfrentados de manera permanente, en busca de hacerse del control total del mundo conocido. La cinta muestra signos de una historia fatigada, que se percibe ya como un alargamiento más con fines comerciales que narrativos, algo que le ha ocurrido también, en cierta medida, a otras famosas sagas, como la Guerra de las Galaxias, Crepúsculo o más recientemente Los Juegos del Hambre. La de Harry Potter fue tal vez tan exitosa, porque mostró el paso paulatino de ser niños a adolescentes de los protagonistas.

Sin duda, La Batalla es una cinta admirable en varios sentidos: efectos especiales, despliegue de extras, vestuario, maquillaje. Pero la historia en sí ya ha dejado naturalmente la novedad y originalidad inicial, incluso a ratos los diálogos muestran cierto acartonamiento, sobre todo los que llevan a cabo los enanos al interior de la Montaña Solitaria.

Bilbo Bolsón (Martin Freeman) es un personaje importante pero secundario, lo mismo que la mayoría de los que intervienen en la cinta. Una vez más Légolas (Orlando Bloom) fascina con sus movimientos de acróbata de lo imposible, pero como es una precuela, deberíamos decir que fascina por primera vez, dejando ver una futura amistad con Aragorn y un enano que sería famoso.

Corazones de Hierro

Papi Guerrero
Héroes de guerra incógnitos.

Ricardo Martínez García

La cinta de David Ayer Corazones de Hierro (Fury, 14) es un ensayo fílmico en el que se intenta retratar la irracionalidad de la Segunda Guerra Mundial, donde la lógica de la sobrevivencia o del exterminio, como en cualquier otra guerra total, es “o los matamos o nos matan”.

El sargento Wardaddy (Brad Pitt) es el comandante de un tanque norteamericano que ingresa a territorio alemán, poco antes de la caída de Berlín, en el cual sus cinco tripulantes hacen todo lo que pueden ante la superioridad de los tanques alemanes. Al parecer solo la determinación de los valientes soldados norteamericanos les hizo posible salir vencedores al final, ante ese formidable enemigo (de ahí, probablemente, el subtítulo en español de la cinta) que solo se rindió ante la evidencia atómica.

Dentro del género de películas bélicas, muchas de ellas se han esforzado en mostrar los horrores de la guerra. La destrucción, las muertes, el exterminio de grupos étnicos, la crueldad, la resignación de matar o morir porque así son las cosas, son mostradas en muchas de ellas, pero pocas aluden a las razones originarias y profundas que condujeron a tales estados de barbarie humana. Claro, su idea no es documentar la historia, denunciar las causas, sino solo recrear el horror.

El director David Ayer (quien estuvo enrolado algunos años en la Marina como operador de radar de un submarino nuclear) muestra en gran medida el drama humano del soldado que se enfrenta a una muerte inminente, o atestigua muertes intencionadamente descarnadas y absurdas, que fueron hechos totalmente reales, aunque esta narración fílmica sea ficticia.


El espectador ve la vívida e intensa recreación escénica (es la magia del cine) de uno de los horrores más terribles que la humanidad ha vivido en su historia reciente, desde la comodidad de su butaca, comiendo palomitas y riendo ante las ocurrencias y desvaríos de un soldado ebrio. El resultado, en la mayoría de los cinéfilos, es la banalización de lo trágico y así el drama se vuelve espectáculo puro. 

Así son las cosas.

Wednesday, December 17, 2014

Anabelle

Expectativa de sobresaltos
Era solo una muñeca

Ricardo Martínez García

Beneficiaria de una expectativa interesante al ser anunciada como la precuela de El Conjuro (James Wan, 13), aquella exitosa cinta de terror presumiblemente basada en hechos reales consignados por el matrimonio Warren, la cinta Anabelle (John R. Leonti, 14) no alcanza a cubrir tales expectativas generadas.

A pesar de contar con una narración fílmica pulcra y sin excesos visuales en efectos especiales, la cinta no logra horrorizar de lleno a la audiencia, ávida de imágenes escalofriantes como las vistas en otras cintas del género, como La noche del demonio (10) y la propia El conjuro (13), ambas dirigidas por James Wan, quien también es productor ejecutivo de la serie televisiva American Horror Story, y de Anabelle.

La propia naturaleza de ser un caso examinado secundariamente en El conjuro, pero ahora como historia central de esta cinta parecería hacer de Anabelle una historia más apoteósica si cabe la palabra.

Mia y John (Anabelle Wallis y Ward Horton) son un joven matrimonio que sufren el allanamiento de su casa por parte de un par de fanáticos de una secta satánica. La policía da muerte a ambos, pero en ese acto al parecer hay una transferencia sobrenatural hacia una muñeca, Anabelle, parte de la colección de Mia.

A partir de ese momento comienzan a ocurrir extraños hechos relacionados con la muñeca, aunque Mia tarda en hilar tal relación. Cuando lo hace, recurre a la ayuda de una nueva amiga, propietaria de una librería esotérica, Evelyn (Alfre Woodard), y de un sacerdote católico, el padre Pérez (Tony Amendola), quienes intentarán ayudarla.

En El Exorcista (Friedkin, 73) el padre Merrin (Max Von Sidow) termina por sacrificarse por la víctima poseída; en El Conjuro son los Warren (Vera Farmiga y Patrick Wilson) quienes ponen a salvo a la familia en problemas; en Anabelle también se sacrifica alguien por el bienestar de la familia, siguiendo un modelo de personajes buenos y malos, manifestación de la vieja dualidad bueno y malo. Esperemos que el bien siempre triunfe, y si lo hace espectacularmente, qué mejor.


La Dictadura Perfecta

Al mejor postor
Presidencia a la venta

Ricardo Martínez García

En otras circunstancias, la cinta de Luis Estrada, La Dictadura Perfecta, sería hilarante en cierto modo y en ciertas escenas, pero en el contexto actual, en el que se está viviendo una crisis más, política y de credibilidad en las instituciones, exacerbada por los actuales acontecimientos en Ayotzinapa y la corrupción en los más altos círculos políticos y empresariales, con pequeños botones de muestra como la llamada “casa blanca” de Peña Nieto, o las trapacerías de diputados panistas, perredistas y priístas, hacen de esta cinta un motivo más bien para la vergüenza ajena y propia, poco motivadora de carcajadas y más apta para el pesimismo y la desesperanza.

La clave argumentativa de la cinta está en el manejo de imagen que puede hacerse desde la televisión mexicana y (desde su amplia red de asociados), verdadera detentadora del poder económico y político. Los ejecutivos de producción, sabedores del poder que genera el uso eficiente de una “agenda setting” en los noticieros de alcance nacional, adecuada a las necesidades del cliente político en turno, diseñan los temas del debate político que pueden encumbrar o aplastar cualquier prestigio personal o institucional.

En un vaivén entre la carcajada y la indignación, vemos referencias al caso del señor de las ligas, René Bejarano, en plena avidez de dinero, o la manera en la que se han gestado campañas electorales que encumbran a políticos deshonestos, que se creen dueños de sus estados, que hacen y deshacen a su antojo (como lo muestra el reciente caso de Ángel Aguirre y José Luis Abarca). También vemos a un presidente copetudo afirmar en inglés chistoso que los mexicanos hacen en Estados Unidos trabajos que ni los negros quieren hacer, matando dos pájaros en una sola escena al hacer referencia a Peña Nieto y a Vicente Fox.

Carmelo Vargas (Damián Alcázar), gobernador de algún estado norteño, es sorprendido en el momento de recibir un maletín de dinero. El video es filtrado a la televisión por el líder de la oposición en ese estado, Agustín Morales, (Joaquín Cosío). Al intentar detener la bola de nieve mediática que se le viene encima, Vargas hace un oneroso contrato con la Televisión Mexicana, en primera instancia para lavar su imagen, y en segunda, buscando, desde la televisora, una postulación para “la grande”, en lo que representa un chiste sin chiste, dadas las semejanzas con la realidad.


Con una excelente dirección y producción, esta cinta de Luis Estrada, que también ha dirigido La Ley de Herodes (99) y El Infierno (10), ha sido elegida para representar a México en los Premios Goya 2015.

Wednesday, November 26, 2014

Drácula, La Historia Jamás Contada

La Humanización del Mito
El precio del amor desmedido

Ricardo Martínez García

El vampiro más famoso del la historia literaria es nuevamente el protagonista de esta cinta, Drácula, la Historia jamás Contada (2014) dirigida por Gary Shore, con grandes dosis de romanticismo, acción y efectos especiales, fotrografía muy buena y protagonizada por Luke Evans, Sarah Gadon y Dominic Cooper.

Esta historia no contada es la profundización y recreación de una pequeña parte de la historia que sí cuenta Bram Stocker en su clasica obra. En el texto de la novela de Stocker, el protagonista Jonathan Harker describe en su diario la zona geográfica de los Cárpatos, y al conglomerado étnico que la habita. Harker le pregunta por algunos temas al Conde Drácula, una vez que está hospedado o prisionero en su castillo, y el Conde le ofrece algunas pistas de su origen.

“¿Quién fue sino uno de mi propia raza que bajo el nombre de Voivode cruzó el Danubio y batió a los turcos en su propia tierra?... ¡No fue, pues, este Drácula, quien inspiró a aquel otro de su raza que en edades posteriores llevó una y otra vez a sus fuerzas sobre el gran río y dentro de Turquía; que, cuando era derrotado regresaba una y otra vez, aunque tuviera que ir solo al sangriento campo donde sus tropas estaban siendo mortalmente destrozadas, porque sabía que sólo él podía garantizar el triunfo!”

Esa pregunta y afirmación de Drácula constituyen el punto de arranque argumentativo de la cinta, en la que vemos la historia, efectivametne no contada, del gran amor de Vlad (Evans) el empalador por su esposa e hijo, así como su fiereza al luchar por su pueblo y defenderlo de los invasores turcos en el siglo XV. Vemos cuando realiza un trato con un ser tenebroso, al que se encuentra por casualidad, pero que convence de que le otorgue sus poderes extraordinarios. Es la clásica historia de un hombre agobiado que vende su alma sin saber las enormes y siniestras consecuencias, en un contexto histórico entre real y ficticio.


La cinta, de manera entretenida, logra hacernos empatizar con el personaje, entender sus razones y compadecerlo. No es el caso del Drácula literario de Stocker, que desea extender su territorio de caza, pasar inadvertido, siendo un ser solitario pero a veces convirtiendo a seres débiles a su misma condición y al que hay que exterminar, pero ésa es otra historia.

¡Ahí está el detalle!

Siempre Cantinflas
Gran bailarín

Ricardo Martínez García

Con una efectiva narración sobre dos momentos en la vida del famoso mimo, la cinta de Sebastián Del Amo muestra la manera en que Mario Moreno deviene en su álter ego, Cantinflas, en las carpas de la ciudad, hasta llegar a su momento cumbre, su incursión, breve pero significativa, en la meca del cine norteamericano, en Hollywood, en la década de los 50´s.

El surgimiento del personaje y la preparación de la filmación de La Vuelta al Mundo en 80 días (1957, Michael Todd), así como su labor sindical en favor de su gremio y las fundaciones de instituciones de ayuda, sus romances y matrimonio son algunos momentos biográficos de Cantinflas y su álter ego, Mario Moreno Reyes, en esta entretenida cinta, protagonizada por el cumplido actor español Óscar Jaenada.

La capacidad de improvisación fue un sello característico de Cantinflas el actor, quien hacía alarde de una agilidad mental expuesta en sus prontas y ocurrentes respuestas, tan propias de los sketchs de sus días de trabajo en las carpas.

Asistimos en la cinta al empoderamiento de Cantinflas de su entorno cinematográfico, al darse el lujo de prescindir de ciertos papeles o de despedir directores, así como de sus conflictos con su esposa de origen ruso, que son aspectos que dibujan la gran personalidad que poseía el comediante más querido en México, España y Latinoamérica, según le dicen a Michael Todd, el director de La vuelta al mundo en 80 días.

La cinta de Del Amo es divertida, está bien producida y las actuaciones, sobre todo de Jaenada, son bastante convincentes. Logra ofrecer una sensación de familiaridad (es difícil no haber visto en nuestro país ninguna película de Cantinflas, o conocer al personaje), ver la cinta es como saludar a un viejo amigo, al que hace mucho no se ha vuelto a tratar.


La escena final de este filme resulta una excelente recreación de aquel baile en El Bolero de Raquel, que muestra las dotes dancísticas de Jaenada. La carrera de Mario Moreno no se terminó en 1957, sino que continuó hasta 1982, año en que salió su última cinta, El Barrendero, y luego participó en dos cintas animadas, dándole voz a su personaje de toda la vida. En ese lapso, hubo cintas memorables como El padrecito (64), Su excelencia (66) y Agente XU 777 (63).