Wednesday, August 26, 2009

Confesiones en Familia

La vida secreta de las familias cotidianas
Ricardo Martínez García


Dentro del 13º Tour de Cine Francés, a realizarse del 11 de septiembre al 26 de noviembre en algunas salas de la capital, se presenta la cinta Confesiones en Familia (Un conte de Noël, 08), dirigida por Arnaud Desplechin y protagonizada por la siempre bella Catherine Deneuve, Jean-Paul Rousillon y Mathieu Amalric, el excelente actor de La escafandra y la mariposa.

Sin llegar a los niveles de tragedia y perversión familiar de Festen (Vitenberg, 98), pero sin la reconciliación y alegría por la vida en La Boda de Raquel (Demme, 09), Confesiones en Familia es una cinta que nos muestra con detalle ciertos aspectos de la vida de los miembros de una familia de clase media francesa.

En la historia primigenia de esta familia encabezada por Junon (Deneuve) y Abel (Rousillon) está la tragedia de haber perdido por un tipo de leucemia a su primogénito, a quien el nacimiento de su tercer hermano podría haber salvado de haber sido con su médula ósea.

La familia entonces se formó con los tres hijos restantes de la pareja, cada uno con una personalidad y una vida demasiado diferente a la de sus hermanos. Rencores incomprensibles o que datan de hace mucho tiempo condicionan así las relaciones entre los hermanos, con problemas y sentimientos no resueltos que saltan a la luz en vísperas de la Nochebuena y durante ella.

Otro motivo para la reunión es visitar a Junon, aquejada a su vez de un extraño cáncer de sangre que amenaza con dar fin a sus días. Resulta inquietante cómo el yerno de Junon calcula matemáticamente el tiempo de sus posibilidades de vida. Una solución es encontrar un donante de médula ósea compatible con ella, en una historia que aparentemente se repite, lo cual genera todavía más recelo y sospechas entre los hermanso, una vez que han planeado reunirse para la cena de navidad –hecho que da el título francés a la película-.

La cinta dura más de dos horas, no apela a sentimentalismos ni dramatismos de ningún tipo; más de un espectador podrá encontrar cierto simbolismo en su trama y en algunas escenas, como cuando Abel recita unos versos y en pantalla aparecen imágenes citadinas de soledad, de desolación. Los versos de Abel son claros pensamientos filosóficos que aluden a la búsqueda del ser, a una reflexión sobre la existencia misma.

Las actuaciones son excelentes, pero sin extralimitarse. Es una cinta recomendada sobre todo para quien gusta del buen cine europeo y mundial.

Friday, August 21, 2009

Corazón del Tiempo


Amor Militante

Ricardo Martínez García

Con un guión escrito por el mítico corresponsal de La Jornada en tierra zapatista Hermann Bellinghausen y por el comprometido director mexicano Alberto Cortés, Corazón del Tiempo es una cinta que narra la vida cotidiana de una mujer tojolabal que se enamora de un militante del Ejército Zapatista estando ya pedida por otro miembro de la comunidad.

Detrás de la historia de amor está el retrato de la vida de todos los días de los miembros de la comunidad que viven y esperan el triunfo del EZLN, que viven implementando su autonomía de decisión respecto a su forma de vivir y de ganarse la vida y el apoyo irrestricto al movimiento rebelde, con el cual tienen una relación de completo respeto, el cual se manifiesta en su elegante y anticuado modo de dirigirse los unos a los otros, al momento de realizar sus asambleas.

Detrás de la historia de los soldados rebeldes acuartelados y perfectamente organizados está el retrato de la vida cotidiana de algunos de ellos, de cómo la vida florece entre ellos, se enamoran unos, se separan otros, pero ante todo está la historia de una mujer que reivindica su derecho a decidir sobre sí misma, haciendo a un lado la vieja tradición de dejar que otros le arreglen la vida a las mujeres.

Más que una cinta de ficción parece por momentos un atemporal documental sobre la vida en las comunidades en resistencia y sobre la tensión –también cotidiana- que se genera con los efectivos del ejército federal, quienes ejercen sobre aquellas una férrea vigilancia, además de la denuncia de la existencia de paramilitares.

La excelente fotografía a cargo de Marc Bellver nos muestra escenarios de selva, de niebla, de pequeños y paradisíacos valles en donde todo es verdor, escenas acuáticas que dan una idea de la alegría por la vida que tienen ciertos niños de la comunidad.

La música, compuesta por Descemer Bueno y Kelvis Ochoa logra un ensamble perfecto con la historia narrada; la cinta cuenta con las participaciones de Cecilia Toussaint, de algunos miembros del grupo Ojos de Brujo como Xabi Turul, y de los niños y la marimba de San José del Río, lugar de la filmación en medio de la selva Lacandona.

Se trata de una cinta muy diferente de las que suelen poblar la cartelera comercial, pero al final es realmente disfrutable.

Saturday, August 15, 2009

G I Joe


Ficción sin demasiada ciencia

Ricardo Martínez García

Visualmente parecida a las exitosas series basadas en cómics de los X-Men, Los Cuatro Fantásticos, Iron Man y otras, G. I. Joe propone una historia dramática en la que como siempre aparecen los bandos clásicos de los malos y los buenos.

G. I. Joe es un cuerpo militar de absoluta élite (su frase es “cuando los demás fallan, G I Joe no”) que rescata a unos soldados a punto de perder ciertos artefactos de tecnología nanométrica a manos de un maloso llamado McCullen (que resulta ser el mismo que fabrica y vende esa tecnología a la OTAN).

Sin duda atractiva para el público infantil, esta cinta dirigida por Stephen Sommers, que ha dirigido también La Momia y Van Helsing, cuenta con mucha acción y aventuras tanto submarinas como aéreas, en la tundra y en el desierto, escenas de persecuciones en París y mucha, mucha destrucción por cualquier camino por donde anden estos paladines de la justicia incomprendidos e ignorados por el gran público.

El reparto es de lo más variado, pues están presentes actores experimentados como Brendan Fraser, Jonathan Pryce, Dennis Quaid, aunque los protagónicos están a cargo de Sienna Miller (la baronesa Anna), y los poco conocidos Channing Tatum (Duke), Rachel Nichols (Shana “Scarlett” O´Hara) y Marlon Wayans (Ripcord).

En esta cinta se privilegian demasiado los efectos especiales, haciendo de lado muchos elementos que tendrían que ser mínimamente justificados con algo de ciencia de verdad, como el vuelo increíble de naves extraordinarias, la construcción de súper trajes militarizados y la manipulación del cuerpo humano con tecnología, ésta sí, de ciencia real: la llamada nanotecnología, presente hasta ahora sobre todo en los microprocesadores para computadoras, pero cada vez con más presencia en las industrias.

Lo que queda claro es que la historia de la humanidad está llena de oportunistas que se comportan como mercenarios en el mejor de los casos, como el dueño de las industrias M.A.R.S. el señor McCullen, que les vende armas tanto a los enemigos de la OTAN como a la OTAN misma. Lo que no queda claro es qué desea a fin de cuentas ese mismo McCullen que luego devendrá en el siniestro Destro. El secreto, dice, está en venderle a las dos partes del conflicto, pero sin que se den cuenta. No es como el personaje de Iron Man, Tony Stark, dueño de Industrias Stark, fabricantes de armas, que se redime y termina luchando contra los malos.

Lo novedoso de esta cinta de acción y ficción es la introducción de personajes hasta ahora no tan populares como otros del mismo género. Se trata de una película palomera buena para pasar el rato en compañía de los niños.

Solo quiero caminar


Fábulas de delincuentes hispanos y mexicanos

Ricardo Martínez García

Solo quiero caminar (08) es la historia de unos hombres de negocios sucios con operaciones internacionales comandados por Félix (José María Yazpik) y su hombre de confianza, el frío matón Gabriel (Diego Luna). Sus negocios (¿qué otra cosa podría ser más que de drogas?) son descomunales pero como previsiblemente sucede a ciertos hombres con mucho dinero, Félix en su soberbia se encapricha con una bella mujer española, Ana (Elena Anaya), sin darse cuenta de que eso le acarreará la ruina. Gabriel (cuya imagen parece una calca de algún personaje de Perros de Reserva, de Tarantino, o como la del agente Booth, de la serie Bones), tiene un código de honor pero que tarda bastante en aplicar, y para no ser menos que su jefe, se enamora a su vez de la hermosa femme fatale Aurora (la excelente Ariadna Gil) a quien conoce cuando ésta viene a México.

Solo quiero caminar es la más reciente película del madrileño Agustín Díaz Yanes, director de la cinta Alatriste (06) que pasó sin pena ni gloria, al menos en México, a pesar de contar en su personaje protagónico con el carismático Viggo Mortensen y basado en el famoso personaje de Arturo Pérez-Reverte.

Solo quiero caminar es la historia de unas ladronas hispanas roedoras comandadas por Gloria Duque (la eficaz Victoria Abril), su mejor discípula la muy competente técnicamente Aurora, y la novata Paloma (Pilar López de Ayala). El modus operandi de este equipo femenil recuerda el sonado asalto a las cajas de seguridad de un banco por el rumbo de Tecamachalco hace ya cierto tiempo. A pesar de su dominio técnico, a estas mujeres algo les falla al final de un golpe, por lo que Aurora cae en prisión. Eso da ocasión para que Gloria y Paloma muestren que ciertos elementos del sistema de justicia español –o como en cualquier parte del mundo- también saben recibir sus incentivos para acelerar la liberación de Aurora, a la que esperan en México para asestar un golpe final además de cobrarle a Félix los costos de sus caprichos.

Solo quiero caminar es una película que oscila entre colocarse junto a cintas como Asalto (Mamet, 01), El Robo del Siglo (Donaldson, 08), la mencionada Perros de Reserva (Tarantino, 92) o situarse al lado de Al filo de la ley (Urquieta, 86) o ya de plano junto a Emilio Varela Vs. Camelia la Texana (Díaz, 87), así de amplio es el rango de este largometraje de Díaz Yanes. Hay muchos golpes, balazos, algo de sangre, y hay sobre todo diálogos coloquiales y picantes (o que al menos pretenden serlo) con ciertas dosis de humor y sarcasmo.

Solo quiero caminar es una cinta de buen ritmo, hasta cierto punto superficial pero que nos permite ver en acción a un gran equipo de actrices españolas, muy majas y todo, aunque sus papeles sean (sobre todo el de Gil) un poco increíbles. Aurora nos recuerda a un ladrón técnico como el que hace Robert De Niro en Fuego contra Fuego (Mann, 95), o al que hace Gene Hackman en la mencionada Asalto, una especie de McGiver femenina. Por otra parte el trabajo de José María Yazpik y Diego Luna, además del de Ana Ofelia Murguía y algunos otros, es bastante bueno, en especial el de Luna, que cada vez se muestra actuando mejor.

Solo quiero caminar es una cinta en la que las escenas de acción como las persecuciones o el choque de autos están regularmente logradas. En ese rubro realmente las producciones hispanomexicanas todavía no alcanzan el nivel de las hollywoodenses, aunque poco a poco acortan esa brecha técnica, es cuestión de sentido común. La escenografía en la ciudad de México puede pasar desapercibida para el capitalino promedio, de tan cotidianas que le son a él, pero alguien que vive en otro lado no sabrá que hay escenas filmadas en la estación del metro San Lázaro, o en calles de Tacubaya o del centro de la ciudad. Como para los mexicanos que no hemos estado en España los escenarios nos resultan desconocidos. Se trata de una cinta entretenida y disfrutable, ligera y visualmente atractiva, con un elenco bastante atractivo.

Solo quiero caminar es el marco perfecto para ver a Manuel Mijares cantando una versión más que digna del clásico de Roy Orbison Pretty Woman, en la fiesta de matrimonio de Félix, la que representa la típica fiesta de mafiosos que pueden contratar a algún artista famoso para que amenice su evento. El título de la cinta alude al hecho de querer hacer algo justamente cuando no se puede hacer ya. Bien por ellos.

Tuesday, July 28, 2009

Terminator La Salvación


Un robot de gran corazón

Ricardo Martínez García

Haciendo a un lado las imprescindibles tres leyes de la robótica propuestas por Isaac Asimov en su relato de 1942 Runaround, en las que se les prohibía a estas máquinas hacer daño a sus creadores, la nueva cinta Terminator La Salvación, la más reciente de la saga de cintas de Terminators dirigida por un cineasta llamado McG, muestra cómo el dominio en el mundo pesadillesco de los androides cibernéticos del año 2018 ha llegado al colmo y pone en jaque la existencia del género humano.

Visualmente esta nueva entrega es impactante. Hay muchas referencias voluntarias o no a otras cintas como Mad Max (como cuando aparecen escenas de autopistas como si fueran cementerios de autos), a Apocalipsis Now (con helicópteros lanzando bombas de napalm e incendiando atrozmente zonas boscosas), a Alien (con escenas dentro de naves industriales con hornos metalúrgicos) y hasta de cintas como La lista de Schindler (con seres humanos prisioneros, indefensos y famélicos, sin esperanzas, haciendo fila para ser bañados o lo que sea y luego ser exterminados a manos de máquinas, como si fueran fascistas recalcitrantes), sin contar con las obvias como las anteriores de Terminators y otras como Yo Robot y la excepcional Blade Runner para citar algunas clásicas del género.

La trama resulta retorcida en cuanto a la ubicación temporal pues supone los juegos imposibles e impredecibles de los viajes a través del tiempo, asunto que jocosamente es más palpable y disfrutable por sus inesperadas consecuencias en cintas como Regreso al Futuro 1 y 2.

La novedad en La Salvación es la inclusión por parte de Skynet –compañía dedicada inicialmente a la fabricación de robots y a cargo de algunos humanos, pero luego desplazados por sus propias creaciones- de un nuevo modelo de Terminator con el que esperan dar caza y fin al líder de la resistencia contra sus robots. El nuevo modelo sintetiza a un ser humano y a un robot,( mezcla insólita pero no novedosa, si se piensa en Robocop) personificado en Marcus Wright (Sam Worthington, que le roba cámara irremediablemente a Christian Bale, el nuevo John Connor), que de asesino condenado a muerte, y que gracias a instancias de “la ciencia” dona su cuerpo, pasa a ser una criatura que no sabe bien quién es, pues resulta que al despertar de su letal inyección no sabe qué ocurrió (algo como le ocurre a Wolverine luego de su encuentro con el militar Stryker) pero tiene plena consciencia de su naturaleza humana.

Al parecer el argumento de la cinta debía hacer un pequeño giro hacia algo con lo cual el espectador pudiera simpatizar. De otro modo no se entiende cómo la trama propone la casi completa vulnerabilidad de la humanidad, que difícilmente podría sobrevivir ante la potencia y magnitud de los robots de Skynet. Hay por cierto un par de ellos que recuerdan, por su figura y tamaño, al que aparece en Transformers 2 La Venganza del Caído, o también, en el terreno musical, en la portada del disco de los Flaming Lips titulado Yoshimi Battles the Pink Robots, en el que Wayne Coyne al cantar el tema título del álbum dice algo así como “Esos robots de naturaleza malvada, están programados para destruirnos” (cosa que bajo las leyes de la robótica de Asimov sería imposible), y si lo quisieran realmente los de Skynet así sería, salvo que los humanos han encontrado la manera de neutralizarlos.

No es difícil suponer que una creación humana se vuelva en contra de él, dada la naturaleza ambigua del ser humano; para ejemplo ahí está la criatura del doctor Frankenstein, aquel personaje de la novela de Mary Shelley, y que no es sino una muestra de lo que una larga tradición suponía de la capacidad creadora del ser humano. En terrenos mágicos otro ejemplo podría ser el mito del Gólem. Pero el caso es que esta cinta hace reflexionar sobre el poder creador del ser humano al hacer uso de su conocimiento y de su ciencia. Ciencia que sin conciencia no solo es peligrosa sino que carece de corazón, tal como lo muestra un tanto candorosamente esta disfrutable y entretenida cinta.

Wednesday, July 22, 2009

¿Reli...qué?


El triunfo de la ignorancia

Ricardo Martínez García

Bill Maher es un cómico y presentador de televisión que se ha hecho famoso en los Estados Unidos gracias a dos programas: Politically Incorrect y Real Time, los cuales realiza con gran cantidad de sátira, crítica y mucho humor, lo cual le ha granjeado tremendas críticas de los grupos aludidos o criticados.

Maher es el conductor del documental dirigido por Larry Charles Religulous (que al parecer es una combinación de las palabras religión y ridículo en inglés) y que se ha subtitulado en español Reli…qué? Se trata de un documental de matiz burlón, irónico, sarcástico, sobre lo que algunos grupos religiosos de los Estados Unidos (y de alguna que otra parte del mundo) piensan de temas como la salvación, quién es Jesús, la homosexualidad, la verdad o falsedad de lo que la Biblia señala en ciertos pasajes, la fe.

Crítico acérrimo de los malos políticos, de Bush Jr., y de los pederastas en el catolicismo entre otros, en el documental Maher dice ser de origen mitad católico y mitad judío. Entrevista a líderes religiosos, desde una capilla rodante para traileros, o carismáticos y cínicos charlatanes que dicen ser descendientes directos de Jesús, como el tal boricua José Luis Miranda, que afirma ser el elegido, que dice ser Jesús mismo, hasta pasar por algunos disidentes mormones, musulmanes gays y un extraño judío ortodoxo en contra del asentamiento de su pueblo en Tierra Santa.

Si alguien ha llegado a pensar que el pueblo mexicano en general es fanático religioso, se sorprenderá al ver en este documental a estas agrupaciones religiosas norteamericanas que van más allá del mero fanatismo guadalupano o de cualquier miembro del santoral católico. Pero no sólo eso, constatará que permea en ellos una ignorancia abismal, pues casi nadie de ellos ha estudiado su propia religión, nadie la vive de manera crítica (pues nadie les enseñó a vivirla críticamente).

El propio Maher reconoce que dejó de asistir a la iglesia católica a los trece años. No profundizó en sus propias creencias, nunca puso su fe bajo la lupa de lo racional. Es por eso que lo vemos preguntando a otros -que hacen alarde involuntariamente de su ignorancia- si creen que una serpiente habló, si Dios en realidad es tres personas en una, y tratando de mostrar que el cristianismo abrevó de diferentes fuentes religiosas mucho más antiguas que el propio judaísmo.

Maher aparentemente muestra lo ridículo de la religión porque parte de sus propias confusiones e ignorancia, y porque por lo que se ve no está muy dispuesto a escuchar a los que sí muestran cierto conocimiento. Al estar frente al Vaticano, lugar en el que no lo dejaron entrar, entrevista a un sacerdote católico dicharachero pero que pronto parece representar cierta rebeldía ante el status quo de su religión. A la pregunta de si es posible enseñar la verdadera fe, el sacerdote casi entre risas le dice que no, que no hay manera y que es una pérdida de tiempo tratar de enseñar a la plebe la verdadera fe. Se imponen las tradiciones, la costumbre, la fe del carbonero. Este sacerdote llama a este tipo de creyentes “católicos de café”.

Vemos desfilar entonces en la cinta a cínicos charlatanes, estafadores y vivales, pero también a gente sencilla pero muy fanatizada.

Harold Bloom, el famoso crítico literario, ha dicho que en los Estados Unidos la cultura va desapareciendo y que está siendo sustituida por los grandes parques temáticos. Al ver las representaciones teatrales de la pasión en el parque llamado Holy Land Experience, en Orlando Florida, no cabe duda de que el espíritu mercantil anglosajón ha permeado desde siempre al espíritu religioso. Representaciones del Mercado de Jerusalén, episodios Bíblicos actuados, y toda la parafernalia de un parque de diversiones pero de carácter religioso hacen de la experiencia religiosa algo que a muchos se nos antojará verdaderamente ridículo.

Bill Maher entrevista en ese lugar al actor que personifica a Jesús, un hombre bien intencionado pero que carece de una formación religiosa sólida, lo cual se deja ver en sus superficiales respuestas.

El documental no carece de interés, pero es fácil advertir por qué ha encendido los ánimos contra Maher. Es un documental que muestra la superficialidad de las religiones y que no profundiza en el conocimiento de sus fundamentos sino sólo de lo peor de las consecuencias del desconocimiento de dichos fundamentos.

Otra cosa hubiera sido en el filme si se hubiera entrevistado al mismo Bloom, o si hubiera dado más participación al científico del Proyecto Genoma Humano (Craig Vender, creo) o a algún sacerdote crítico de su propia religión, miembro de alguna de las grandes Órdenes, como los de la Compañía de Jesús o los Agustinos Recoletos. Pero ni el conductor ni el director tenían esos planes. Aún así es divertido ver cómo se burlan de ciertos aspectos de los grupos religiosos, sobre todo en territorio norteamericano.

Thursday, July 16, 2009

Harry Potter y El Príncipe Mestizo


La gente necesita la magia de la diversión

Ricardo Martínez García

El filón de oro que creó la escritora J. K. Rowling desde que publicó a fines de junio de 1997 el primer volumen de esta exitosísima serie, sigue dando lo mejor de sí cinematográficamente. Harry Potter y El Príncipe Mestizo representa el aprendizaje de las otras cinco cintas precedentes y las supera ampliamente. El misterio y el suspenso que rodean la vida académica y personal del más famoso de los personajes creados por la autora británica son llevados a niveles magistrales en esta cinta dirigida por David Yates, responsable de Harry Potter y la Orden del Fenix, y de las dos cintas a estrenarse en 2010 y 2011, Harry Potter y Las Reliquias de la Muerte 1 y 2.

La cinta nos muestra a unos estudiantes de Hogwarts, la utópica Academia de Magia, en plena efervescencia adolescente. Los tres grandes amigos aprendices de mago (acá diríamos de brujos) se enfrentan a sus agitadas hormonas y a algo más: a la constante amenaza que representa el regreso –siempre inminente- del Señor Oscuro, Lord Voldemort, que no termina por aparecer completamente.

Hay básicamente dos ingredientes que añaden gran atractivo a esta sexta entrega de la saga del mago de anteojos redondos. Por una parte los enredos amorosos, con grandes toques de comicidad, que comienzan a producirse entre Ron y la empalagosa Lavender Brown, los incipientes pero innegables celos de la adorable y talentosa Hermione ante este hecho, los pequeños y tiernos escarceos entre Harry y la hermana menor de Ron, Ginny, y los intentos fallidos de Romilda Vane por conquistar a Harry con chocolates preparados para tal fin.

El segundo ingrediente es la aparición de un nuevo profesor, que a decir de Dumbledore (Michael Gambon, quien es fácilmente confundible con Ian McKellen en su papel de Gandalf, de El Señor de los Anillos) es crucial para saber cómo contrarrestar la aparición de Voldemort. Tal profesor es Horace Slughorn (Jim Broadbent), quien imparte la clase de pócimas encantadas. Es en esa clase donde Harry se encuentra con un libro propiedad de un tal Príncipe Mestizo, que con sus anotaciones en dicho libro hace de Harry el primero de la clase.

El espectador no puede por menos pensar en este punto que ojalá así fueran las cosas en la vida, la magia y los encantamientos estarían a la orden del día, y se venderían en botica como pan caliente. La magia podría ser usada de este modo para ganar juegos de manera tramposona, para enamorar a aquellos que se muestran reacios a hacerlo, para arreglar el tiradero de la casa, en fin para mejorar las cosas, si ese es el humor del brujo, tal como se ve en cintas como El Castillo Vagabundo (Hayao Miyazaki, 04), donde el guapo y narcisista mago Howl realiza operaciones increíbles en su castillo con la magia, o en La Espada en la Roca (Wolfgang Reitherman, 63), donde el bonachón mago Merlín se ayuda de la magia para casi todas sus actividades.

El asunto en Harry Potter y el Príncipe Mestizo es que se intuye la labor negativa del Señor Oscuro, que ya cobró la vida de Sirius Black en la cinta anterior, a manos de su subordinada Bellatrix Lestrange (Helena Bonham Carter), pero no queda muy claro que digamos qué va a ocurrir cuando finalmente se decida a regresar y actuar tanto en el mundo de los magos como en el de los llamados Muggles. Lo que sí se sabe es que eso sería malo para ambos mundos, y la misión de Harry se vuelve cada vez más complicada.

El antagonista de Harry, el antipático albino Draco Malfoy (Tom Felton) es el más próximo que se atreve a usar la magia para cosas malvadas, por lo que se vuelve el instrumento natural de operaciones del grupo de seguidores de Voldemort, encabezados por Bellatrix, y cuya acción tendrá consecuencias terribles para la causa de Harry.

En algún momento inicial de la cinta uno de los protagonistas dice que la gente necesita diversión, y eso es justamente lo que ofrece la sexta entrega de la saga de Harry Potter, que es muy buena en efectos especiales, la trama es ágil y entretenida, de buen ritmo, con elementos de un romanticismo juvenil muy inocente, y con un argumento que deja en claro quiénes son los buenos y quiénes son los malos. Incluso una nota ayer de ¡Hey! da cuenta de que El Vaticano, a través de su periódico El Osservatore Romano, dio su bendición a la película, a través de una crítica positiva, cuando antes se había opuesto constantemente al personaje. ¿Qué más puede pedir este joven mago de buen corazón, además de divertir y entretener?

Lo que en realidad nos enseña Harry es que la verdadera magia está en la confianza que cada quien debería generar sobre sí mismo, sobre sus propios actos y proyectos, sin necesidad de artilugios de ningún tipo, solo con la simple inducción o suposición del elemento mágico. La vida en sí misma es mágica.

Monday, July 13, 2009

Persecución Inminente


Hacer lo correcto

Ricardo Martínez García

El icono de los hombres de acción que surgió de la saga de La Guerra de las Galaxias, Harrison Ford, ha tenido una carrera actoral bastante interesante. Su trabajo en la meca del cine ha sido verdaderamente rentable. De ser capitán de una nave espacial, ha pasado como un arqueólogo aventurero, ha sido presidente de los Estados unidos, ejecutivo, prófugo de la justicia y hasta agente policiaco en diferentes versiones. Y es en este rol que repite ahora en esta cinta de Wayne Kramer Persecución Inminente (Crossing Over, 09), dando vida al veterano agente de la migra Max Brogan, quien es conocido entre sus camaradas por “ablandarse” en su trabajo.

La temática de la cinta está muy cerca de la denuncia social. Como en otras cintas parecidas por su contextualización, por ejemplo Crimen sin Perdón (Kreuzpainter, 07) , en el que se muestra el comercio de seres humanos, especialmente de niños, a lo largo de la frontera entre México y los Estados Unidos, o Traffic (Soderbergh, 00), que muestra el tráfico de drogas en la misma frontera, ambas cintas con sus pros y sus contras, aquí se muestran los ángulos de diferentes dramas humanos entre personas que por alguna razón llegaron desde diferentes partes del mundo a tratar de realizar una vida en los Estados Unidos.

Historias entrecruzadas de inmigrantes mexicanos, australianos, africanos, asiáticos, musulmanes católicos o judíos, éstas muestra los deseos y los anhelos de cada uno de los protagonistas. En todos los casos se muestra tanto la miseria de algunos seres humanos o la gentileza de otros, por ejemplo como el funcionario de aduanas Cole Frankel (Ray Liotta) que aprovecha su posición administrativa para abusar sexualmente de la incipiente aspirante a actriz Claire Sheperd (Alice Eve) australiana –como Nicole y Naomi, le dice irónicamente Cole- pero sin visa de trabajo. El contraejemplo es el de la esposa de Cole, Denise (Ashley Judd) que es abogada defensora especializada en casos de inmigrantes. Un matrimonio así no podía ser más contrastante.

A la joven Talisma (Summer Bishil), como a muchos inmigrantes musulmanes, les resulta prácticamente imposible decir lo que piensan en lugares públicos de norteamérica, pues un gran círculo de incomprensión los ata completamente. Talisma presenta un ensayo en su escuela, el cual trata de ofrecer elementos para la comprensión de actos como el de los ataques al WTC el 11 de septiembre del 2001. Sus compañeros de clase no la dejan en paz, interrumpiendo y ofendiéndola por su postura crítica que no es entendida y menos compartida por su grupo, el cual parece representar a la sociedad norteamericana post actas patrióticas: tienen tan interiorizado el concepto de ser “patriota” que aunada a su ignorancia y cortedad de visión les impide ser tolerantes ante lo que ellos consideran “pensamiento peligroso”. Una arbitraria interpretación de ese ensayo, mas la indagatoria en sus papeles personales por parte de una agente federal dan como resultado la deportación de Talisma, y la consiguiente desintegración de su familia.

Pero a Talisma no le va tan mal como a Mireya Sánchez (Alice Braga), quien es deportada luego de ser capturada en un taller textil, donde Max estuvo a punto de dejarla ir. El remordimiento de éste lo lleva a buscar al pequeño niño de Mireya. Al hacerlo tardíamente, no logra evitar que en su intento por regresar a Los Angeles Mireya ya no tenga más oportunidad de ver a su hijo.

Irónicamente si no son las leyes migratorias las que están en contra de las familias de inmigrantes, son con frecuencia las propias familias las que se encargan de actuar intolerantemente con sus miembros. Tal es el caso de Zahra Baraheri, hija menor de una familia de iraníes que también luchan por legalizarse. Uno de sus hermanos es compañero de Max en la policía, Hamid, pero no puede hacer nada por evitar que Zahra enfurezca tanto a su familia por su estilo de vida, y que otro de sus hermanos pierda irremediablemente el control de sus actos.

Hamid es un policía que se encuentra entre su familia y sus obligaciones como policía, pero muestra su humanidad al darle una oportunidad a un joven asaltante que está a punto de obtener su ciudadanía. La cinta nos muestra que, como en casi cualquier parte del mundo, la sociedad norteamericana no está exenta de contradicciones, que hay corrupción pero hay honestidad también e incluso gente dispuesta a sacrificarse por el bien de los suyos.

Se trata de una cinta de carácter multirracial, tal como es la sociedad actualmente, con una problemática migratoria presente e hiriente la mayor parte de las veces, que muestra lo difícil que es hacer lo correcto a tiempo. No deje de verla.

Friday, July 10, 2009

La Dulce Vida


Vivir sin complicaciones

Ricardo Martínez García

Sally Hawkins, ganadora al premio como mejor actriz de la Alliance of Women Film Journalist, así como de la Boston Society Of Film Critics y de un Globo de Oro, hace el papel de Poppy, una maestra de primaria treintañera que no deja de sonreír a lo largo del día. Parlanchina y bromista al grado de parecer simple, o de dar la impresión de que no puede sostener una conversación seria, siempre parece dispuesta a verle el lado positivo a la vida, sin meterse en complicaciones reflexivas muy profundas: vive la vida como se presenta, y con la mejor cara posible.

El director británico Mike Leigh propone en esta cinta, nominada al Oscar el año pasado por Mejor Guión Original y titulada en inglés Happy Go Lucky, un retrato de la vida cotidiana de sus personajes, como es su estilo, presentando aspectos domésticos y simples de los factores que componen su vida habitual, eventos que dan la impresión de inocuidad o de que no pasa nada o de que no se sabe hacia dónde va la narración, algo que había mostrado por ejemplo en su cinta Life is Sweet (90).

La sencillez y hasta simplicidad optimista de Poppy pueden llegar a caer mal, sobre todo si el espectador cuenta con un mínimo de arrogancia intelectual, pero es en esa sencillez que ella encuentra su completa felicidad: no se angustia ni sufre, vive la vida de acuerdo con su propia visión positiva. Incluso su trato con otros tipos de personas no la influyen, por el contrario es ella la que va influyendo en los demás, sobre todo en su instructor de manejo, el amargado Scott (Eddie Marsan), quien se toma demasiado en serio.

El estilo de vida de Poppy choca de inmediato con la idea de responsabilidad y precaución que Scott intenta enseñarle al estar tras el volante. Ella lo que quiere es disfrutar lo que hace pero la actitud neurótica del instructor lo único que hace es confrontarla inútilmente.

Poppy se da cuenta del carácter violento de Scott, y eso la lleva a interesarse en sus pequeños alumnos. Detecta que uno de ellos golpea a otro al parecer sin provocación alguna, y habla con él. Para eso, pide ayuda de un trabajador social y es así como conoce a Tim (Samuel Roukin) con quien pronto establecerá una armoniosa relación. Scott se da cuenta del nuevo noviazgo de Poppy y estalla, insospechadamente.

¿Qué motores sicológicos se mueven dentro de Scott, a quien Poppy no dio motivos para justificar su actitud, e incluso llega a acusarla de actos que ella de ninguna manera realizó? Poopy no se hace bolas pero aún así intenta hablarlo con él, mostrando gran comprensión y ternura, a pesar de las circunstancias. Luego de ese exabrupto, ella continúa su vida, feliz y suertuda.

Se trata de una cinta que nos muestra de manera muy honesta la vida cotidiana de una profesora con un carácter peculiar pero nada extravagante, nada sobresaliente, más que su propia humanidad. Y ese es el principal carácter de la cinta, que es muy humana. Una vez más la traducción al castellano es extraña y remite a aquella titulada La Dolce Vita, de Fellini, de manera innecesaria.

Thursday, July 09, 2009

La decisión más difícil


Con un nudo en la garganta
Ricardo Martínez García
Tal vez sea la película menos palomera de la temporada. La decisión más difícil (My Sister´s Keeper) es un drama, muy bien planteado, pero con pequeños momentos de humor, protagonizado por Cameron Diaz, Abigail Breslin, Sofía Vassilieva, Jason Patrick y breves apariciones de Alec Baldwin y Joan Cusak, así como de Emily Deschanel, la famosa doctora Brenan de la serie Bones.
La cinta, dirigida por Nick Cassavetes pareciera que se va a centrar en el problema ético, médico y familiar que plantea el concebir a un ser humano con el fin de servir como donadora natural de otro ser humano con graves problemas de salud; concebir a ese ser humano es algo así como hacer posible un servicio de refacciones orgánicas diseñado a la medida.
Cameron Diaz no es una actriz que sea muy dada al drama, pero en esta cinta se luce: su papel como Sara, la madre de Kate, le permite ofrecer lo mejor de sus dotes histriónicas, que por esta ocasión la acerquen a alguna nominación al Oscar.
Sara se encuentra en la situación dual de ser madre y abogada a la vez, pero su primera condición la lleva a cegarse completamente en cuanto a su profesión, y no solo eso, sino a querer proteger tanto a su hija que se olvida de sí misma, de su familia y de su trabajo.
¿Cómo alguien que siendo profesional de las leyes –como Sara- puede paulativamente perder la visión global de las situaciones legales y de los derechos individuales, aún tratándose de sus propias hijas? Tal vez por la sencilla razón de ser madre, de lidiar cotidianamente con problemas de tal magnitud que necesitan de acciones y decisiones tajantes. Y por su instinto protector. Pero, ¿quién podría culparla o repudiarla? La dualidad que vive se le viene encima cuando tiene que tomar la defensa de su propio caso ante los tribunales, luego de que Anna decide exigir su “emancipación médica”.
Kate (la estupenda actriz Sofía Vassilieva, conocida por hacer de hija del personaje de Patricia Arquette en la serie de televisión Medium) es la hija que tiene cáncer, pero que demuestra un temple a prueba de casi todo. Su vida estaría perfecta, de no ser porque tiene ese cáncer que le carcome la vida poco a poco. A pesar de su enfermedad, tiene la fortuna de conocer lo que es el amor, no solo de su familia, sino de Taylor (Thomas Dekker) quien está pasos adelante en la dolencia que a ambos aqueja.
Anna (Abigail Breslin) es la hermana concebida ex profeso –a sugerencia “extraoficial” del amable oncólogo de Kate-para ser la donadora que mantendrá con vida hasta lo último a Kate, y a quien nadie le preguntó si quería o estaba de acuerdo en que se usaran partes de su organismo para mantener con vida a su hermana mayor. Pero nadie puede dudar del amor que le tiene a Kate.
En la cinta no se examinan con suficiente profundidad las razones éticas que se toman en casos como éste, o la ausencia de tales razones. 
Por una parte está el lado científico representado por el oncólogo que sugiere llevar a cabo el diseño genético de un ser humano para poder luego contar con la compatibilidad necesaria para la donación de órganos. Luego está la aceptación casi irreflexivamente de los padres de la niña con leucemia ante tal sugerencia. Pero nadie pregunta por el bienestar de esa criatura donadora desde antes de nacer. 
La profundidad de los razonamientos el director de la cinta los deja a consideración del espectador, el cual puede o no estar de acuerdo, puede o no sentirse identificado, pero no puede menos que sentirse conmovido por el modo en que resuelven la situación Kate, Anna y Jesse (Evan Ellingson) el hermano disléxico a quien nadie tomaba en cuenta.
Será difícil así que alguien disfrute impune y totalmente sus palomitas, al ver el sufrimiento y reacciones de personas que son tratadas con quimioterapia. Será difícil también que el espectador no termine al menos con un nudo en la garganta, luego de ver la historia de esta familia, que está basada en la novela de Jodi Picoult.

Tuesday, June 30, 2009

Transformers 2 La venganza del caído


¿Cómo sobrevivió la Raza Humana?

Ricardo Martínez García

Transformers 2 es una cinta que mezcla ciencia ficción con elementos míticos que versan sobre el origen de una raza o cultura muy superior a los humanos (no se entiende cómo no fueron totalmente eliminados dichas pequeñas criaturas ante la potencia de estos extraordinarios y metálicos seres). Lo interesante del asunto es que esa línea argumentativa alcanza para sugerir una conexión entre esos robots con la construcción de las pirámides de Egipto y en general con ciertas señales míticas que aparecen en algunas antiguas e importantes culturas.

La historia comienza a partir de que el cubo de la chispa primigenia es casi destruido totalmente en la cinta anterior. Sam Witwicky (Shia LaBeouf) no se ha dado cuenta pero en la ropa que guarda como vestigio de aquella aventura, ha quedado un pequeño fragmento de aquel cubo de extraordinarias cualidades energéticas: los electrodomésticos de su cocina entran en contacto con esa energía y de pronto se convierten en pequeños robots destructivos.

Los Decépticons son una raza de robots alienígenas que llegaron a la Tierra hace miles de años, y que descienden del Caído, uno de los robots conocidos como Prime, del cual Óptimus Prime es el último que queda. Estos Decépticons están empeñados en activar un aparato que les devolverá el poder y la gloria a partir de la destrucción del sol y por consiguiente de la Tierra.

La misión de Sam y de los Autobots aliados con el sector ultra secreto del ejército norteamericano llamado Nest, es evitar que los Decépticons localicen un fragmento de la chispa primigenia, pues con ello podrían revivir a su líder, para no hablar del fragmento que se encontraba en la ropa de Sam.

Se trata de una cinta con altibajos tanto dramáticos como escénicos, oscila entre ciencia ficción, aventura, romance, acciones militares y batallas. Tiene momentos divertidos que involucran a los padres de Sam, al compañero de escuela de Sam, al agente Simmons (un excelente John Turturro) y a las pequeñas peleas entre los autobots gemelos.

Las escenas de acción son tan rápidas que resulta inútil tratar de ver a los robots en sus detalles. Sam les dice a sus compañeros de habitación, que son comandados por Leo (Ramón Rodríguez) y que se dedican a alimentar un portal de internet llamado algo así como lapurajodidaverdad.com, sitio especializado en conspiraciones y secretos públicos celosamente guardados por los militares, como la existencia de los Decépticons, les dice al ver escenas del ataque de los esos robots que eso no existe, que es fácil generar sus imágenes a partir de las computadoras, y ahí está diciendo más que la verdad sobre los efectos especiales de esta cinta.

Mikaela (la bellísima Megan Fox) no hace más que correr al lado de Sam durante casi toda la película, y ser el atractivo sexy femenino de la misma. Este personaje realmente está incluido como el mejor de los adornos y también un poco para equilibrar el peso (escaso) del propio Sam, que, a pesar de ser el elegido no pesa como debería. Son los Autobots los verdaderos protagonistas de la historia, sobre todo Óptimus Prime y el entrañable Bumblebee.

El resultado final es una cinta entretenida pero con uno que otro bache. Si vio la primera, ésta le resultará ligeramente más compleja y larga, pero no lo decepcionará demasiado.

Sunday, June 21, 2009

5° Piso Tour



Arjona en el Auditorio

Ricardo Martínez García

¿Hay algo mejor que pasar una velada en compañía de quien se quiere y se ama, o con algún amigo o familiar o con quien se desee, escuchando canciones irónicas, profundas, retorcidas pero casi siempre románticas? Eso es lo que los asistentes a un casi lleno Auditorio Nacional pudieron disfrutar en el concierto que cerró la gira internacional en la Ciudad de México de Ricardo Arjona, denominada 5° Piso, como su disco más reciente, el día de ayer.
Arjona es un compositor y cantante dueño de un estilo peculiar, celebrado por muchos y criticado por otros, pues es casi narrativo. Las letras de sus canciones son como un argumento literario en el que se desarrolla toda una historia, o un punto de vista, o experiencias personales, pero que todos podemos reconocer por ser historias universales humanas, demasiado humanas, como diría Nietzsche. Son canciones en que las que rara vez es posible escuchar un estribillo a modo de coro, y por ello son canciones difíciles de aprender pero que los verdaderos devotos cantan a todo pulmón, como fue evidente anoche.

El arte de este compositor, lo mismo que el de otros grandes de la canción latina como nuestro Juan Gabriel, los españoles Alejandro Sanz, Joaquín Sabina o Joan Manuel Serrat, es lograr expresar en piezas de unos cuantos minutos, a través de amalgamas de armonía, ritmo y lirismo, experiencias o historias que a todo mundo le remiten a algo de su propia vida, historias en las que cada quien ve reflejada parte de su vida, momentos importantes, momentos tristes o alegres.


A juzgar por la cantidad de gritos que sobre todo se escuchaban en el primer y segundo piso (las secciones populares siempre son las más ruidosas y entusiastas), la fascinación que Arjona y su trabajo produce en sus seguidores mexicanos es muy alta –aunque realmente más en las pertenecientes al género femenino-, sobre todo cuando en compañía de una imponente y virtual Paquita la del Barrio cantó Ni Tú Ni Yo, o en piezas como Desnuda, Tu Casa es de Locos, Quién, Cómo Duele, Cuándo, Te Conozco, El Problema, Tarde (Sin daños a Terceros), Pingüinos en la Cama, Mujeres, Señora de las Cuatro Décadas, Si El Norte Fuera El Sur, Historias de Taxi, o Acompáñame a Estar Solo.

Arjona se hizo acompañar, como suele hacerlo, de un grupo de estupendos músicos (con un violinista y contrabajista de instrumentos eléctricos), lo que hizo que su sonido fuera puro y limpio, aunque no con la suficiente potencia como para apagar el clamor de sus seguidores. Son tan buenos que pasan sin la menor complicación de un género musical a otro, del rock pop a la balada romántica o a la rumba con percusiones, por ejemplo.

El guatemalteco ofreció una cátedra de manejo escénico, al dirigirse al público de muy fluida e interesante manera e hilar canciones como si fueran historias conexas para narrar la de un amor desde que surge, luego la etapa del noviazgo (tal vez la más disfrutable), el conocer a la familia (a veces todo un acontecimiento traumático) y finalmente la unión matrimonial (que se puede volver una pesadilla o ser la felicidad máxima). 

Pero no solo fue eso, también sus canciones hablan del amor no correspondido, del amor libre, de las relaciones contradictorias en más de un sentido, de la acerva soledad, de charlar sin palabras, de ser infiel solo con la propia soledad. De amores desbordados y de provocación.

La escenografía utilizada en este Tour Quinto Piso mostraba un edificio en cuya planta baja se encontraba un Lounge, un cafetín, una peluquería; tanto en el piso de abajo como en el de arriba las escenografías funcionaban como plataformas en donde se colocaron los músicos, Arjona se movió a lo largo y ancho de ella, invitó a una señora a sentarse con él en una mesa del cafetín y le cantó Señora De Las Cuatro Décadas. 
La señora no desaprovechó la ocasión y lo besó en la mejilla al menos un par de veces, ante la envidia de las concurrentes.

Así terminó Arjona la etapa de la Ciudad de México de su Tour, que a cuentagotas (pues no incluye muchas piezas de ese material en el concierto) ha dado a conocer su nuevo material discográfico. Pronto estará en la ciudad de Mérida para un solo concierto, en la Arena Monterrey para un par de presentaciones ahí y luego volará a Panamá, Ecuador, Estados Unidos, donde tiene previsto un intenso calendario de trabajo y finalmente a la Argentina.

En suma, el de anoche fue un concierto disfrutable, cálido y movido, pero sobre todo memorable, al menos para algunos.

Monday, June 15, 2009

Viaje de Bodas


Comedia nórdica de situaciones

Ricardo Martínez García

Viaje de Bodas (Sveitabrúðkaup, 08) es una cinta que nos muestra, dentro de una tradición fílmica poco dada al género de comedia, un aspecto tan universal como el de ciertas situaciones cotidianas que se salen de control en el momento menos esperado.

La cineasta islandesa Valdis Óskarsdottir, quien también escribió el guión, presenta una mirada casual pero íntima de la vida de Ingibjorg y Barði el día que contraerán nupcias. Para tal fin han planeado casarse en una pequeña iglesia en la campiña y han rentado un par de autobuses para menos de veinte invitados, entre amigos y familiares.

La influencia de la corriente fílmica denominada Dogma (con Lars Von Trier y Thomas Vinterberg, entre los más destacados) es patente en esta cinta, como por ejemplo el uso exclusivo de la iluminación natural –lo que le da un aire casi de documental, aumentando los contrastes entre los tonos oscuros y claros- en todas las escenas, o las tomas de movimiento con cámara en mano siguiendo las acciones de los actores.

Cada uno de los invitados a la boda tiene su propia historia personal, cada uno representa un pequeño microcosmos que se relaciona a veces de manera bastante precaria con los demás invitados. Está la abuelita con Alzheimer que hay que cuidar constantemente y que hace reír con sus comentarios fuera de lugar. Está el típico desconocido que fue invitado de la manera más tangencial, o la pareja de gays que no acaban de salir del clóset. O el señor que necesita unos tragos para sentirse tranquilo.

Las historias se entremezclan haciendo ver al espectador que en todos lados se cuecen las habas, pues nos enteramos de que una de las invitadas ha vivido engañada respecto a quién es su padre, uno de los gays, el más joven, no tiene seguridad de ser gay, por lo que rompe con su novio.

También está el hecho de que nadie sabe dónde está la iglesia donde se casará la pareja, por lo que el viaje se convierte en algo frustrante, además de constatar que en el campo las iglesias se parecen tanto, del mismo modo que los paisajes de montañas frías y desoladas.

En franco tono de comedia, nos enteramos de que el sacerdote de la iglesia es un fanático del fútbol, que solo ha oficiado funerales y bautizos, que en la mayor frustración sale ebrio a hablar con los contrayentes y acompañantes y que a fin de cuentas es el amor de la pareja lo importante en todo.

El ritmo es semilento, tal como ocurren las cosas muchas veces en la realidad, pero una vez que la cinta atrapa la atención del espectador, éste disfruta y hasta se divierte al comprobar que todos los pueblos de la tierra tienen las mismas reacciones graciosas en situaciones inesperadas. Hay un momento en que parece una tragicomedia mexicana.

La cinta representa una buena opción para quienes desean ver algo diferente de las comedias que se encuentran en cartelera.

Tuesday, June 09, 2009

Ángeles y Demonios

La Unidad del Bien y el Mal

Ricardo Martínez García

Desde los tiempos primigenios en los que prevalecían los pensamientos míticos para explicar qué es el mundo, se ha generado una idea reiterada que explica que el mundo es el resultado de una lucha constante entre el bien y el mal, de que es una lucha de contrarios en una unidad.

A Dan Brown, el famoso escritor de best sellers, le gusta mucho usar en varios de sus libros antiguos símbolos de estas ideas o nociones sobre qué es el mundo, nociones que a lo largo de la historia se han ido refinando o sofisticando demasiado, combinándolas con los aspectos más progresistas de la ciencia actual. No por nada su personaje más conocido, Robert Langdon, es un profesor de Harvard especializado en simbología.

Una de las primeras religiones de las que se tiene memoria es la que formó Zoroastro, también llamado Zaratustra, la cual fue reformada durante la dinastía Sasánida, propone la idea de que el mundo es resultado de dos entes divinos enfrentados: Ahura Mazda (dios del bien) y Angra Mainyu (deidad del mal) y que a pesar de ser gemelos son contrarios entre sí. Esta noción del bien y del mal enfrentándose permeó de manera muy clara en el cristianismo y en la formación teológica de la Iglesia Católica Romana.

Y es ahí donde Brown contextualiza algunas de sus novelas, que mezclan arte, historia, intriga, secretos y algo con sabor a cuentos de detectives. Así lo hizo con El Código Da Vinci, y así lo hace ahora con Ángeles y Demonios, ambas películas dirigidas por Ron Howard.

En esta nueva cinta la trama gira en torno al deseo de venganza de una secta u organización secreta perseguida por la Iglesia que decide destruir a su enemiga a partir de la utilización de un descubrimiento científico: la antimateria, la cual roban y pretenden usar para hacer volar por los aires a todo El Vaticano.

Si en el Código Da Vinci se manejó la idea de que Jesús se había casado con María Magdalena y que su descendencia llegaba hasta nuestros días, con tremendas implicaciones para la religión católica, el asunto en Ángeles y Demonios supone la existencia de una asociación clandestina que se creía extinta, formada por eminentes hombres de ciencia, los mencionados Iluminati, como Galileo, que busca una revancha histórica y doctrinal ante la que consideran represora Iglesia.

El problema es que en su sofisticación los iluminati de Brown han decidido –para hacer más emocionante la historia- eliminar primero a cuatro favoritos para suceder al recién fallecido Papa, y luego dejar que explote todo. Las autoridades del Vaticano mandan a un emisario para pedir ayuda a Langdon (Tom Hanks) y luego de volar directamente a Roma éste se ve haciendo equipo con una doctora codescubridora de la antimateria, la doctora Vittoria Vetra (Ayelet Zurer).

En un entramado más del guión en el transcurso de la cinta se descubre que el Papa ha sido asesinado, víctima de un deplorable asesinato.

La cinta cuenta con buen ritmo, genera cierto grado de tensión, e incluso de curiosidad, pero lo que más puede llegar a sorprender es el modo en el que maneja la credibilidad o la capacidad de reflexión del espectador.

El personaje clave de esta película no es Langdon sino el Camarlengo (el excelente Ewan McGregor), quien de héroe pasa rápidamente a traidor. Es a él a quien realmente le queda el título de Ángel y Demonio pues parece que esos son los adjetivos que se le pueden aplicar a su persona, dependiendo del enfoque y el momento en el que se le quiera examinar.

Si a usted le gustó El Código Da Vinci, no se puede perder esta nueva cinta. Si le gustaron más los libros, mejor léalos de nuevo.

Friday, June 05, 2009

Wolverine X-Men Orígenes


Jackman = Wolverine
Ricardo Martínez García
Se trata de una de las cintas más esperadas de esta temporada, no solo por ver nuevamente a Hugh Jackman en su gustado personaje, que es gruñón y malhumorado pero todo mundo sabe que de buen corazón y al cual ha hecho tan atractivo a partir de su carisma personal.
El derroche de su encanto lo mostró durante su estancia en México, a donde acudió el actor australiano a una alfombra roja y a una entrevista con Joaquín López Dóriga, a quien tenía fascinado y seguramente a los televidentes también.

La cinta, dirigida por Gavin Hood, nos muestra ciertos detalles de la vida de Jim Logan, mutante con la característica de que cuenta con una capacidad de regeneración y unas garras de hueso que le salen de las manos, que es medio hermano de Sabretooh (Liev Schreiber), quien es mucho más poderoso que él, que ambos tienen vidas longevas como lo muestran sus participaciones como soldados en la Guerra de Secesión, en las dos Guerras Mundiales y finalmente en Vietnam.

Logan cada vez se siente más incómodo con su participación en dichos conflictos, mientras que Sabretooth se deja llevar más y más por una especie de instinto que lo muestra violento y cruel, e incluso depravado (la cinta en este sentido solo lo sugiere) y que se reflejan en sus acciones bélicas.

Logan lo que quiere es vivir una vida normal, pero alguien con sus características no puede aspirar a tal cosa, sobre todo por la existencia de militares como Stryker (Danny Huston), que los ha detectado como “diferentes” y quiere aprovecharse de esa diferencia. Stryker, apoyado por los altos mandos militares, decide hacer de Logan y de su medio hermano armas de alta peligrosidad, pero además jugando un doble juego en el que pondrá uno contra otro a los hermanos. Stryker es quien le cambiará a Logan las garras de hueso por unas afiladas cuchillas de adamantio, además de hacer de él una especie de tanque humano.

El aspecto dramático de la cinta lo ofrece la historia de amor que Logan vive con Kayla Silverfox (Lynn Collins), otra mutante que trabaja en un kínder y cuya habilidad es tocar a las personas y convencerlas de lo que sea. El amor parece terminar mal pero no por causa de los amantes, sino porque ambos son piezas de un tablero que Stryker quiere controlar siempre.

Los efectos especiales son buenos aunque en algunas escenas las garras de Wolverine se ven francamente artificiales. Es una buena película de acción que le apuesta al imán de taquilla en que se ha convertido Jackman pero que no es superior a ninguna de las anteriores de los Hombres X, ni en espectacularidad ni en trama o drama. además es mucha presunción decir que se trata de los orígenes de los hombres X cuando se centra en Wolverine.

Hay algunas inconsistencias argumentativas, pero ya que se ha aceptado la existencia de mutantes de este tipo, el espectador tiene que jugar el juego de seguir la corriente. Así son las cintas de este género: si uno no acepta ciertas premisas, el argumento carece de chiste y lo mejor es no ir a verlas. Pero el público está ávido de espectáculo, y ahí está la taquilla.

Wednesday, June 03, 2009

Star Trek


Startrek o la Guerra de las Galaxias Revisited
Ricardo Martínez García
En un mundo del siglo XXIII donde conviven seres humanos con alienígenas de origen incierto, se forma una Federación (obviamente comandada por las naves de la USS) para combatir a los Romulianos (que más parecen de la mara salvatrucha o indígenas australianos, por la cantidad de tatuajes que tienen), comandados por un violento líder, Nero (Eric Bana), quien se ha tomado como cosa personal la destrucción del planeta Vulcano, del que es originario Spock (Leonard Nimoy), quien por parte de la madre es mitad humano.

Nero intenta destruir ese planeta a partir de la tecnología que Spock ha desarrollado pero en un futuro todavía por venir. Es decir que el presente del joven y brillante Spock (Zachary Quinto) y del impetuoso James Kirk (Chris Pine), es ya el pasado para ellos mismos pero que se ven en la extraña y paradójica situación de volver a ese pasado gracias a la increíble potencia de una sustancia que desintegra planetas enteros y a sus efectos de hoyo negro.

Luego de la cinta de Stuart Baird Star Trek: Nemesis (02), que había sido la versión más reciente de la serie, J. J. Abrahms llega con esta nueva cinta basada en la que fuera la más popular serie de televisión de ciencia ficción en los Estados Unidos y que se transmitió de 1966 a 1969, hace ya cuatro décadas, y que no es tan diferente de otras cintas del mismo género, como la franquicia de Star Wars (que tal vez le deba más a ésta y no Star Wars a aquella), o algunas más recientes como Starship Troopers (97) de Paul Verhoeven, justamente por el carácter bélico de la trama: guerras de conquista o de exterminio o de colonización. Esta primera cinta (pues se prevé que vengan las secuelas) es de un exterminio total del enemigo. Humanos y aliados contra Romulianos.

Los efectos especiales no son en realidad tan especiales, pues siguen viéndose las naves como modelos a escala de juguetes diseñados para la cinta, animados de manera mecánica, aunque seguramente usando programas sofisticados.

El diseño de la nave Enterprise no es mejor por ejemplo que el de la llamada Nostromo, de la película Alien (Scott, 1979). Las escenas de las batallas son muy parecidas (y absurdas, con rayos como de láser pero que hacen un ruido como de artillería de la Segunda Guerra Mundial) a las que se pueden ver en la Guerra de las Galaxias. En ese sentido resulta más divertido y original ver las batallas que se arman entre los humanos y los llamados inséctores en Starship Troopers, a pesar de sus armas y cascos de plástico y de cierto tufillo a fascismo militar. Lo que salva bastante a esa cinta es por supuesto el reparto encabezado por Casper Van Dien, Denise Richards y Neil Patrick Harris, famoso por su personaje de la serie televisiva Doggie Howser M. D.

En esta versión también puede identificarse cierta lucha entre la tiranía de un líder como Nero, y el sistema jerárquico democrático que premia el mérito por parte de los miembros de una federación que como siempre es comandada por el ejército de los Estados Unidos. Sólo para reafirmar la hegemonía hasta el siglo XXIII.

Las mejores actuaciones son tal vez la de Eric Bana como el líder romuliano y la de Anton Yelchin, quien hiciera el protagónico en ¿Quién diablos es Charlie?, y que resulta el más simpático y útil de los miembros de la tripulación del Enterprise.

La que verdaderamente pasa desapercibida es Winona Ryder como Amanda Grayson. Lástima por ella. La cinta tiene buen ritmo y seguramente la disfrutarán los aficionados a este género cinematográfico.

Gomorra


El miserable y sórdido Sistema del mundo criminal
Ricardo Martínez García
Cualquiera que piense que Gomorra es una película más de mafiosos italianos con sus trajes impecables a rayas, al estilo de Frank Nitty o Al Capone, o que espere ver en esta cinta italiana escenas de grandes reuniones de gangsters en salones de lujo acordando negocios sobre una mesa de caoba gigante o decidiendo asesinatos al por mayor, al mejor estilo de las películas de Francis Ford Coppola, Brian de Palma o Martin Scorsese, no podría estar más equivocado.

Lejos del glamour nefasto que la industria hollywoodense ha puesto en sus cintas de mafiosos, creando con ello iconos muy populares y que son más una exaltación a la labor y estilo de vida de esas asociaciones delictivas que una denuncia de su carácter criminal, llámense la Cosa Nostra, la mafia rusa, china, mexicana, o los grandes barones del crimen, en cintas como El Padrino 1, 2 y 3, Scarface, Traffic, Carlito´s Way y otras muchas, el cineasta italiano Matteo Garrone presenta una sórdida y desgarbada pero realista adaptación al libro de Roberto Saviano del cual toma su nombre la cinta que dirige: Gomorra.

El título del libro y de la cinta parece una clara analogía entre la Camorra y la mítica ciudad bíblica emblema del pecado, Gomorra. El término es usado por periodistas y policías que se refieren a lo que los mafiosos napolitanos llaman El Sistema, vocablo que da una idea de lo impuesta y afianzada que está la organización en el entramado social y económico de gran parte de la vida y los negocios en Nápoles.

En el libro hay un capítulo dedicado a un sacerdote asesinado a sangre fría por denunciar las actividades delictivas de esa organización que recluta, utiliza y corrompe a niños y jóvenes sin esperanzas de educación ni de trabajo honesto, del mismo modo que corrompe a los inmigrantes africanos que, nada más llegar a ese país europeo, son usados como burros para el transporte y distribución de droga. Este sacerdote es don Peppino Diana, del cual la cinta extrañamente ni siquiera se ocupa un segundo.
Hay que señalar que el joven periodista Roberto Saviano, napolitano de nacimiento, se ha hecho acreedor a una especie de fatwa (como la que pesa sobre Salman Rushdie por parte del ayatola iraní, que en los hechos representa su condena a muerte) por parte del Sistema por denunciar en el libro a su vez las formas de control y de ejecución del crimen organizado, lo que lo obliga a no dar paso sin su escolta policiaca. En el libro el periodista menciona a las otras grandes organizaciones del empobrecido y terriblemente explotado y contaminado sur de Italia, la famosa Cosa Nostra ciciliana y a la calabresa ´Ndrangheta, pero Saviano se centra en la organización napolitana.

Si el libro, editado en México por Random House Mondadori, es una especie de sociología del crimen organizado, en el que Saviano hace referencia documentada de familias, líderes, combates, hábitos, negocios sucios en gran variedad de rubros y sus múltiples ramificaciones e historias de traiciones con nombres propios, la cinta no se preocupa demasiado por esos nombres ni por aclarar las guerras intestinas entre los miembros de las propias familias que se disputan el control de territorios en Nápoles, o por la forma en que la organización o Sistema defiende y sostiene económicamente a las familias de sus agremiados presos (que es lo que hace don Ciro en la cinta) que aún no los han traicionado.

La cinta pierde su carácter de denuncia al no hacer un uso acusativo de la palabra. Es como un documental que ilustra las formas miserables de vivir de muchos de estos camorristas (como aquellos que esperan su pago semanal por ser familiares de algún miembro del Sistema preso o muerto por sus actividades) y sus formas de sobrevivencia, sus negocios sucios que realizan bajo la idea hipócrita de estar ayudando a alguien, pero que en la cinta se queda solo en eso, en mostrar algo, que por cierto a veces no se entiende si no se conoce el texto original o su contexto.
Saviano dice por ejemplo, en el capítulo dedicado a Don Peppino Diana, que el único instrumento posible para transformar el tiempo de los criminales es la palabra, instrumento que utilizó con gran valentía el sacerdote, quien estaba verdaderamente comprometido con su comunidad, y que al final alguien usó como motivo para eliminarlo. Ahora Roberto Saviano sabe en carne propia lo que es tener una condena así. El lenguaje cinematográfico en esta ocasión queda por debajo del lenguaje del libro.
Mucha de la rabia que experimenta el lector de Gomorra (sobre todo porque en México hay demasiado en común con lo denunciado ahí) se diluye tristemente en la cinta de Garrone, que sin ser una mala película no le hace justicia al libro de Saviano.
Algunos elementos que dejaron de lado el director o sus guionistas (entre ellos el propio Saviano) además del capítulo del sacerdote Peppino Diana, son los referentes al Puerto de Nápoles, que muestra las triquiñuelas de las aduanas: las maneras casi mágicas en que se transforman miles de contenedores en otro tipo de mercancías tan solo porque alguien modifica unos papeles, o el interesante capítulo dedicado al famosísimo fusil de asalto Kalashnikov conocido como AK 47, el familiar cuerno de chivo tan usado entre los narcotraficantes mexicanos y de todo el mundo.
En la película, el sastre Pasquale, verdadero artesano de la alta costura, realiza un vestido de diseñador a precios ínfimos, claro que a costa de una sobreexplotación de decenas de costureras que trabajan por salarios de hambre y con horarios extra sin pago. Luego ve por televisión el mismo vestido en el cuerpo de Scarlett Johansson en una alfombra roja o festival de cine. En el libro, es Angelina Jolie quien viste esos diseños.
El vestido que él y su taller de costura realizaron a petición de los mismos diseñadores que aprovechan la mano de obra baratísima de los talleres ilegales para elaborar sus exclusivos diseños, es mostrado como otro de los aspectos en los que la Camorra ha puesto sus intereses. Pasquale termina su carrera luego de que lo descubren dando clases de alta costura en un taller de chinos. Se convierte en un simple chofer de camión de carga.
Los negocios del concreto, de la construcción, del manejo y desecho de materiales tóxicos, además de las drogas, la prostitución y todos esos rubros clásicos que caracterizan a las mafias, son expuestas en el libro de manera brillante por Saviano, no así por la película. Aún así es una cinta recomendable, sobre todo para los estudiantes que tienen la posibilidad de estudiar y no lo hacen.