Saturday, February 28, 2015

El Código Enigma

Un héroe desprestigiado
Homenaje póstumo fílmico

Ricardo Martínez García

Alan Turing fue un matemático especialista en lógica, criptología y filosofía. Su vida transcurrió entre 1912 y 1954 en una Inglaterra con perceptibles resabios de la vieja moral victoriana y enfrentada a una de sus peores crisis internacionales, al participar en ambas guerras mundiales.

Como lógico matemático, Turing demostró la irresolubilidad del llamado “problema de decisión”, y que dio paso a lo que se conoce como la “máquina de Turing”. Por estas y otras importantes aportaciones Turing es conocido como el precursor de la informática. Tal personaje es el que presenta la cinta El Código Enigma (The Imitation Game, 14).

Benedict Cumberbatch, el talentoso actor británico al que hemos visto como Julian Assange (The Fifth Estate, 13), o como Sherlock Holmes en la serie para la televisión de la BBC, entre otros trabajos, hace un poderoso y sensible retrato de Turing, al que se podría muy bien considerar un verdadero héroe de guerra, sin haber estado en el frente ni haber disparado una sola bala.

La cinta, dirigida por Morten Tyldum, inicia la narración en el momento en el que Turing es reclutado por la Naval británica para una tarea que a la larga definiría en gran parte el destino como nación de Inglaterra, en esos momentos en guerra con la Alemania Nazi: el desciframiento de los mensajes en código que los alemanes enviaban a sus tropas, usando una máquina llamada Enigma.

En cierto modo soberbio, muy seguro de sí mismo, el matemático Turing comienza a imponer su modo de trabajo a un equipo de criptólogos inicialmente renuentes a ayudarlo, pero al ver su esfuerzo y dedicación, así como la sospecha de que algo puede funcionar en el desempeño de su máquina, el equipo termina por apoyarlo. Una observación casual hace que den con la clave para descifrar los mensajes cifrados alemanes.

El aspecto dramático lo ofrecen algunos flashbacks, que muestran a Turing sufriendo bullying en la escuela, y luego perdiendo a su primer amor y compañero adolescente de la escuela. Lo vemos también comprometiéndose con su colega Joan Clarke (Keira Knightley) para luego revelarle que no puede casarse con ella por su homosexualidad, algo que a la postre le impedirá seguir desarrollando su brillante carrera como teórico de las matemáticas y la informática, al ser procesado por el gobierno, que consideraba a la homosexualidad como un delito.


Sin duda una de las mejores cintas del 2014, que mueve a la reflexión sobre la intolerancia ante las preferencias sexuales de algunas personas que, irónicamente, son o fueron claves para el futuro de sus naciones.

Archivo 253

Los sustos están en otra parte
Fórmula probada

Ricardo Martínez García.

De acuerdo con lo que ha dicho el director de “Archivo 253”, Abe Rosenberg, a los medios de comunicación, la cinta fue filmada antes de la demolición del edificio en ruinas de la Clinica Psiquiátrica San Rafael, en 2013. Previamente ya había dejado de funcionar como tal en el 2009, pero si se demolió el edificio, ¿cómo fue que encontraron ese material fílmico? ¿Quién y cómo fue que fueron encontrados los equipos de filmación que registraron las escenas que componen esta cinta? 

Como argumento promocional está bien, pero lógicamente resulta poco creíble.
La experiencia de entrar en un mundo desconocido, sumergirse en otro tipo de realidades siniestras, por la pura curiosidad, o por la necesidad de emociones grandes, lleva a un grupo de amigos a ingresar al ruinoso edificio que albergaba la enorme clínica psiquiátrica San Rafael.

Con un formato fílmico que hacer recordar cintas del mismo género como “El proyecto de la bruja de Blair”, o las españolas “REC”, entre otras, en el cual se filma lo que se va experimentando (algo que de manera más atractiva realiza el equipo de la psíquica o vidente Aurora –Geraldine Chaplin- en El Orfanato, de J.A. Bayona), con la cámara al hombro o en la mano, filmando como supuestamente se va avanzando en el laberíntico conjunto de pisos, pasillos y habitaciones desmanteladas.

Sin prácticamente efectos especiales, Rosenberg apuesta por la ambientación escénica y el suspenso que pretende construir con la exploración (de noche) que realizan los protagonistas en el viejo edificio. La claustrofobia que experimentan, más la repulsión en ciertas zonas y la provocación gratuita a la manifestación de entidades resultan previsibles y artificiosas, por lo que el argumento resulta inconsistente y endeble.


La cinta debía haber sido más bien sobre lo que el director ha comentado a los medios especializados que cubrieron su estreno, pues comentó anécdotas interesantes: que al filmar, la protagonista femenina sufrió una descompensación al encontrarse con unos dibujos perturbadores que eran parte de un expediente (y que no aparecen en la cinta) de un paciente de la ex clínica psiquiátrica, o que el equipo de producción no quería trabajar de noche porque oyeron cosas que los espantaron, o que sentían el ambiente muy pesado, con mala vibra. Tal vez así sí habría sido una cinta de terror.

Wednesday, February 25, 2015

El Hobbit, La Batalla de los Cinco Ejércitos

Fantasía Bélica Medieval
Un pequeño aventurero

Ricardo Martínez García

La tercera y última parte de la precuela de El señor de los Anillos (Jackson, 03), El Hobbit, la Batalla de los Cinco Ejércitos, llega sin pena ni gloria, como el cierre un tanto anticlimático de un ciclo con el que los fans se habían familiarizado a lo largo de los años Han sido algo más de once años los transcurridos desde que Peter Jackson comenzó a dirigir estas cintas basadas en las novelas de J. R. R. Tolkien y de su vasto mundo de fantasía épica medieval de inspiración cristiana.

En La Batalla de los Cinco Ejércitos nuevamente asistimos a la lucha entre las fuerzas del bien, representadas por los divididos ejércitos de Elfos, humanos y Enanos, contra los mejor organizados contingentes de orcos y demás seres creados para el mal, no sin antes zanjar la eliminación del mítico dragón Smaug, quien se había apoderado de la Montaña Solitaria, albergue de las riquezas acumuladas por una casta de nobles enanos, en la anterior cinta de la trilogía.

El argumento básico se mantiene: el bien y el mal enfrentados de manera permanente, en busca de hacerse del control total del mundo conocido. La cinta muestra signos de una historia fatigada, que se percibe ya como un alargamiento más con fines comerciales que narrativos, algo que le ha ocurrido también, en cierta medida, a otras famosas sagas, como la Guerra de las Galaxias, Crepúsculo o más recientemente Los Juegos del Hambre. La de Harry Potter fue tal vez tan exitosa, porque mostró el paso paulatino de ser niños a adolescentes de los protagonistas.

Sin duda, La Batalla es una cinta admirable en varios sentidos: efectos especiales, despliegue de extras, vestuario, maquillaje. Pero la historia en sí ya ha dejado naturalmente la novedad y originalidad inicial, incluso a ratos los diálogos muestran cierto acartonamiento, sobre todo los que llevan a cabo los enanos al interior de la Montaña Solitaria.

Bilbo Bolsón (Martin Freeman) es un personaje importante pero secundario, lo mismo que la mayoría de los que intervienen en la cinta. Una vez más Légolas (Orlando Bloom) fascina con sus movimientos de acróbata de lo imposible, pero como es una precuela, deberíamos decir que fascina por primera vez, dejando ver una futura amistad con Aragorn y un enano que sería famoso.

Corazones de Hierro

Papi Guerrero
Héroes de guerra incógnitos.

Ricardo Martínez García

La cinta de David Ayer Corazones de Hierro (Fury, 14) es un ensayo fílmico en el que se intenta retratar la irracionalidad de la Segunda Guerra Mundial, donde la lógica de la sobrevivencia o del exterminio, como en cualquier otra guerra total, es “o los matamos o nos matan”.

El sargento Wardaddy (Brad Pitt) es el comandante de un tanque norteamericano que ingresa a territorio alemán, poco antes de la caída de Berlín, en el cual sus cinco tripulantes hacen todo lo que pueden ante la superioridad de los tanques alemanes. Al parecer solo la determinación de los valientes soldados norteamericanos les hizo posible salir vencedores al final, ante ese formidable enemigo (de ahí, probablemente, el subtítulo en español de la cinta) que solo se rindió ante la evidencia atómica.

Dentro del género de películas bélicas, muchas de ellas se han esforzado en mostrar los horrores de la guerra. La destrucción, las muertes, el exterminio de grupos étnicos, la crueldad, la resignación de matar o morir porque así son las cosas, son mostradas en muchas de ellas, pero pocas aluden a las razones originarias y profundas que condujeron a tales estados de barbarie humana. Claro, su idea no es documentar la historia, denunciar las causas, sino solo recrear el horror.

El director David Ayer (quien estuvo enrolado algunos años en la Marina como operador de radar de un submarino nuclear) muestra en gran medida el drama humano del soldado que se enfrenta a una muerte inminente, o atestigua muertes intencionadamente descarnadas y absurdas, que fueron hechos totalmente reales, aunque esta narración fílmica sea ficticia.


El espectador ve la vívida e intensa recreación escénica (es la magia del cine) de uno de los horrores más terribles que la humanidad ha vivido en su historia reciente, desde la comodidad de su butaca, comiendo palomitas y riendo ante las ocurrencias y desvaríos de un soldado ebrio. El resultado, en la mayoría de los cinéfilos, es la banalización de lo trágico y así el drama se vuelve espectáculo puro. 

Así son las cosas.

Wednesday, December 17, 2014

Anabelle

Expectativa de sobresaltos
Era solo una muñeca

Ricardo Martínez García

Beneficiaria de una expectativa interesante al ser anunciada como la precuela de El Conjuro (James Wan, 13), aquella exitosa cinta de terror presumiblemente basada en hechos reales consignados por el matrimonio Warren, la cinta Anabelle (John R. Leonti, 14) no alcanza a cubrir tales expectativas generadas.

A pesar de contar con una narración fílmica pulcra y sin excesos visuales en efectos especiales, la cinta no logra horrorizar de lleno a la audiencia, ávida de imágenes escalofriantes como las vistas en otras cintas del género, como La noche del demonio (10) y la propia El conjuro (13), ambas dirigidas por James Wan, quien también es productor ejecutivo de la serie televisiva American Horror Story, y de Anabelle.

La propia naturaleza de ser un caso examinado secundariamente en El conjuro, pero ahora como historia central de esta cinta parecería hacer de Anabelle una historia más apoteósica si cabe la palabra.

Mia y John (Anabelle Wallis y Ward Horton) son un joven matrimonio que sufren el allanamiento de su casa por parte de un par de fanáticos de una secta satánica. La policía da muerte a ambos, pero en ese acto al parecer hay una transferencia sobrenatural hacia una muñeca, Anabelle, parte de la colección de Mia.

A partir de ese momento comienzan a ocurrir extraños hechos relacionados con la muñeca, aunque Mia tarda en hilar tal relación. Cuando lo hace, recurre a la ayuda de una nueva amiga, propietaria de una librería esotérica, Evelyn (Alfre Woodard), y de un sacerdote católico, el padre Pérez (Tony Amendola), quienes intentarán ayudarla.

En El Exorcista (Friedkin, 73) el padre Merrin (Max Von Sidow) termina por sacrificarse por la víctima poseída; en El Conjuro son los Warren (Vera Farmiga y Patrick Wilson) quienes ponen a salvo a la familia en problemas; en Anabelle también se sacrifica alguien por el bienestar de la familia, siguiendo un modelo de personajes buenos y malos, manifestación de la vieja dualidad bueno y malo. Esperemos que el bien siempre triunfe, y si lo hace espectacularmente, qué mejor.


La Dictadura Perfecta

Al mejor postor
Presidencia a la venta

Ricardo Martínez García

En otras circunstancias, la cinta de Luis Estrada, La Dictadura Perfecta, sería hilarante en cierto modo y en ciertas escenas, pero en el contexto actual, en el que se está viviendo una crisis más, política y de credibilidad en las instituciones, exacerbada por los actuales acontecimientos en Ayotzinapa y la corrupción en los más altos círculos políticos y empresariales, con pequeños botones de muestra como la llamada “casa blanca” de Peña Nieto, o las trapacerías de diputados panistas, perredistas y priístas, hacen de esta cinta un motivo más bien para la vergüenza ajena y propia, poco motivadora de carcajadas y más apta para el pesimismo y la desesperanza.

La clave argumentativa de la cinta está en el manejo de imagen que puede hacerse desde la televisión mexicana y (desde su amplia red de asociados), verdadera detentadora del poder económico y político. Los ejecutivos de producción, sabedores del poder que genera el uso eficiente de una “agenda setting” en los noticieros de alcance nacional, adecuada a las necesidades del cliente político en turno, diseñan los temas del debate político que pueden encumbrar o aplastar cualquier prestigio personal o institucional.

En un vaivén entre la carcajada y la indignación, vemos referencias al caso del señor de las ligas, René Bejarano, en plena avidez de dinero, o la manera en la que se han gestado campañas electorales que encumbran a políticos deshonestos, que se creen dueños de sus estados, que hacen y deshacen a su antojo (como lo muestra el reciente caso de Ángel Aguirre y José Luis Abarca). También vemos a un presidente copetudo afirmar en inglés chistoso que los mexicanos hacen en Estados Unidos trabajos que ni los negros quieren hacer, matando dos pájaros en una sola escena al hacer referencia a Peña Nieto y a Vicente Fox.

Carmelo Vargas (Damián Alcázar), gobernador de algún estado norteño, es sorprendido en el momento de recibir un maletín de dinero. El video es filtrado a la televisión por el líder de la oposición en ese estado, Agustín Morales, (Joaquín Cosío). Al intentar detener la bola de nieve mediática que se le viene encima, Vargas hace un oneroso contrato con la Televisión Mexicana, en primera instancia para lavar su imagen, y en segunda, buscando, desde la televisora, una postulación para “la grande”, en lo que representa un chiste sin chiste, dadas las semejanzas con la realidad.


Con una excelente dirección y producción, esta cinta de Luis Estrada, que también ha dirigido La Ley de Herodes (99) y El Infierno (10), ha sido elegida para representar a México en los Premios Goya 2015.

Wednesday, November 26, 2014

Drácula, La Historia Jamás Contada

La Humanización del Mito
El precio del amor desmedido

Ricardo Martínez García

El vampiro más famoso del la historia literaria es nuevamente el protagonista de esta cinta, Drácula, la Historia jamás Contada (2014) dirigida por Gary Shore, con grandes dosis de romanticismo, acción y efectos especiales, fotrografía muy buena y protagonizada por Luke Evans, Sarah Gadon y Dominic Cooper.

Esta historia no contada es la profundización y recreación de una pequeña parte de la historia que sí cuenta Bram Stocker en su clasica obra. En el texto de la novela de Stocker, el protagonista Jonathan Harker describe en su diario la zona geográfica de los Cárpatos, y al conglomerado étnico que la habita. Harker le pregunta por algunos temas al Conde Drácula, una vez que está hospedado o prisionero en su castillo, y el Conde le ofrece algunas pistas de su origen.

“¿Quién fue sino uno de mi propia raza que bajo el nombre de Voivode cruzó el Danubio y batió a los turcos en su propia tierra?... ¡No fue, pues, este Drácula, quien inspiró a aquel otro de su raza que en edades posteriores llevó una y otra vez a sus fuerzas sobre el gran río y dentro de Turquía; que, cuando era derrotado regresaba una y otra vez, aunque tuviera que ir solo al sangriento campo donde sus tropas estaban siendo mortalmente destrozadas, porque sabía que sólo él podía garantizar el triunfo!”

Esa pregunta y afirmación de Drácula constituyen el punto de arranque argumentativo de la cinta, en la que vemos la historia, efectivametne no contada, del gran amor de Vlad (Evans) el empalador por su esposa e hijo, así como su fiereza al luchar por su pueblo y defenderlo de los invasores turcos en el siglo XV. Vemos cuando realiza un trato con un ser tenebroso, al que se encuentra por casualidad, pero que convence de que le otorgue sus poderes extraordinarios. Es la clásica historia de un hombre agobiado que vende su alma sin saber las enormes y siniestras consecuencias, en un contexto histórico entre real y ficticio.


La cinta, de manera entretenida, logra hacernos empatizar con el personaje, entender sus razones y compadecerlo. No es el caso del Drácula literario de Stocker, que desea extender su territorio de caza, pasar inadvertido, siendo un ser solitario pero a veces convirtiendo a seres débiles a su misma condición y al que hay que exterminar, pero ésa es otra historia.

¡Ahí está el detalle!

Siempre Cantinflas
Gran bailarín

Ricardo Martínez García

Con una efectiva narración sobre dos momentos en la vida del famoso mimo, la cinta de Sebastián Del Amo muestra la manera en que Mario Moreno deviene en su álter ego, Cantinflas, en las carpas de la ciudad, hasta llegar a su momento cumbre, su incursión, breve pero significativa, en la meca del cine norteamericano, en Hollywood, en la década de los 50´s.

El surgimiento del personaje y la preparación de la filmación de La Vuelta al Mundo en 80 días (1957, Michael Todd), así como su labor sindical en favor de su gremio y las fundaciones de instituciones de ayuda, sus romances y matrimonio son algunos momentos biográficos de Cantinflas y su álter ego, Mario Moreno Reyes, en esta entretenida cinta, protagonizada por el cumplido actor español Óscar Jaenada.

La capacidad de improvisación fue un sello característico de Cantinflas el actor, quien hacía alarde de una agilidad mental expuesta en sus prontas y ocurrentes respuestas, tan propias de los sketchs de sus días de trabajo en las carpas.

Asistimos en la cinta al empoderamiento de Cantinflas de su entorno cinematográfico, al darse el lujo de prescindir de ciertos papeles o de despedir directores, así como de sus conflictos con su esposa de origen ruso, que son aspectos que dibujan la gran personalidad que poseía el comediante más querido en México, España y Latinoamérica, según le dicen a Michael Todd, el director de La vuelta al mundo en 80 días.

La cinta de Del Amo es divertida, está bien producida y las actuaciones, sobre todo de Jaenada, son bastante convincentes. Logra ofrecer una sensación de familiaridad (es difícil no haber visto en nuestro país ninguna película de Cantinflas, o conocer al personaje), ver la cinta es como saludar a un viejo amigo, al que hace mucho no se ha vuelto a tratar.


La escena final de este filme resulta una excelente recreación de aquel baile en El Bolero de Raquel, que muestra las dotes dancísticas de Jaenada. La carrera de Mario Moreno no se terminó en 1957, sino que continuó hasta 1982, año en que salió su última cinta, El Barrendero, y luego participó en dos cintas animadas, dándole voz a su personaje de toda la vida. En ese lapso, hubo cintas memorables como El padrecito (64), Su excelencia (66) y Agente XU 777 (63).

Tuesday, November 25, 2014

Lucy

Evolución explosiva
El máximo narcótico

Ricardo Martínez García

El uso de drogas y alucinógenos en las culturas tradicionales tienen por lo general intenciones místicas, de unión con la naturaleza o con deidades que de otro modo estarían fuera de alcance para los seres humanos. Pero en la actualidad son también una vía de escape de la realidad, una lúdica manera de concebir el mundo. O tal vez algo más.

La nueva película del realizador y productor francés Luc Besson, Lucy (14), protagonizada por Scarlett Johansson, nos muestra a una norteamericana que es secuestrada por una banda taiwanesa de narcotraficantes y es usada para transportar en el interior de su cuerpo cierta cantidad de una nueva droga sintética, que promete ser de gran potencia estimulante.

Hasta ahí la historia parece convencional, pero al ser golpeada por unos hombres, la carga que lleva en el interior de su vientre comienza a ingresar al organismo de Lucy (Johansson), y los efectos comienzan a hacerse patentes.

Al mismo tiempo vemos cómo un científico (Morgan Freeman) ofrece conferencias sobre el uso del potencial cerebral del ser humano, que en las personas comunes y corrientes alcanza apenas el 10 % de su capacidad. Este científico especula sobre lo que pasaría al incrementar tal potencial, sugiriendo el surgimiento de nuevas y poderosas habilidades en quien lograra tal incremento. Lucy, como conejillo de Indias involuntaria, alcanza pronto un nivel de consciencia insospechado y habilidades fuera de lo natural.

La cinta en términos de escenas de acción, persecución en autos, coreografías de artes marciales, no es muy diferente de las protagonizadas por ejemplo por Jason Statham como la serie de El Transportador (cuyo productor es el mismo Besson), y tiene una buena dosis de entretenimiento.

En lo que es diferente la película es en la idea de que al incrementar la capacidad cerebral, al llegar al 100%, el ser humano es tan consciente de todo y de poderes tan amplios, que alcanza su máximo (de manera regresiva) justo en el instante en que el universo se crea, y lo trasciende. La ciencia ficción entonces se vuelve la clave, vía la analogía, para entender conceptos abstractos como el origen del universo, la noción de Dios, la existencia y lo primigenio. O tal vez para confundirlos.


La cinta tiene el sello Johansson, es decir el sello del trabajo de una de las mejores y más versátiles actrices de la actualidad. Su presencia escénica suple casi cualquier deficiencia que tenga la cinta, que las tiene, añadiéndole un plus tanto visual como dramático, que en el cine es esencial. Buena elección la que hace Luc Besson.

Más negro que la noche

Nostalgia o carencia 
Reciclando el miedo

Ricardo Martínez García

En 1975 el director Carlos Enrique Taboada presentó la cinta “Más negro que la noche”, en la que una rica anciana hereda a su sobrina su mansión, con la condición de que cuide de su gato. La cinta estaba protagonizada por Pedro Armendáriz Jr., Lucía Méndez, Claudia Islas, Susana Dosamantes y Helena Rojo.

Este año Henry Bedwell dirige un remake de aquella cinta, que consolidó a Taboada como el máximo exponente del género de suspenso o de terror en nuestro país, luego de sus cintas El espejo de la Bruja (62), Hasta el viento tiene miedo (68) y El libro de Piedra (69).

La nueva versión de Bedwell cuenta con una buena escenografía y ambientación (la enorme y descuidada mansión de aspecto lúgubre, de una riqueza fastuosa que vio mejores tiempos; una ama de llaves siniestra y mandona), con adecuados efectos especiales (sombras que recorren pasillos, figuras en pinturas que cobran movimiento), pero carece originalidad, al ser predecibles los momentos climáticos de la historia, al menos para cierto sector de los espectadores. El trabajo actoral inicia tibio, mejora un poco al comenzar las acciones terroríficas, pero no va más allá e incluso queda a deber.

Bedwell ha dicho que quería homenajear el trabajo de Taboada, pero ¿por qué homenajearlo con un remake, que difícilmente podría superar el trabajo de la cinta original, y ya considerada clásica de nuestra cinematografía? Además la tendencia al remake, ya mostrada por El libro de Piedra del 2009, y del Hasta el viento tiene miedo, del 2007, solo ha dejado claro que difícilmente se pueden superar los trabajos originales, o que se teme apostar o arriesgar por proyectos originales e irse por lo seguro, es decir usar un guión que mostró ser exitoso, pero a costa de la pérdida de novedad.


Sería interesante ver a Bedwell, o a Guillermo del Toro haciendo una adaptación fílmica, por ejemplo, de El legado Peabody, o de cualquier relato incluido en el libro “La habitación cerrada”, de H.P. Lovecraft y August Derleth, o llevar a las salas algún buen relato de terror inédito, escrito por un mexicano. Eso sí sería novedad.

Tuesday, September 16, 2014

Se levanta el Viento


De amores de la vida
Hay que vivir

Ricardo Martínez García

Hayao Miyasaki explora en esta cinta la relación entre la creatividad pura y el uso político y militar que se le puede dar. Se Levanta el Viento (2013) se ubica en los años entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, y es una visión que oscila entre lo poético y la crítica social.
Japón tiene la necesidad de buenos ingenieros y diseñadores, y Jiro Horikoshi ha soñado desde niño construir y diseñar aviones. La cinta cuenta la manera en que Horikoshi hace realidad sus sueños, vemos cómo asciende en su carrera como ingeniero aeronáutico, hasta construir un extraordinario avión, veloz y eficiente.
Miyasaki desea mostrar, del mismo modo, el contexto real de la situación social, política y militar de Japón en ese periodo previo a la Segunda Guerra Mundial. Al mismo tiempo, el espectador asiste a la vida personal del protagonista. Con gran maestría narrativa, vemos cómo Horikoshi conoce y se enamora de quien será su esposa, Naoko Satomi, así como su empeño en el estudio y su viaje a Alemania, aliado militar de Japón.
Fantasía y realidad
Horikoshi destaca pronto entre sus colegas en la empresa Mitsubishi y comienza a dirigir importantes proyectos aeronáuticos, teniendo como clientes primero al ejército y luego a la marina de su país.
Alejado de la extraordinaria ficción de sus cintas anteriores, no obstante hay algunos temas recurrentes que revisa Miyazaki, como la guerra, la destrucción, la aviación, la bondad, el amor y la humanidad, tal como hizo en El Increíble Castillo Vagabundo (2004), donde Howl es un brujo que es obligado a luchar a favor del emperador, o en Porco Rosso (1992), en la que un piloto hechizado hace de las suyas con su avión.
Se trata de una hermosa cinta de animación biográfica de gran hechura y que destaca el momento culminante en la carrera del ingeniero Jiro Horikoshi, famoso por haber diseñado los aviones caza Mitsubishi A6M Zero, sin perder de vista el hecho de que hay que seguir viviendo, aunque el viento se levante.

El violinista del diablo

Talento musical fuera de serie
De talento natural

Ricardo Martínez García

El director británico Bernard Rose muestra en esta cinta de época parte de la vida de Niccolo Paganini, durante sus giras a París y Londres. El retrato que hace del genial violinista, compositor y músico, lo colocan como una especie de rockstar de la década de los 30 del siglo XIX, lo mismo con detractores que entusiastas seguidoras.
Paganini (David Garret) tiene un talento tal que ni siquiera necesita ensayar, y su fama como ejecutante del violín es de una naturaleza que genera el rumor de cierta influencia diabólica en él (de ahí el título de la cinta). Pero lo que se muestra es que como una especie de Fausto, Paganini se pone en las manos de un mefistofélico pero efectivo promotor, el signore Urbani (Jared Harris), quien es el que maneja sus presentaciones y contratos, pero hasta ahí la referencia diablesca.
Durante la gira que realiza por Londres, Paganini se enamora de una cantante de ópera, Charlotte Watson (Andrea Deck), hija del empresario que lo lleva a la capital inglesa, y comienza una historia de amor.
El nombre de Paganini era relacionado insistentemente por la prensa con escándalos debido a su debilidad por las mujeres y por sus excesos. No obstante, el escepticismo y la desconfianza hacia su persona se desvanecen al escucharlo tocar el violín.
Paganini se gana a todas las audiencias tan pronto lo escuchan, sea en una taberna de mala muerte, o en el mejor de los teatros. Estas escenas en la película son magníficas, pletóricas de pasión musical y talento. Al final, como todos, Paganini enferma y muere, pero su música permanece viva.
Rose, que además de director es el guionista de la cinta, muestra la experiencia que obtuvo cuando dirigía videos musicales para MTV en los ochenta, con grupos como UB40 y Frankie Goes to Hollywood, o músicos como Roger Waters. Por su parte, David Garrett es un gran violinista y compositor, discípulo de Itzhak Perlmann; una de sus grabaciones lleva por título “Rock Symphonies”. La unión del director y este músico y actor alemán crean el deleite musical de esta disfrutable e interesante cinta, además claro de la historia dramática.
Por cierto, Garret estará en México, ofrecerá un concierto en noviembre, los días 18 y 19 en el Auditorio Nacional.

Bajo la Misma Estrella

Vivir y morir

Ricardo Martínez García

De vez en cuando aparecen cintas en la cartelera que nos recuerdan nuestra condición de mortales, y lo agradable que resulta vivir. La cinta Bajo la misma estrella (14), del director Josh Boone nos muestra una serie de situaciones en las que los protagonistas luchan por vivir una vida lo más normal posible, pero sabiendo que por su condición de salud no tendrán las mismas oportunidades que los demás. La cinta está basada en el libro de John Green titulado The Fault in our Stars.

Hazel (Shailene Woodley) es una adolescente enferma de cáncer. Su deprimido estado de ánimo cambia radicalmente al conocer a Augustus (Ansel Elgort), a quien conoce en un fallido grupo de terapia. Tal relación cambiará la vida de ambos, al compartir no solo su condición de salud, sino su interés amoroso y gustos literarios.
El romance que surge entre ellos los lleva a enfrentar la vida de otro modo, que tal vez sólo el que se sabe condenado logra llevar a niveles más allá de lo común y cotidiano.  También los lleva a realizar un viaje a Holanda que los hará conocerse mejor y conocer otras concepciones de la vida.
La historia no puede sino ser dramática y culminante a la vez. El director narra eficazmente pero sin caer en el falso sentimentalismo el desenlace de la relación, que como un conjunto de cerillos que se encienden juntos, pronto también se consumen y se extinguen.
Se trata de una historia que conmueve y que nos recuerda o nos advierte de forma amable, dependiendo del modo que el espectador lo interprete, que todos en esta vida estamos condenados, con la diferencia de que algunos tienen más presente su propia e inminente mortalidad, y por ello anhelan no perder ni desperdiciar ni un minuto de su existencia.

X-Men: Días del Futuro Pasado

El ciclo del tiempo
Más allá de la ciencia ficción
Ricardo Martínez García
En esta nueva entrega titulada X-Men: Días del Futuro Pasado (14), el director Bryan Singer, que enfrenta en la actualidad una demanda por abuso sexual a un menor, presenta una cinta pletórica de efectos especiales, y de una compleja trama que incluye un viaje al pasado con repercusiones en el presente y futuro.
La historia gira en torno de Wolverine, el Doctor Charles Xavier, Magneto, Mystique, Storm, y Kitty Pryde. Al enfrentar una amenaza de destrucción definitiva generada de antaño, representada por el precursor de Styker, el doctor Bolivar Trask (Peter Dinklage), y a sus terribles creaciones, los Hombres X acudirán a los poderes teletransportadores (o de algún tipo de poder extraordinario) de Kitty Pryde, para enviar a Wolverine al pasado a que arregle los entuertos que en el futuro pueden causar la aniquilación total y definitiva de la especie mutante.
Más allá de los efectos especiales, fruto de la tecnología digital cada vez más avanzada, y de la ciencia ficción dramatizada y aplicada a la posibilidad de viajar al pasado para mejorar el futuro, la cinta es una metáfora del deseo de ciertos sectores de la población por eliminar a otros sectores, a los que temen y desprecian.
La trama recuerda dolorosamente la real segregación, la discriminación y eliminación hacia grupos de personas a lo largo de la historia (representados por los X-Men), por parte de otros grupos, con ejemplos como el nazismo, el Apartheid y la discriminación racial, y la configuración de un estado político militarizado y tiránico (representado por el personaje Bolivar Trask y su influencia en la ficticia política segregacionista).
El estoico y poco tolerante Wolverine (personaje que cada vez más justifica su propia saga de cintas) realiza un divertido y revelador viaje al pasado. Así, su relación con los demás personajes va marcando la pauta del ritmo de la cinta.
¿Qué mas queda por mostrar en la siguiente entrega de esta serie, que lleva por título X-Men Apocaypse, y que se estrenará en el año 2016, según prevén los estudios de cine que la producirá? La franquicia cinematográfica de ciencia ficción sobre los mutantes con súper poderes representa en la actualidad una veta muy rica, pero tal vez pronto a terminar. Los guionistas tendrán que trabajar bien y mucho, para dejar satisfechos a los fans de esta exitosa y ya larga saga.

Saturday, September 13, 2014

Sueños de Libertad

A veces el sueño es falso
Ilusión y pesadilla
Ricardo Martínez García
La búsqueda de un futuro mejor, el cambio de residencia por un lugar que pareciera prometer paz y prosperidad, así como el sueño de una vida mejor ha impulsado, a lo largo de la historia, a millones de personas en el mundo a lanzarse a la aventura y establecerse en otro lado.
La película de James Gray, “Sueños de Libertad” plantea el caso de una mujer polaca, Eva Cybulski (Marion Cotillard), quien junto con su hermana, deciden ir a buscar un futuro promisorio a los Estados Unidos, luego de que Europa ha experimentado los horrores de la Primera Guerra Mundial.
Desde finales del siglo XIX y hasta el XXI los Estados Unidos de América han representado para europeos, latinoamericanos, africanos y asiáticos ese lugar de las grandes promesas, la libertad y el progreso. Algunos cuantos han corrido con suerte y han logrado triunfar, establecerse y vivir el sueño americano, pero otros muchos han fracasado o se han quedado en el camino en el peor de los casos, encontrando solo sufrimiento o la muerte.
Eva y su hermana al llegar a Nueva York son procesadas como todos los que llegan, por el servicio de inmigración. La hermana de Eva es diagnosticada con tuberculosis, así que una vez que Eva llega a la gran metrópoli, ella no lo sabe pero su destino queda en manos de un tratante de blancas disfrazado de empresario de burlesque, Bruno (Joaquin Phoenix), quien se enamora de ella pero eso no le impide aprovecharse de ella.
El drama que plantea Gray en esta cinta de época está muy bien logrado, drama que oscila entre la ingenuidad de Eva, la codicia de Bruno y la competencia que representa para él su primo Orlando (Jeremy Renner), un mago que también se enamora de Eva. El desenlace plantea un nuevo comienzo para las hermanas, luego del desencanto y sufrimiento.
La recreación ambiental y escenográfica del Nueva York de ese entonces, con una fotografía en color cepia que pareciera transmitir los sentimientos de la protagonista son dignos de destacarse en esta cinta.


Al mejor postor

La apuesta más alta
Apuesta con traición
Ricardo Martínez García
Guiseppe Tornatore es uno de los directores más interesantes e influyentes de la cinematografía italiana en la actualidad. Su cinta Al Mejor Postor (13) es una muestra de la maestría dentro del ejercicio cinematográfico que ha alcanzado este cineasta, autor de obras como Cinema Paradiso, Una pura Formalidad y Malena.
Virgil Oldman (Geoffrey Rush) es un maestro de subastas de obra de arte, de muebles y antigüedades, que ha hecho de su oficio y modo de vida a su vez un arte, que aprovecha su conocimiento y maña para hacerse de una muy importante colección de obras de arte. Es un hombre soltero y demasiado poco afecto al contacto humano. Al verse impelido a entrar en contacto con una mujer enferma de agorafobia, su mundo se trastoca de un modo tan completo que nada puede volver a ser igual para él.
Si en Cinema Paradiso Tornatore ofrece un nostálgico homenaje a la cinematografía y a la manera de vivirla de un pequeño poblado, en Al Mejor Postor ofrece una cinta llena de simbolismos e imágenes muy cuidadas y hermosas.
Si el cine consiste en exhibir escenas para mostrar algo, esta cinta muestra cómo Virgil vive para coleccionar obras de arte y esconderlas (algo que recuerda a esos extraordinarios palacios romanos llenos de obras de arte, que lucen abandonados y en tinieblas, a los cuales muy pocos pueden acceder a ellas para admirarlas, como muestra otra gran cinta italiana, La Gran Belleza, de Paolo Sorrentino), tenerlas y atesorarlas para su disfrute personal.
El arte cinematográfico es una creación que presupone una cierta magia o prestidigitación, el director sabe a dónde quiere conducir al espectador y crea ambientes, diálogos, personajes, para llevarnos a un final que, en el mejor de los casos nos sorprende y agrada. Martin Scorsesse lo sabe y lo muestró en La Invención de Hugo, y lo sabe Tornatore. Hacer cine es como la construcción de un autómata del cual poco a poco se encuentran sus piezas, se embonan y se forma un cuerpo completo. El resultado final puede ser extraordinario o decepcionante, pero en todo caso plantea cuestionamientos que pueden dejar al espectador con una sana actitud reflexiva.
Virgil Oldman, así como el espectador, al final de la cinta quedará sorprendido por la muy intrincada y bien elaborada estratagema de la cual fue objeto.


Friday, June 20, 2014

El Gran Hotel Budapest

Humor y Estilo
Tradición y lujo cinematográfico
Ricardo Martínez García
Con una escenografía impactante, y un trabajo fotográfico excelente, la cinta de Wes Anderson, El Gran Hotel Budapest (14) es una película dentro de la mejor tradición de las grandes producciones, tanto por su realización como por su elenco y temática.
Sobesaliente tanto en argumento como en elaboración visual, con escenarios naturales y hasta maquetas muy bien hechas, la cinta narra la manera enla que Zero Moustafá (F. Murray Abraham, y Tony Revolori, de joven) se convirtió en el propietario de un hotel de gran tradición en la Europa oriental de antes de la Segunda Guerra Mundial.
Con gran ritmo, un fino y sutil sentido del humor y agilidad, somos testigos en esta cinta de una narración dentro de otra y dentro de otra, que como matrioskas rusas entretejen la historia de Zero y su jefe y amigo Mister Gustav (Ralph Fiennes en un trabajo estupendo), quien es consierge del Gran Hotel Budapest, en la convulsa Europa Oriental, y que destaca por su atención a la clientela.
La devoción de Mister Gustav hacia su trabajo lo lleva a complacer a sus clientes, especialmente mujeres, hasta límites muy personales. Eso hace que al morir la anciana duquesa Madame D. (Tilda Swinton), le herede sus bienes, por encima de sus propios familiares, lo que lo lanzará a una serie de intrigas, estancias en la cárcel y otras aventuras. La devoción hacia Mister Gustav, a su vez, de su lobby boy Zero, lo hará su inseparable en estas peripecias.

Con varias pequeñas subtramas, en las que intervienen actores de un excelente reparto, la cinta es disfrutable de principio a fin, en la que el espectador puede revivir su gusto y afición por cintas de buena calidad, entretenidas, ligeras pero a la vez con un cierto toque de sofisticación.