Wednesday, June 19, 2013

Iron Man 3

Enemigos reales y aparentes
Ella es toda una heroína

Ricardo Martínez García

Tony Stark (Robert Downey Jr.) es un personaje carismático, simpático y cínico a la vez, multimillonario, filántropo, genio y playboy, pero no puede evitar comportarse a veces como un buscapleitos de cantina ante las cámaras de televisión.

Lo mismo que a Mr. Increíble, menospreciar a posibles colaboradores le genera a Tony su animadversión automática, que luego le pasará la factura.

Con una actuación irónica y ligera, casi de parodia, sir Ben Kingsley se despoja de toda su ceremoniosidad de caballero inglés al realizar el papel del terrorista llamado el Mandarín, terrorista que es la cómica fachada de algo más.

Guy Pearce hace el papel del villano Aldrich Killian, el despreciado posible colaborador vuelto enemigo mortal de Stark. Aldrich acumula tanto poder como tecnología suficientes como para destruir completamente a medio planeta y a este solitario Vengador, que se ha mudado a la Costa Oeste de los Estados Unidos, lugar del cual anuncia dirección y código postal en cadena nacional.

¿Nacerá una nueva heroína? Posiblemente Pepper Potts sea la protagonista de una nueva franquicia, lo cual permitiría ver más tiempo a la bella Gwyneth Paltrow en la pantalla grande para beneplácito de los papás de los niños que acuden a ver la cinta.

Shane Black es el guinista y director de esta entretenida cinta, Iron Man 3 (13), que descansa sobre todo en el carisma del personaje y del actor, así como en los suficientes efectos especiales que la hacen atractiva, sin importar demasiado la trama y el contexto en el cual se asienta la historia.


Los súper héroes a veces no pueden dejar de ser humanos, demasiado humanos. Tal vez por eso es relativamente sencilla la identificación con sus pasiones, debilidades y fortalezas.  

Friday, April 12, 2013

Terapia de Riesgo


Somnolencia peligrosa
Efectos secundarios

Ricardo Martínez García

Los medicamentos controlados que prescriben en los consultorios psiquiátricos pueden llegar a ser peligrosos y poner en riesgo ingresos multimillonarios a los fabricantes farmacéuticos. 

La nueva cinta de Steven Soderbergh titulada Terapia de riesgo (y más acertadamente en inglés Side Effects, 2013), protagonizada por Jude Law, Rooney Mara y Channing Tatum, nos muestra a un psiquiatra que trata a una paciente suicida-homicida a la cual no le pueden imputar responsabilidad total debido a la duda sobre el grado de influencia ejercida por los medicamentos recetados. La historia no es lo que parece y el desenlace podría considerarse más o menos inesperado.

Tras la complicada trama que va de las terapias con el siquiatra a las complicaciones legales derivadas de actos criminales en los que están directamente vinculados ciertos medicamentos, está la denuncia hacia los poderosos intereses de la industria, que hacen de las suyas con el fin de mantener altas las ventas.

En la novela Operación Shylock, Philip Roth, devenido personaje de su propia novela, narra las emociones y “sentimientos” al estar bajo tratamiento con un medicamento real llamado Halción (triazolam benzodiazepina), el cual, fuera de ficción, fue prohibida en Holanda en 1979, y retirada del todo en la Gran Bretaña luego de un informe de la BBC en 1991 y de un artículo aparecido en enero de 1992 en TheNew York Times. El Halción era en su momento el somnífero más vendido en el mundo, pero la farmacéutica que la elaboraba ocultó los terribles efectos secundarios “de orden psiquiátrico” que producía en algunos de los pacientes tratados con la sustancia.

La cinta de Soderbergh, con guión de Scott Burns, muestra el pequeño gran complot entre supuestos pacientes y psiquiatras, que son a su vez promotores de los productos de las grandes farmacéuticas para asegurarse enormes cantidades de dinero en comisiones por ventas.

En un momento dado el argumento, como se ha mencionado, plantea un poco a las prisas y algo de pasada la clásica cuestión sobre si habría imputabilidad de culpabilidad en un paciente que recibe un tratamiento y a causa de éste comete ciertos crímenes, es decir si realmente o hasta qué punto su propia conciencia es rebasada por el uso de los medicamentos prescritos. Interesante e intrigante película, de ritmo semilento pero efectivo, y con cierto toque final de thriller detectivesco. Además cuenta con destacadas actuaciones, sobre todo de Law y Mara.  

American Horror Story

Los personajes
Terror a la americana

Ricardo Martínez García

Jonathan Harker, protagonista de la novela Drácula, de Bram Stoker, señala, al inicio de su viaje, que hizo una investigación sobre la zona donde está el Castillo de Drácula y que encontró que era una zona que está llena de una serie de supersticiones y creencias: "Leo que todas las supersticiones conocidas en el mundo están reunidas en la herradura de los Cárpatos, como si fuese el centro de alguna especie de remolino imaginativo".

La serie de televisión American Horror Story, más allá de representar una novedosa visión del terror , es una interesante amalgama, un remolino imaginativo, una revisión de los tópicos más conocidos del género, que ahora llega al gran público en masa de México.

Constantes flashbacks narrativos ofrecen una estructura narrativa cíclica, en la que cada nuevo ciclo que se narra añade detalles y personajes a una historia global que se construye poco a poco y que resulta más o menos predecible.

La historia en general contiene referencias a conocidas cintas como Los otros, La maldición, La profecía, El bebé de Rosemary y otras clásicas del género, e incluso a series de televisión como En terapia. La historia cuenta con una escenografía bien cuidada, a una magnífica y precisa edición y a una estructura argumentativa no lineal que no por ser algo predecible, para los gustosos del género, deja de ser interesante y atractiva.

Lo mejor de la serie en su primera temporada radica en el carácter dramático de algunas situaciones, e incluso con pequeños guiños de humor, que en el contexto resultan siniestramente risibles. Las actuaciones sobre todo de Connie Britton y Dylan McDermott, así como de Evan Peters y Taissa Farmiga son de lo mejor en el aspecto dramático y actoral (aspectos que superan al aspecto terrorífico), e incluso el trabajo de actores invitados a lo largo de la serie mantienen el interés en ella. Mención aparte merece la experimentada actriz Jessica Lange, con una soberbia actuación a lo largo de la primera temporada.

Los momentos más débiles y que generan algo de escepticismo en la historia podrían ser aquellos en los que se muestra a muertos conferenciando o discutiendo entre sí, o algunos muertos que no saben que lo están, o fantasmas que sostienen todo tipo de relaciones físicas con otros vivos.

Concebida la primera temporada como una miniserie, las acciones se centran en las diferentes familias o habitantes que van llegando a una casona en la ciudad de Los Angeles, donde cada una de ellas deja su huella, que no siempre es positiva.

La serie tiene bastantes elementos que la convierten en una agradable atracción para los que gustan del género de terror. No olvide apagar la luz.

Friday, February 22, 2013

Una niña maravillosa

La salvaje civilización

Las bestias del sur

Ricardo Martínez García

El joven cienasta Behn Zeitlin ofrece en la cinta Una niña maravillosa (Beast of the southern wild, 11) una alegoría sobre el amor, un mundo descompuesto que se destruye a pasos agigantados, la solidaridad, la marginación social, el adentro y el afuera en términos sociales.

Esta cinta, como la de Martin Scorsesse, titulada La invención de Hugo, parte de la idea de que el mundo es como un mecanismo en el que si una pieza se descompone, puede descomponer todo lo demás. La pequeña Hushpuppy (Quvenzhané Wallis, estupenda niña actriz) dice que si algo se estropea por pequeño que sea, todo el universo lo resiente, y tal vez tenga razón. Hugo Cabret hace una reflexión parecida cuando dice que “encajar” es algo importante para los seres humanos, encajar en un lugar, ser parte de algo. Estas visiones mecanicistas surgen por la necesidad de componer un universo o un mundo que se añora armónico, donde la acción negativa del ser humano -ecológica, moralmente, socialmente- casi ha dado al traste con tal armonía.

Padres enfermos o desaparecidos, como en Hugo, o en Las invasiones Bárbaras, en esta cinta la relación padre hija alcanza niveles dramáticos muy intensos y en la que el contexto es lo de menos (una precaria vida de desposeídos casi de todo, que tienen que ser contenidos por los de “adentro” del mundo civilizado, y que solo se divisa desde lejos por los habitantes de “La bañera”), porque lo que importa es el aspecto humano. Dicho contexto, geográfico, ambiental, escénico, es diametralmente opuesto a las cintas mencionadas, pero la esencia de las relaciones humanas es la misma.

La cinta pareciera anteponer a la razón social devenida civilización el puro instinto y fuerza de sobrevivencia, algo que se refleja en el título original en inglés y en la aparición de unas enormes bestias, que entablan una peculiar relación con Hushpuppy. Cinta nominada a mejor película, mejor dirección y mejor actriz por la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas norteamericana, es una cinta disfrutable que representa una bocanada de aire fresco en la industria cinematográfica.  

Tuesday, February 19, 2013

La noche más oscura

La búsqueda implacable

A la caza del terrorista

Ricardo Martínez García

Kathryn Bigelow ha hecho del drama violento un tema recurrente en su carrera como cineasta. Primera y única mujer ganadora del Oscar a la mejor dirección por Zona de Guerra (08), su nueva cinta titulada La noche más oscura (Zero Dark Thirty,12), trata del intrincado trabajo de inteligencia que realizó un especializado equipo de la CIA para atrapar al terrorista más buscado en la historia, Osama Bin Laden.

La verdad a veces es algo que cuesta, cruelmente, infringir mucho dolor, verter mucha sangre, lastimar y herir, torturar a aquellos que tienen la información necesaria para evitar males mayores. Tal es la premisa con la actúa parte del equipo antiterrorista de la Agencia Central de Inteligencia norteamericana en su lucha por desarticular las células terroristas de Al Qaeda, lideradas en ese entonces por Bin Laden (como mostraron las fotos en Abu Ghraib).

Luego de varios intentos frustrados para encontrar a Bin Laden, el equipo liderado por Joseph Bradley (Kyle Chandler) y Maya (Jessica Chastain) finalmente logran su objetivo, no sin el costo de muchas vidas perdidas en ataques con bombas.

Como en la cinta Zona de Guerra, la directora muestra con mucho detalle y crudeza aspectos de las operaciones militares que a más de uno le harán pensar en que el mal con mal se combate, o que al menos sí se puede pensar en que hubo actitudes inhumanas en ambos bandos, justificadas o no.

La cinta no intenta ofrecer el contexto de las motivaciones de Al Qaeda, ni intenta dar una clase de historia, solo muestra las acciones violentas y la lucha e investigación de unos cuantos por tratar de detener los atentados que mataron a decenas de personas. Tampoco hace propaganda al gobierno norteamericano (que es mostrado como de una necesaria doble cara, cuando dice Barack Obama que vigilará que no se cometan atropellos o torturas en la lucha antiterrorista). Es una cinta interesante, con buen ritmo dramático, que muestra una versión de los hechos que condujeron a la muerte de Bin Laden.

Wednesday, February 13, 2013

Los Juegos del Destino

Ella sí sabe jugar

Los juegos del amor

Ricardo Martínez García

Jenniffer Lawrence, una de las nuevas divas, junto con Emma Stone, de la Meca del cine, va de los Juegos del Hambre a los Juegos del Destino sin mayores problemas, dada su capacidad histriónica, de la que hace gala en cada cinta en que participa. Bradley Cooper deja de ser el superficial y divertido nerd de las películas relajientas de ¿Qué pasó ayer?, para encarnar a un muy creíble obsesionado marido que no logra superar la infidelidad de su esposa.

Sin ahondar en las causas o motivos de las circunstancias dramáticas que rodean la vida de Pat (Cooper), que ha pasado cierto tiempo en un hospital siquiátrico, luego de un altercado con su esposa y su amante, lo vemos tratando de rehacer su vida, en la que sus padres juegan un rol principal. En tal reconstrucción conoce a Tiffany (Lawrence), que poco a poco le hará ver, de manera inprevista, la forma de sanar su espíritu maltrecho.

Personajes raros, algo maniáticos y trastornados, con los sentimientos a flor de piel, Pat y Tiffany logran entrecruzar sus caminos, en uno de esos vericuetos que el amor difícil suele ponerle a veces a los demasiado desesperanzados o destrozados o autoengañados. La trama discurre también entre apuestas, peleas domésticas escandalosas, encuentros fortuitos, amor fraternal y espíritu de equipo algo forzado.

La cinta, cuyo título en inglés es Silver Linings Playbook, está dirigida por David O. Russell, y cuenta en el reparto con Robert De Niro y un irreconocible Chris Tucker, tiene sin duda sus momentos brillantes, y representa una interesante y diferente opción para ver en esta semana sanvalentinesca. 

Tuesday, September 25, 2012

Amigos


Encontrar un amigo
Ser auténticos

Ricardo Martínez García

La amistad tiene orígenes muy variados, pero en todos los casos se basa en la autenticidad y en la aceptación del otro. Tal es el caso que nos muestra la cinta francesa Amigos (The Untouchables, 11) de los directores Olivier Nakache y Eric Toledano.

Protagonizada por François Cluzet y Omar Sy, la cinta es una apología de este sentimiento que nos hace más humanos, el de la amistad entre dos personas al parecer disímbolas o diametralmente opuestas. Ni las cuestiones sociales, económicas, raciales, importan cuando se encuentra a alguien que de manera auténtica y sincera se da al otro. Es cierto que el parapléjico Philliphe (Cluzet) contrata a Driss (Sy) para que lo cuide, pero no estaba en el contrato que fueran a desarrollar una verdadera amistad.

El énfasis del argumento no está tanto en el sufrimiento o la condición de Philliphe, sino en la forma en que vive dependiendo de Driss para casi todo, incluso para arreglarle una cita con una bella joven. En este sentido no es como el drama de la excelente cinta de Amenábar Mar adentro, o el de la también francesa La mariposa y la escafandra, sino que es una cinta que rescata el sentido de la verdadera amistad, fuera de todo convencionalismo social o cultural.

El resultado es una cinta divertida, muy humana y realmente disfrutable.

Wednesday, September 12, 2012

Valiente

Tomar la elección correcta

Tradición y libertad

Ricardo Martínez García

En las sociedades o comunidades humanas la vida parece estar regida por tradiciones inamovibles que deben ser observadas; tal es el caso de la historia de la cinta de animación dirigida por Brenda Chapman y Mark Andrews, Valiente (Brave, 12), en la que la princesa Merida, hija de un monarca escocés, se rebela ante lo que parece marcarle su destino.

Con grandes dotes para cabalgar, tirar del arco, gozar de la vida al aire libre y a sus anchas, Merida se ve conflictuada por el deseo de sus padres de que tome el rol que le corresponde como princesa, que busque un marido entre los hijos de los líderes de las comunidades vecinas y se case. Pero ella no desea hacer tal cosa. Eso la lleva a tomar decisiones apresuradas y a buscar ayuda que en primera instancia parece ser una muy mala decisión, pero que a la larga parece ser la mejor de las lecciones.

Se trata de una historia bien contada, en la que por el deseo de rebelión la protagonista tendrá que enfrentarse a complicaciones que no había contemplado, que ponen en peligro la estabilidad y bienestar de su familia. La historia termina bien, como corresponde a una cinta producida por Disney y Pixar, y cuenta con una excelente animación (propias ya de los estudios Pixar), que los niños disfrutarán mucho, y los padres también, además de reflexionar en la libertad que sus hijos deben tener para tomar sus propias decisiones.

Posesión Satánica

Los demonios andan sueltos

La tradición del mal
Ricardo Martínez García

En 1972 William Peter Blatty publicó su libro El exorcista, en el cual narraba el caso de una niña poseída por un demonio, y la lucha de un sacerdote católico por expulsarlo de ella. Desde entonces ha habido muchas cintas con argumentos más o menos parecidos.

Tal es el caso de la cinta Posesión Satánica (Dibbuk Box), producida por Sam Raimi y dirigida por Ole Bornedal, solo que ahora no está ambientada en el catolicismo, sino dentro de las creencias del judaísmo ortodoxo. De acuerdo con estas creencias se supone que un demonio específico puede ser encerrado en un objeto (al estilo de una caja de pandora, o de una lámpara como la de los genios), y cuyo encierro llega a su fin fatalmente y de modo aparentemente azaroso; tal es la premisa que guía a esta historia pero que en esencia narra algo parecido al drama de Blatty, pues hay una niña que sufre, unos padres preocupados y un religioso que desea ayudar.

En la novela de Blatty se describe un contexto, una serie de rituales, el hallazgo de pistas y hechos que de algún modo ofrecen antecedentes que explican la posesión de Regan, la pequeña niña protagonista. La lucha casi personal entre el padre Merrin y un demonio en África, así como el hecho de que Regan jugara a la ouija son solo parte de este conjunto de datos (además de los análisis médicos que se le realizan) que muestran que la ciencia es rebasada por este tipo de fenómeno, el cual solo puede tratarse desde la religión.

La cinta dirigida por Bornedal, y que cuenta con los protagónicos de Jeffrey Dean Morgan (Watchmen), Kyra Sedwich y Natasha Calls, es más directa, no muestra antecedentes sobre problemas o malos juegos infantiles, simplemente la azarosa compra de una caja con extrañas inscripciones hebreas.

La cinta resulta entretenida por la sobriedad de las actuaciones, y el uso adecuado de efectos especiales, sin abusar de ellos, pero al final resulta una especie de recreación de aquella famosa cinta de William Friedkin de 1973.   

Thursday, July 05, 2012

Un método peligroso


No hay manera de evitarlo.

Siquiatría para el psicólogo

Ricardo Martínez García

Sigmund Freud, junto con Carl Gustav Jung fueron dos de los estudiosos de la mente humana más influyentes  a lo largo del siglo XX y aún ahora, a pesar de los detractores a los que se han enfrentado sus teorías, o del grado de descalificación que han sufrido.

La cinta Un método peligroso, de David Cronenberg, nos muestra la manera en que Jung (el camaleónico Michael Fassbender) avanza en sus estudios y la manera en que la atención especial a una paciente de nombre Sabina Spielrein (Keira Knightley) le ayuda en tal desarrollo. Sin dejar de mostrar las ligeras diferencias sociales respecto a Freud (Viggo Mortensen), la cinta repasa algunos tópicos de la teoría del psicoanálisis y la manera en que Jung se aparta poco a poco de la senda trazada por Freud, aunque no tanto como lo hace la propia Spielrein.

Actuaciones estupendas tanto de Fassbender como de Knightley (especialmente) y de Mortensen, el hilo conductor de la historia está dada en su mayoría por la correspondencia entre Jung y Freud, y en menor medida con la Spielrein quien devino también en psicoanalista.

La cinta muestra la importancia de las relaciones entre el paciente y el doctor, así como su normatividad, al tiempo que muestra cómo la línea que los separa es a veces demasiado delgada y termina por romperse, sobre todo cuando las ideas que rigen los tratamientos están demasiado cercanos a los involucrados, sea por el tratamiento o por el padecimiento, o por aquello que decía Nietzsche de que somos humanos, demasiado humanos.

El cruce de teorías psicológicas no puede ser más encarnizado en esta cinta, una de ellas entre las ideas vitales del paciente Otto Gross (Vincent Cassel), quien simboliza la necesidad de vivir sin restricciones de ningún tipo, y las propuestas de Freud y del propio Jung. La naturaleza de la represión, de los impulsos del eros y del tánatos, su interpretación y maneras de enfrentar tales impulsos son los elementos que hacen la diferencia en sus diferentes concepciones, aparentemente dejando de lado las implicaciones morales, pero ¿será así realmente?

Es claro que Freud se decanta por un método racional y pretendidamente científico –aunque sus fundamentos no puedan comprobarse fehacientemente-, método no compartido del todo por Jung (y de ahí lo peligroso), quien incluyó en sus teorías elementos antropológicos, religiosos, filosóficos, alquímicos, míticos.

Saturday, June 30, 2012

Indiferencia


¿Se puede enseñar algo que no se quiere aprender?
La desintegración del sistema

Ricardo Martínez García.

Adrien Brodey protagoniza esta ácida cinta, Indiferencia (Detachment) sobre un profesor sustituto, atormentado por su situación familiar y por su naturaleza benigna, enfrentándose a la situación que guardan algunas escuelas de bachillerato en las que tiene que trabajar.

James Caan, Lucy Liu, Marcia Gay Harden son algunos actores que forman el equipo académico de esta escuela donde la atención del estudiante tiene que ganarse de los modos más subrepticios, y en las que el arte de sonsacar lo mejor de los estudiantes es la única alternativa a su constante desinterés e indiferencia.

La cinta, dirigida por Tony Kaye, muestra el estado en el que se encuentra el sistema educativo público del bachillerato en los Estados Unidos. De modo dramático vemos al personaje de Brodey, Henry Barthes, luchar con sus estudiantes, esforzarse por ganarse su confianza, que a veces es malinterpretada y con resultados funestos.

La situación planteada, de aspecto desastroso tanto para el profesor que desea enseñar algo de modo real, como para los estudiantes y sus limitaciones, se parece tanto a la de las escuelas públicas equivalentes en nuestro país.

Morris Berman, crítico y académico dedicado al análisis de la cultura en los Estados Unidos, ser refiere a esta situación, en su libro El Crepúsculo de la Cultura Americana:

(...) la desigualdad de la riqueza y los rendimientos marginales decrecientes a la inversión crean en complejidad una situación en la que el sistema educativo y la producción intelectual se ven afectadas negativamente en varios niveles.

En el nivel más inmediato, por supuesto, está la desintegración del sistema de escuelas públicas y la pérdida de su base económica. Cuando me gradué de preparatoria en 1962, ensuciar los pasillos era considerado una falta seria. Antes de que pasaran diez años, en la misma escuela preparatoria una joven fue violada a plena luz del día, y la situación solo ha escalado con el paso de los años. A finales de los ochenta, el que los estudiantes llevaran pistolas a la escuela era algo frecuente, con incidentes esporádicos de estudiantes heridos de bala como resultado, y a finales de los noventa, hemos sido testigos de frecuentes masacres (algo así como ocho en un periodo de dos años). En tal contexto, ¿quién podría preocuparse por estudiar la Constitución (o cualquier otra cosa), lo que de todos modos ya parece una especie de broma? De hecho, los profesores se han convertido en niñeras y a menudo sienten alivio si logran pasar el día sin un incidente violento.1

Profesores frustrados, vencidos, luchadores, geniales, inteligentes, indiferentes, de vidas vacías, dolorosas o dramáticas, son mostrados de manera descarnada en esta cinta, así como el aspecto mercantil disfrazado de ciertos servicios pedagógicos o académicos, que se preocupan por cifras y aprovechamiento, pero en realidad les tiene sin cuidado la vida de los estudiantes. ¿Dónde hemos visto eso? 

1Berman, Morris, El crepúsculo de la cultura americana, Sexto Piso, México, 2011, página 69.

Monday, June 25, 2012

Prometeo


Cerca de los dioses

De regreso al futuro

Ricardo Martínez García

A más de tres décadas Ridley Scott se autorrevisa y se supera gracias a la tecnología digital. En 1979 este talentoso director dirigió una de las más celebradas e influyentes cintas de ciencia ficción, Alien, El octavo pasajero, inaugurando una serie de sagas con más o menos éxito.

En Prometeo, el director retoma la historia de los viajes interestelares abordada en Alien, pero la enriquece no solo con imágenes nuevas sino con elementos dramáticos que ni siquiera se sugieren en la cinta del 79. El hilo conductor ahora es la búsqueda de los supuestos creadores de los humanos, los ingenieros genéticos que dieron con nuestra configuración.

La arqueóloga Elizabeth Shaw (Noomi Rapace, la protagonista de la trilogía de Millenium), realiza un descubrimiento con su colega Charlie Holloway (Logan Marshall-Green), a partir de pistas dejadas por varias de las culturas milenarias acerca del origen del ser humano. Con la tecnología suficiente para viajar en el espacio a enormes distancias, la empresa Weyland Corporation los pone en una nave para buscar a esos ingenieros creadores del humano, sin dejar en claro para qué, tal vez por el mero gusto de saber.

Visualmente la cinta resulta impresionante: parte de la historia se describe meramente con imágenes. Existen elementos dramáticos que recuerdan a aquella primigenia cinta del 79. El misterio es manejado eficazmente, mostrando poco a poco los descubrimientos que realizan tanto el equipo de arqueólogos espaciales como el resto de la tripulación. Las conclusiones a las que llegan no son las que esperaban, ni la manera en que termina la aventura.

Puede que los humanos hayan sido diseñados por estos ingenieros estelares, pero como señala la doctora Shaw, la pregunta lógica naturalmente persiste: ¿quién creó a los diseñadores? Gran actuación de Charlize Theron y de Michael Fassbender, en papeles que recuerdan a los que desempeñaron Sigourney Weaver e Ian Holm en Alien. Lo mejor de la cinta es la sensación de descubrimiento que se va construyendo poco a poco la primera mitad de la cinta. La segunda parte pierde un poco de fuerza y credibilidad, pero es una cinta que hará las delicias de los que gustan de la ciencia ficción.

Thursday, June 21, 2012

La increíble historia de Albert Nobbs


Todo un caso

El arte de ser lo que se es.

Ricardo Martínez García.

Ambientada en la Inglaterra del siglo XIX, el cineasta Rodrigo García (hijo de Gabriel García Márquez) presenta una adaptación para la pantalla grande de la novela de George Moore titulada La singular vida de Albert Nobbs.

La cinta trata de la historia de una mujer que por necesidades de la vida se hace pasar largo tiempo por hombre, viviendo una vida que le permite ahorrar algo de dinero, pero a costa de abandonar su ser biológico, en aras de conseguir una estabilidad social y laboral –precaria también-, hasta que todo cambia cuando decide casarse.

Glenn Close ofrece uno de sus trabajos más memorables, pues su interpretación de este personaje es tan agudo que nos permite sentir empatía natural por esta mujer jugando el rol de ser hombre (un hombre muy rígido y dedicado exclusivamente al trabajo), dentro de un mundo marcadamente diferenciado en lo social. Su máxima aspiración es tener una vida común y corriente, tener un negocio, casarse. Pero en esta determinación será donde encuentre sus más grandes retos.

Es posible reconocer algo de nuestros propios espíritus calculadores cuando vemos a Albert Nobbs cortejando a la bella Helen (Mia Wasikowska), y al final de sus citas hacer las cuentas de lo gastado, de cuánto gastará en un año, y de qué tiempo planea cortejarla hasta pedirle matrimonio. Tampoco pasa desapercibido para el espectador atento el hecho de que el pintor de brocha gorda, el señor Hubert (Janet McTeer) representa una historia paralela a la suya.

La vocación de servicio, tan propio de los mayordomos o de los ayuda de Cámara en la sociedad inglesa, no reconoce diferencia entre un hombre o una mujer, lo que le importa es el propio servicio, que es casi servilismo a los clientes.

En el fondo, Albert Nobbs es un ser humano cuyo objetivo en la vida es mantenerse, sobrevivir, mezclarse, pretendiendo en ciertos aspectos ser algo que no es, pero que en el fondo no importa, o no le importa a nadie más que a ella misma, que está dispuesta a hacer de ese falso ser su ser visible, exterior, salvo en momentos únicos y preciosos de liberación. Albert Nobbs representa un caso en el que alguien fue libre de escoger ese ser que se vuelve su prisión, aunque ciertamente bajo las opresivas circunstancias sociales de su mundo.

Las actuaciones, la adaptación y ambientación realizada en esta cinta, más las inclusiones de Mia Wasikowska (a quien vimos en la serie “En Terapia”, producida por el propio García) por parte del director son más que acertadas, logrando una buena cinta de época. Seguramente Glenn Close estará compitiendo en la próxima entrega de los Óscares con Michelle Williams por su trabajo en “Mi semana con Marylin”.

Monday, June 04, 2012

De Debates y otros Cuentos 2


Entretenimiento puro y aburrido

La utilidad de los debates

Ricardo Martínez García

Durante los tiempos electorales que corren (y en algunos periodos pasados) se producen, como se sabe, los llamados debates entre candidatos, con el fin de que los aspirantes den a conocer las líneas generales de acción que habrán de tomar en su gobierno o administración, de alcanzar el poder.

La experiencia de sexenios anteriores, en los cuales hubo promesas de campaña y también debates de candidatos, nos dice que estos aspirantes son capaces de prometer las perlas de la virgen con tal de ganar el favor del electorado (que es lo único que buscan de ellos), y lo hacen con la mano en la cintura, como si no se supiera de las acciones realizadas en el pasado inmediato por cada uno de ellos.

La pregunta que se puede plantear en esta coyuntura es ¿de qué sirven los debates? Porque sin duda tienen su utilidad, entre otras cosas para mostrarnos las capacidades retóricas de cada candidato, de su estilo, de su coherencia y articulación. Verlos intentar exponer intenciones políticas pero sin explicar la manera de operarlas o implementarlas (que es lo que verdaderamente podría convencer o no a los electores a darles su apoyo) es lo común, además de señalar las fallas más obvias en los adversarios.

Sin duda todos los candidatos basan su discurso en la idea de la consecución del bien común. Las ideas van desde cambiar la percepción del gobierno de modo radical, es decir pasar de un gobierno más o menos corrupto a un gobierno honesto, o mantener la asistencia social vía programas ya implementados y sin propuestas novedosas: nada de lo que tengan que preocuparse los grandes empresarios, ni los banqueros o los inversionistas, o los líderes sindicales. Nada que realmente sugiera siquiera un cambio de rumbo hacia una sociedad en la que la colectividad presuponga un nivel superior al de la mera individualidad. Es decir, nada que de verdad proponga realizar un cambio significativo en las nociones de justicia social o solidaridad colectiva o de distribución más equitativa en los ingresos.

Visto del modo anterior, parece más un contrasentido hacia las campañas proselitistas la realización de los debates. Más que mostrar proyectos políticos atractivos, lo que muestran son las carencias y limitaciones que padecen estos políticos.

El verdadero sentido de los debates es proponer las mejores ideas, exponer las razones por las cuales se deben tomar o no determinadas decisiones importantes para la vida pública. Pero estas decisiones a tomar solo son importantes para tal vida pública si se hacen dentro del seno de la esfera en la que tales decisiones toman carácter de políticas públicas legislativas, gubernamentales o judiciales. Es decir de decisiones que se traducirán realmente en acciones públicas.

En los debates realizados por los candidatos, éstos pueden decir cualquier cantidad de cosas que realizarán, pero en la medida en que se proponen en ese momento del debate tales acciones en la tribuna equivocada (el foro televisivo de alguna empresa de medios de comunicación), esas acciones no tienen aún el carácter de políticas públicas operables. Es como cuando un grupo de intelectuales analilzan las mejores opciones para generar empleo, o combatir al crimen organizado, pero todo lo que propongan no trasciende hacia las políticas públicas porque ellos no tienen manera de hacer que los resultados de sus análisis se conviertan realmente en políticas públicas aplicables.

En este sentido hay que hacer la diferencia de las esferas privadas y públicas. Permítaseme citar un texto de Cornelius Castoriadis:

Hagamos la distinción entre oîkos, los asuntos estrictamente privados; el agorá, la esfera privada/pública, el lugar donde los ciudadanos se encuentran fuera del dominio político; y la ekklesía, la esfera pública/pública, es decir, en un régimen democrático, el lugar donde se delibera y se deciden los asuntos comunes. En el agorá, discuto con otros, compro libros u otra cosa, estoy en un espacio público pero que es, al mismo tiempo, privado, ya que ninguna decisión política (legislativa, gubernamental o judicial) puede tomarse allí; la colectividad, a través de su legislación, nos asegura solamente la libertad de este espacio. En la ekklesía en el sentido amplio, que comprende tanto la asamblea del pueblo como así también el gobierno y los tribunales, estoy en un espacio público/público: delibero con los otros para decidir, y estas decisiones son sancionadas por el poder público de la colectividad. La democracia también puede definirse como el devenir verdaderamente público de la esfera pública/pública -lo que en otros regímenes es un hecho más o menos privado-.1

Entonces de acuerdo con lo que señala Castoriadis, un programa de análisis en la televisión, las discusiones de los grupos académicos especializados en la política, las opiniones de las diferentes voces críticas que se expresan por escrito en los periódicos, o alguien que opina en un blog (como yo aquí) y que eventualmente puede ser leído por cualquier persona que acceda a él, constituyen de este modo el agorá, la plaza pública/privada, donde se examina y se discute, pero donde no se toman decisiones políticas en el sentido en el que se toman en la ekklesía.

El debate presidencial se inserta en esta esfera de esta agorá, puesto que no se realizó en una asamblea del pueblo; en esta agorá sí se discutió pero no se deliberó ni se decidió nada ahí, no es como cuando se delibera y se decide en la Cámara de diputados o de senadores (pues lo que está en juego ahí es solo un aspecto de la llamada “democracia representativa”). 

El voto del elector, esa es la decisión a tomar en esta agorá, pero no es una decisión sobre algo que pueda sancionarse desde el poder público sino solo es una decisión sobre las diferentes opciones de candidatos, con el fin de justificar y legalizar el proceso electoral.

Ahora, para ser radicalmente honestos, eso que llamamos democracia es en realidad un parapeto de legalidad que oculta un sistema oligárquico que es el que tiene plena posesión e influencia sobre la esfera pública/pública, que al hacerla parte de su propiedad la convierte en una esfera privada. Y no lo digo yo en un momento de influencia andrésmanuelista.

Dice Castoriadis: “una de las múltiples razones por las cuales parece una burla hablar de democracia en las sociedades occidentales actuales es que la esfera pública constituye de hecho una esfera privada -y esto es válido en Francia como en Estados Unidos o Inglaterra (y México, añadiría yo)-. En primer lugar, es privada en el sentido de que las decisiones verdaderas se toman en un espacio aislado, en los pasillos o lugares de encuentro de los gobernantes. Sabemos, de hecho, que no se toman en los lugares oficiales donde se supone que deberían tomarse; cuando llegan frente al Consejo de ministros o la Cámara de diputados, ya están echadas las cartas”.

Aunque Castoriadis se refiere al contexto francés y afirma que lo que dice es válido en los Estados Unidos o Inlgaterra, es claro ver hasta qué punto lo que dice se aplica al contexto mexicano. La conclusión de esta situación la señala muy bien, cuando sostiene que:

Previo a toda discusión sobre la cuestión democracia directa o “democracia” representativa, constatamos que la democracia actual es cualquier cosa salvo una democracia, ya que la esfera pública/pública es, de hecho, una esfera privada, y constituye la propiedad de la oligarquía política y no del cuerpo político.2

1Castoriadis, Cornelius, Figuras de lo pensable, Fondo de Cultura Económica, México, 2002, página 152.
2Op cit, página 153.

El Cuervo


El poder lógico de la imaginación

Poe, el detective

Ricardo Martínez García

Los últimos y desconocidos días de la vida del famoso escritor norteamericano Edgar Allan Poe sirven para ubicar esta ficción policiaca, titulada El Cuervo, Guía para un asesino (The Raven, 2012), en la que un asesino serial se inspira en algunos de los relatos del gran escritor norteamericano para realizar sus atrocidades.

La cinta, dirigida por James Mc Teigue, alterna la investigación policiaca con el desarrollo del drama amoroso personal entre Poe (John Cusack, en una actuación estupenda) y su novia Emily Hamilton (Alice Eve), que se ve involucrada en los sucesos policiacos sin poder evitarlo. Con un correcto manejo de los tiempos y la edición, mantiene un ritmo que acelera o se detiene en los momentos correctos.

El misterio sobre la identidad del asesino, el seguimiento de las pistas, los aciertos y desaciertos de la policía, todo ambientado en escenarios oscuros, casi lúgubres, con atmósferas borrosas, dan la impresión correcta de una cinta de época bien planteada.

Algunos detalles en la cinta recuerdan la forma en que se solucionan los aspectos detectivescos en otras cintas, como en Los Angeles al desnudo, o Los infiltrados, pero el espectador será consciente luego de verla tal vez, de otras referencias.

El resultado es una interesante y entretenida película en la que el romanticismo, la poesía, la inteligente ironía de una historia que envuelve al propio creador de historias, la inexorabilidad de la muerte, se conjugan de modo agradable e incluso a ratos divertida. La relación entre la literatura y el cine es aquí más que tangible.

Friday, May 18, 2012

Mi semana con Marilyn


El encanto hecho mito

La Artista

Ricardo Martínez García

Michelle Williams muestra su enorme talento en esta cinta, que narra la memorable semana que pasó el cineasta Colin Clark con la rutilante estrella de Hollywood Marilyn Monroe, considerada desde entonces la mujer más sexy del mundo, durante una película filmada en Inglaterra,.

Williams destaca como una de las mejores actrices de su generación. La interpretación que hace de Marilyn es simplemente excepcional. Nos lleva a ver a la criatura voluble y vulnerable, acosada por sus inseguridades, pero también nos muestra el enorme encanto personal que tenía. Williams transmite a través de su personaje realmente un atractivo y una simpatía irresistibles.

Basada en las memorias de Clark, y dirigida por Simon Curtis, la cinta muestra lo que para algunos en un principio pudiera parecer falta de profesionalismo, o al menos falta de respeto hacia los demás (como lo expresa el personaje de Kenneth Branagh, sir Laurence Oliver), a lo largo de la película se desvela la enorme soledad de una mujer excesivamente asediada, expuesta a una presión más grande de lo que puede soportar, tanto en su vida personal como profesional, y a pesar de ello ofrecer intermitentes y gloriosos destellos de actuación ante las cámaras, plenos de un arte que consistía esencialmente de encanto, inocencia y seducción a la vez.

El rostro de Michelle Williams, sin parecerse demasiado al de Marilyn, es en verdad hermoso, y ella sabe sacarle el mejor provecho, con gestos llenos de coquetería y picardía, pero también de tristeza. En realidad tanto Monroe como Williams tienen en común el ser de una naturaleza fotogénica inigualables.

La cinta es divertida, reveladora, y aunque nos narra acciones que duraron un corto periodo de tiempo, deja constancia del impacto que esa bella mujer tuvo en todos los que la rodearon; nos permite atisbar un poco en su compleja personalidad. Excelente cinta que seguramente pondrá muy pero muy cerca a Williams de llevarse el próximo Oscar a la mejor actriz.

Batalla Naval


¿Les gustará a los japoneses?

Defensa anticolonial y xenofobia extraterrestre.

Ricardo Martínez García

El poderío militar norteamericano es mostrado en toda su capacidad destructiva en esta cinta de ficción bélica, en la que el enemigo ya no es de esta Tierra, sino de algún sitio del vasto universo.

Batalla Naval (12), dirigida por Peter Berg, parece plantear el rescate de varios iconos de la cultura norteamericana: el rock, los marines, el poder bélico y la guerra hacia cualquier enemigo que se atreva a enfrentar a estos defensores de la humanidad que ahora son los norteamericanos.

Con canciones de AC/DC (que Iron Man usa de modo tan frecuente) o de los Credance Clearwater Revival, y una honrosa inclusión en las acciones bélicas de veteranos de guerra con prótesis o de la tercera edad, la cinta, protagonizada por Taylor Kitsch, Rihanna y Liam Neeson, intenta reivindicar a estos sectores, que alguna vez fueron efectivos militares importantes, pero luego la realidad los ha arrojado en la indiferencia y en el olvido, en el mejor de los casos.

Luego de que son enviadas sondas al espacio con mensajes sobre nuestra existencia, de pronto algunos seres captan nuestras señales, se trasladan a esta parte del universo y llegan no en son de paz, sino con una pretendida intención de conquista.

Los seres del espacio exterior (cuyos trajes espaciales son tan parecidos al de Iron Man, aunque fisiológicamente más bien son enormes humanoides de manos de cuatro dedos retráctiles y rostros monstruosos como de los Predadores, pero poseedores de una tecnología militar muy avanzada) necesitan comunicarse con su mundo, usando para ello la infraestructura de investigación astronómica que hay en unas montañas de las islas en Hawaii. Necesitan generar algo como el hueco espacial que abre Loki, el malvado hermano de Thor, entre el mundo de Asgard y la Tierra en Los Vengadores.

En la cinta las marinas norteamericana y japonesa realizan amistosos ejercicios en conjunto en esa zona hawaiiana (donde se encuetra Pearl Harbor), lo que pudiera ser un síntoma de conciencia histórica por parte de los primeros, y que tal vez los inquieta un poco, luego de más de 65 años de haber lanzado las bombas A sobre Hiroshima y Nagasaki, las cuales representan el hito en la historia de la capacidad de destrucción del ser humano sobre sí mismo y el mundo, pero que en la película salva a la Tierra de la invasión extraterrestre.

El argumento resulta así tan fantástico y semejante al de Los Vengadores, solo que sin esos simpáticos personajes de ficción, aunque en la cinta se glorifica a otro tipo de personajes, como el rebelde que se corrige y conquista el corazón más difícil, a la valiente oficial de color, a los civiles y veteranos, etc., cuyas participaciones son esenciales para que la humanidad no sufra esa conquista espacial. La película es interesante por ese cúmulo de iconos y símbolos norteamericanos que dan para muchas interpretaciones y que aquí apenas sugiero. Las cosas no son lo que parecen.