Tuesday, September 16, 2014

Bajo la Misma Estrella

Vivir y morir

Ricardo Martínez García

De vez en cuando aparecen cintas en la cartelera que nos recuerdan nuestra condición de mortales, y lo agradable que resulta vivir. La cinta Bajo la misma estrella (14), del director Josh Boone nos muestra una serie de situaciones en las que los protagonistas luchan por vivir una vida lo más normal posible, pero sabiendo que por su condición de salud no tendrán las mismas oportunidades que los demás. La cinta está basada en el libro de John Green titulado The Fault in our Stars.

Hazel (Shailene Woodley) es una adolescente enferma de cáncer. Su deprimido estado de ánimo cambia radicalmente al conocer a Augustus (Ansel Elgort), a quien conoce en un fallido grupo de terapia. Tal relación cambiará la vida de ambos, al compartir no solo su condición de salud, sino su interés amoroso y gustos literarios.
El romance que surge entre ellos los lleva a enfrentar la vida de otro modo, que tal vez sólo el que se sabe condenado logra llevar a niveles más allá de lo común y cotidiano.  También los lleva a realizar un viaje a Holanda que los hará conocerse mejor y conocer otras concepciones de la vida.
La historia no puede sino ser dramática y culminante a la vez. El director narra eficazmente pero sin caer en el falso sentimentalismo el desenlace de la relación, que como un conjunto de cerillos que se encienden juntos, pronto también se consumen y se extinguen.
Se trata de una historia que conmueve y que nos recuerda o nos advierte de forma amable, dependiendo del modo que el espectador lo interprete, que todos en esta vida estamos condenados, con la diferencia de que algunos tienen más presente su propia e inminente mortalidad, y por ello anhelan no perder ni desperdiciar ni un minuto de su existencia.

X-Men: Días del Futuro Pasado

El ciclo del tiempo
Más allá de la ciencia ficción
Ricardo Martínez García
En esta nueva entrega titulada X-Men: Días del Futuro Pasado (14), el director Bryan Singer, que enfrenta en la actualidad una demanda por abuso sexual a un menor, presenta una cinta pletórica de efectos especiales, y de una compleja trama que incluye un viaje al pasado con repercusiones en el presente y futuro.
La historia gira en torno de Wolverine, el Doctor Charles Xavier, Magneto, Mystique, Storm, y Kitty Pryde. Al enfrentar una amenaza de destrucción definitiva generada de antaño, representada por el precursor de Styker, el doctor Bolivar Trask (Peter Dinklage), y a sus terribles creaciones, los Hombres X acudirán a los poderes teletransportadores (o de algún tipo de poder extraordinario) de Kitty Pryde, para enviar a Wolverine al pasado a que arregle los entuertos que en el futuro pueden causar la aniquilación total y definitiva de la especie mutante.
Más allá de los efectos especiales, fruto de la tecnología digital cada vez más avanzada, y de la ciencia ficción dramatizada y aplicada a la posibilidad de viajar al pasado para mejorar el futuro, la cinta es una metáfora del deseo de ciertos sectores de la población por eliminar a otros sectores, a los que temen y desprecian.
La trama recuerda dolorosamente la real segregación, la discriminación y eliminación hacia grupos de personas a lo largo de la historia (representados por los X-Men), por parte de otros grupos, con ejemplos como el nazismo, el Apartheid y la discriminación racial, y la configuración de un estado político militarizado y tiránico (representado por el personaje Bolivar Trask y su influencia en la ficticia política segregacionista).
El estoico y poco tolerante Wolverine (personaje que cada vez más justifica su propia saga de cintas) realiza un divertido y revelador viaje al pasado. Así, su relación con los demás personajes va marcando la pauta del ritmo de la cinta.
¿Qué mas queda por mostrar en la siguiente entrega de esta serie, que lleva por título X-Men Apocaypse, y que se estrenará en el año 2016, según prevén los estudios de cine que la producirá? La franquicia cinematográfica de ciencia ficción sobre los mutantes con súper poderes representa en la actualidad una veta muy rica, pero tal vez pronto a terminar. Los guionistas tendrán que trabajar bien y mucho, para dejar satisfechos a los fans de esta exitosa y ya larga saga.

Saturday, September 13, 2014

Sueños de Libertad

A veces el sueño es falso
Ilusión y pesadilla
Ricardo Martínez García
La búsqueda de un futuro mejor, el cambio de residencia por un lugar que pareciera prometer paz y prosperidad, así como el sueño de una vida mejor ha impulsado, a lo largo de la historia, a millones de personas en el mundo a lanzarse a la aventura y establecerse en otro lado.
La película de James Gray, “Sueños de Libertad” plantea el caso de una mujer polaca, Eva Cybulski (Marion Cotillard), quien junto con su hermana, deciden ir a buscar un futuro promisorio a los Estados Unidos, luego de que Europa ha experimentado los horrores de la Primera Guerra Mundial.
Desde finales del siglo XIX y hasta el XXI los Estados Unidos de América han representado para europeos, latinoamericanos, africanos y asiáticos ese lugar de las grandes promesas, la libertad y el progreso. Algunos cuantos han corrido con suerte y han logrado triunfar, establecerse y vivir el sueño americano, pero otros muchos han fracasado o se han quedado en el camino en el peor de los casos, encontrando solo sufrimiento o la muerte.
Eva y su hermana al llegar a Nueva York son procesadas como todos los que llegan, por el servicio de inmigración. La hermana de Eva es diagnosticada con tuberculosis, así que una vez que Eva llega a la gran metrópoli, ella no lo sabe pero su destino queda en manos de un tratante de blancas disfrazado de empresario de burlesque, Bruno (Joaquin Phoenix), quien se enamora de ella pero eso no le impide aprovecharse de ella.
El drama que plantea Gray en esta cinta de época está muy bien logrado, drama que oscila entre la ingenuidad de Eva, la codicia de Bruno y la competencia que representa para él su primo Orlando (Jeremy Renner), un mago que también se enamora de Eva. El desenlace plantea un nuevo comienzo para las hermanas, luego del desencanto y sufrimiento.
La recreación ambiental y escenográfica del Nueva York de ese entonces, con una fotografía en color cepia que pareciera transmitir los sentimientos de la protagonista son dignos de destacarse en esta cinta.


Al mejor postor

La apuesta más alta
Apuesta con traición
Ricardo Martínez García
Guiseppe Tornatore es uno de los directores más interesantes e influyentes de la cinematografía italiana en la actualidad. Su cinta Al Mejor Postor (13) es una muestra de la maestría dentro del ejercicio cinematográfico que ha alcanzado este cineasta, autor de obras como Cinema Paradiso, Una pura Formalidad y Malena.
Virgil Oldman (Geoffrey Rush) es un maestro de subastas de obra de arte, de muebles y antigüedades, que ha hecho de su oficio y modo de vida a su vez un arte, que aprovecha su conocimiento y maña para hacerse de una muy importante colección de obras de arte. Es un hombre soltero y demasiado poco afecto al contacto humano. Al verse impelido a entrar en contacto con una mujer enferma de agorafobia, su mundo se trastoca de un modo tan completo que nada puede volver a ser igual para él.
Si en Cinema Paradiso Tornatore ofrece un nostálgico homenaje a la cinematografía y a la manera de vivirla de un pequeño poblado, en Al Mejor Postor ofrece una cinta llena de simbolismos e imágenes muy cuidadas y hermosas.
Si el cine consiste en exhibir escenas para mostrar algo, esta cinta muestra cómo Virgil vive para coleccionar obras de arte y esconderlas (algo que recuerda a esos extraordinarios palacios romanos llenos de obras de arte, que lucen abandonados y en tinieblas, a los cuales muy pocos pueden acceder a ellas para admirarlas, como muestra otra gran cinta italiana, La Gran Belleza, de Paolo Sorrentino), tenerlas y atesorarlas para su disfrute personal.
El arte cinematográfico es una creación que presupone una cierta magia o prestidigitación, el director sabe a dónde quiere conducir al espectador y crea ambientes, diálogos, personajes, para llevarnos a un final que, en el mejor de los casos nos sorprende y agrada. Martin Scorsesse lo sabe y lo muestró en La Invención de Hugo, y lo sabe Tornatore. Hacer cine es como la construcción de un autómata del cual poco a poco se encuentran sus piezas, se embonan y se forma un cuerpo completo. El resultado final puede ser extraordinario o decepcionante, pero en todo caso plantea cuestionamientos que pueden dejar al espectador con una sana actitud reflexiva.
Virgil Oldman, así como el espectador, al final de la cinta quedará sorprendido por la muy intrincada y bien elaborada estratagema de la cual fue objeto.


Friday, June 20, 2014

El Gran Hotel Budapest

Humor y Estilo
Tradición y lujo cinematográfico
Ricardo Martínez García
Con una escenografía impactante, y un trabajo fotográfico excelente, la cinta de Wes Anderson, El Gran Hotel Budapest (14) es una película dentro de la mejor tradición de las grandes producciones, tanto por su realización como por su elenco y temática.
Sobesaliente tanto en argumento como en elaboración visual, con escenarios naturales y hasta maquetas muy bien hechas, la cinta narra la manera enla que Zero Moustafá (F. Murray Abraham, y Tony Revolori, de joven) se convirtió en el propietario de un hotel de gran tradición en la Europa oriental de antes de la Segunda Guerra Mundial.
Con gran ritmo, un fino y sutil sentido del humor y agilidad, somos testigos en esta cinta de una narración dentro de otra y dentro de otra, que como matrioskas rusas entretejen la historia de Zero y su jefe y amigo Mister Gustav (Ralph Fiennes en un trabajo estupendo), quien es consierge del Gran Hotel Budapest, en la convulsa Europa Oriental, y que destaca por su atención a la clientela.
La devoción de Mister Gustav hacia su trabajo lo lleva a complacer a sus clientes, especialmente mujeres, hasta límites muy personales. Eso hace que al morir la anciana duquesa Madame D. (Tilda Swinton), le herede sus bienes, por encima de sus propios familiares, lo que lo lanzará a una serie de intrigas, estancias en la cárcel y otras aventuras. La devoción hacia Mister Gustav, a su vez, de su lobby boy Zero, lo hará su inseparable en estas peripecias.

Con varias pequeñas subtramas, en las que intervienen actores de un excelente reparto, la cinta es disfrutable de principio a fin, en la que el espectador puede revivir su gusto y afición por cintas de buena calidad, entretenidas, ligeras pero a la vez con un cierto toque de sofisticación.  

Obediencia Perfecta

Asalto a la inocencia
Un tema muy espinoso
Ricardo Martínez García
La historia periodística que ha sido tomada como base para el argumento de la película Obediencia Perfecta (14) del director Luis Urquiza, comenzó con algunos reportajes publicados en el diario La Jornada en abril de 1997. Salvador Guerrero Chiprés publicó un reportaje en cuatro partes, en donde señalaba los abusos sexuales a niños de entre 12 y 17 años por parte del fundador de los Legionarios de Cristo, el sacerdote michoacano Marcial Maciel, a quien también se señaló como adicto a la morfina.
Lejos de pretender ser una cinta de denuncia, el cauto eufemismo de llamar en ella a la orden religiosa “Los Cruzados de Cristo”, y a su fundador como el sacerdote “Angel de la Cruz”, no logra ocultar las verdaderas identidades tanto de la orden como del defenestrado Marcial Maciel, quien en sus últimos años recibió la orden de Benedicto XVI, en 2006, de no ejercer más su ministerio sacerdotal, y a retirarse a la vida de oración y penitencia.
Juan Manuel Bernal interpreta de manera soberbia al sacerdote Ángel de la Cruz, superior de los Cruzados, seductor y manipulador consumado, al cual vemos en plena acción al convertir al niño seminarista (interpretado por Sebastián Aguirre) en su discípulo personal y amante.
La cinta de Urquiza muestra el dominio manipulador del padre De la Cruz, que hacía creer a los niños abusados sexualmente que lo que hacían con él era una muestra de devoción y amor hacia su persona y hacia la voluntad de Dios, que era una ayuda importante para su salud. La complacencia, casi complicidad, de los altos jerarcas de la Iglesia, hacia el estilo de vida de De la Cruz, muestra el cinismo del que sí sabe lo que ocurre, pero que no le conviene hacer algo por detenerlo.
La perfidia e hipocresía del sacerdote De la Cruz alcanza un grado superlativo, al repetir regularmente el proceso de seducción en otros nuevos e inocentes niños que ingresan a su orden. “No somos ángeles, cuiden a sus niñas”, etcétera, dijeron altos jerarcas al ser cuestionados por el caso de pederastia de Marcial Maciel. Es una manera cínica de dar un buen consejo.


El Crimen del Cácaro Gumaro

Homenaje al cine
Humor Estrambótico
Ricardo Martínez García
La unión de tres guionistas, cada uno poseedor de una vena (tragi)cómica diferente, da lugar a una película estrambótica, divertida a ratos, ácida, crítica e irregular. Tal es el caso de la cinta El crimen del Cácaro Gumaro, dirigida por Emilio Portes.
La cinta muestra escenas que van desde el humor más o menos blanco de Andrés Bustamante, en su personaje de Don Cuino, presidente municipal, en todo el estilo antipriísta de los supermachos de Rius, de un pueblito llamado Güépez, hasta el corrosivo sentido del humor de Armando Vega Gil, quien da vida a un párroco que se hace acompañar de un monaguillo por todo el pueblo, al que trae como si fuera su mascota.
La historia que se cuenta, la de un propietario de un cine que le hereda la sala a uno de sus hijos, expone las contradicciones inherentes a la industria de la cinematografía: para unos representa la creatividad, la tradición de la sala de cine, como un epicentro lúdico de la vida comunitaria, y la autenticidad de las películas vistas en el cine; para otros, las obras cinematográficas representan la fuente de la industria de la piratería, de la ganancia fácil y la ilegalidad.
La cinta es un conglomerado con diferentes tipos de intereses y resultados. Por una parte es un homenaje al cine mismo, a las buenas películas, con alusiones a Cinema Paradiso, o 9, y también a otras malas y a veces divertidas cintas japonesas al estilo de Godzilla, cintas de epidemias y zombies, cuya parodia es evidente. Es también un homenaje a las propias salas: el cine de Güépez se llama Linterna Mújica, evocando a la antaña sala Linterna Mágica, ubicada por el rumbo de San Gerónimo. Pero también es una crítica implícita a los propios exhibidores cinematográficos y a la industria botanera que gira en torno a los clientes-cinéfilos, y de paso a los políticos corruptos, encarnados en don Cuino.
El resultado es una cinta irregular y extravagante, pero que cuenta con algunos buenos momentos, por la crítica implícita, que también se hace de modo paródico.
Además de Bustamante y Vega Gil, participan en el reparto la bella Ana de la Reguera, Jesús Ochoa, Alejandro Calva (como Archimboldo) y Carlos Corona (como Gumaro), con breves participaciones de Javiér López “Chabelo”, Cármen Salinas, Jorge Rivero y Eduardo Manzano.

Divergente

Los alcances de la libertad
La libertad de elegir destino
Ricardo Martínez García
La película Divergente, del director Neil Burger, está basada en el libro de la joven escritora Veronica Roth, de 25 años, titulado Divergente, y cuenta con una secuela de dos libros: Insurgente y Lealtad, publicados en 2011, 2012 y 2013 respectivamente.
La historia está ambientada en alguna sociedad norteamericana después de una guerra masiva, y los sobrevivientes son organizados en facciones bien delimitadas. Cada facción social tiene sus respectivos roles, y cada miembro que nace y crece en ellos tiene oportunidad de hacer un examen de aptitud para determinar a qué facción quiere pertenecer, e incluso elegir, por única y primera vez, la facción a la que desean ingresar.
La película refleja las tendencias autoritarias de lo que se supone un gobierno racional, las contradicciones entre las habilidades naturales y el ejercicio de la libertad o la libre autodeterminación, o las que hay en torno a la vida organizada socialmente y la vida individual. Parecería que lo que se desea dejar en claro es el límite de los alcances de la libertad (elegir una de las facciones existentes y quedarse en ella) y su relación con la necesidad de control social, enfatizando los beneficios de tener una sociedad organizada casi mecánica o robóticamente. El orden social sobre cualquier otra cosa.
La historia se centra en Tris Prior (Shailene Woodley), en su novio Four (Theo James) y en aquellos que no encajan bien en ninguna de las facciones disponibles: Verdad, Erudición, Cordialidad, Osadía y Abnegación.
Al no encajar en ninguna de esas facciones, algunas personas son consideradas peligrosas, y por ello deben ser eliminadas, por poner en peligro ese orden social, tan arbitrariamente logrado.
Tal vez el espectador se pregunte por qué solo esas serían las facciones existentes, siendo que el ser humano es pluridimensional, pero esa es justamente la idea fascista: que el ser humano en realidad debe ser unidimensional, y por eso se le debe categorizar y conducir a alguna “facción”.
Por la temática y manera de abordarla, la cinta puede compararse con las de la serie de los Juegos del Hambre, incluso ambas series tienen como heroína a una joven adolescente, y tienen que luchar contra el sistema establecido.
Ubicada en un futuro próximo, las acciones están ambientadas en edificios ruinosos, con aire de abandono y de deterioro. Predecible hasta cierto punto, el resultado es una cinta entretenida y que da pie a algunas reflexiones, algo como lo que ocurre con cintas como Bee Movie o las citadas de la serie de los Juegos del Hambre.

Thursday, April 10, 2014

Reencuentro

¿Terapia fallida?
Rencores imborrables

Ricardo Martínez García

Dentro del marco de la Gira de Documentales Ambulante 2014, se presentó Reencuentro (Återträffen, 13) cinta que es una mezcla de documental y de proyecto fílmico personal realizado por la cienasta sueca Anna Odell.

No es una cinta sobre el amor o algún agradable sentimiento parecido, es sobre los recuerdos que una mujer (Odell) ha ido guardando, recuerdos sobre su infancia y adolescencia vivida con un grupo de compañeros escolares.

El proyecto fílmico de Odell pareciera haber sido concebido como una manera de buscar sanar viejos traumas y heridas, productos de un bullying padecido por ella largamente en un ambiente escolar. Odell, al no ser invitada a un reencuentro con sus excompañeros escolares, concibe y realiza un documental fundamentado en lo que recuerda de cada uno de esos compañeros. El guión de ese documental consiste en recrear, con actores y todo, el reencuentro al cual no fue invitada, presentando las posibles escenas que se hubieran dado si ella hubiera asistido.

El guión da un giro truculento al incluir entrevistas a los excompañeros reales de Odell, quienes son invitados a ver el documental, con las escenas de la reunión en las que aparece hipotéticamente Odell, generando diferentes resultados, que van desde el tibio reconocimiento hasta la fría indiferencia.

Algunas pesonas podrán superar una infancia traumática, pero otras no, y las diferentes formas de vivir con tales trauma definirán quiénes somos, parece ser un probable mensaje de este documental, dando pie a variadas reflexiones.

Ella

El amor es una idea
El amor en los tiempos de la realidad virtual

Ricardo Martínez García

¿Qué es el amor, cuál es su naturaleza, es algo real o ideal, algo físico o inmaterial? Esas podrían ser las preguntas que se derivan, luego de ver la cinta de Spike Jonze Ella (13) en la que un hombre se enamora de la personalidad artificial creada por un avanzado sistema operativo.

Contar con alguien que te escuche, que te entienda, que te aconseje, que se adelante a tus deseos o pensamientos y además organice tu vida en todos los sentidos, sería lo más maravilloso que pudiera suceder, y con toda probabilidad amaríamos a tal persona (o programa de software).

Theodore Twombly (Joaquin Phoenix en plan grande, entrañable) se dedica a escribir cartas para otras personas, pero todo cambia en su vida cuando instala un nuevo sistema operativo en su computadora, llamado OS1. Este nuevo sistema es super inteligente, perceptivo y aprende cosas que muestran una conciencia de sí mismo, una verdadera inteligencia artificial capaz de sentir, o al menos de dar todas las trazas de hacerlo.

Las razones por las cuales el amor que surge entre Theodore y Samantha, como se autonombra dicho sistema operativo (y que cuenta con la aterciopelada y femenina voz de Scarlett Johansson), comienza a fracturarse, implicaría manejar varias probables explicaciones, tan complejas como las que se usarían para explicar una atormentada relación entre seres humanos.

Jonze, quien además de dirigir escribió el guión, presenta una cinta emotiva, que va mucho más allá del mero proponer la vida de un obsesivo de la tecnología enamorándose de sus gadgets. Ambientada en una especie de mundo del futuro inmediato, la película nos muestra aspectos de la soledad, del aislamiento, de las vidas internas de las personas y de la forma de afrontar emociones y pensamientos, de tal manera que el espectador se ve reflejado inevitablemente en esas situaciones.


La Gran Belleza

La exquisitez fílmica
Vivir es la Gran Belleza

Ricardo Martínez García

Roma es una ciudad mítica en muchos sentidos, pero sobre todo está plagada de monumentos, hermosas fuentes, grandes colecciones de arte y turistas. Cada calle, rincón, restaurante, mueble, parecieran ser ejemplos de lo bello. Tal es lo que presenta visualmente La Grande Bellezza: es una continua estampa de escenas hermosas e impactantes.

Dirigida por Paolo Sorrentino, la película narra la historia de Jep Gambardella (el sensacional y sexagenario actor Toni Servillo), un periodista que en su juventud escribió una única novela, con la cual alcanzó cierta notoriedad, y que no ha podido escribir un segundo libro, pues su vida de sibarita de clase media alta lo han distraído (o sumergido) de lo que él llama “la gran belleza”.

La vida de Jep transcurre entre fiestas nocturnas, reuniones de amigos, entrevistas a personajes ilustres, siestas en su lujoso departamento, pero eso no parece ser lo esencial sino lo cotidiano. Jep es un sibarita pero también es un hombre culto, con inclinaciones hacia el hedonismo pero de actitud intelectual, un tanto cínica, y eso lo hace ser consciente de su propia vida, de la de sus amigos y de su vaciedad.

La cinta muestra los pequeños y grandes placeres del baile, los excesos y las fatuidades de ciertos personajes, la hipocresía y la indiferencia, la excentricidad del arte por el arte en colecciones a las que muy pocos tienen acceso, lo superlativo de la gran belleza que al fin es la nada.

Se trata de una obra maestra que fue nominada a la Mejor Película de habla no inglesa, o extranjera, en los pasados premios Óscar, ganándolo con todo mérito.


12 Años Esclavo

Historias no deseadas
Libre y esclavo a la vez

Ricardo Martínez García

El director Steve McQueen muestra en 12 Años Esclavo la crudeza de una realidad social en el pasado histórico de los Estados Unidos, específicamente en los llamados estados sureños (es decir los ubicados al sur del río Mississippi), donde se practicó regularmente el tráfico y propiedad de esclavos de origen africano entre los ricos terratenientes agrarios.

La cinta, ambientada en la década de los cuarenta del siglo XIX, está basada en un libro testimonial, escrito por el músico de raza negra Solomon Northup, quien tuvo la desgracia de caer en los engaños de unos supuestos empleadores, y verse convertido en esclavo, al ser secuestrado, trasladado y vendido en la ciudad de Nueva Orléans. El trato inhumano que se les prodigaba a los esclavos contrastaba fuertemente con la libertad de la que gozaba la población de raza negra, que vivía libre y emancipada en los estados del norte.

De modo dramático, la película muestra cómo la naturaleza humana de los esclavos era degradada a límites extremos por quienes se decían ser sus dueños, al tratarlos como objetos o, en el mejor de los casos, como animales de carga, haciendo uso de una violencia cruel, innecesaria y excesiva.

La abolición de la esclavitud en los Estados Unidos se produjo una vez que terminó la Guerra Civil norteamericana, en 1865. Abraham Lincoln había promulgado la Proclamación de Emancipación en 1863, y ésta se considera antecedente del movimiento por los derechos civiles. Tanto el periodo esclavista como el de la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos representan dos situaciones históricas hirientes y dolorosas para Norteamérica, que aún supuran de vez en cuando, como lo muestra la filmografía sobre el tema.

La actuación de Chiwetel Ejiofor es sobresaliente, así como la de Lupita Nyong´o (ganadora del Óscar a mejor actriz de reparto), Michael Fassbender, Brad Pitt, Paul Giamati y Paul Dano.

No es una película de temática divertida ni palomera, sino una de las que toca las fibras sensibles de quien la ve, y que nos recuerda que el ser humano puede ser el peor enemigo del ser humano.


Dallas Buyers Club

Atrévete a vivir
La vida luego del SIDA

Ricardo Martínez García

Recibir la noticia de que se es positivo en VIH cambiaría la vida a cualquiera, tal vez negativamente, pero no ocurre eso con todos. Tal es el caso de Ron Woodroof, un trabajador en la industria petrolera texana, aficionado a los rodeos y al sexo de tendencia promiscua.

La cinta del director Jean-Marc Vallée, protagonizada por Matthew McConaughey y Jared Leto es la historia de un superviviente no solo del SIDA, sino del sistema de salud norteamericano, controlado por la FDA, o la Administración Federal de Drogas o medicamentos. Es una historia de coraje, de frustraciones, de lucha por la vida, de la toma de conciencia que poco a poco se produjo en torno a las condiciones que enfrentaron y enfrentan los enfermos con el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.

Cuando Woodroof es informado de que sus pruebas del VIH resultan positivas, pasa por las fases de negación, enojo, depresión, pero él no se queda ahí, lo supera, y en el camino se hace comerciante de medicamentos, hasta llegar a fundar uno de los llamados clubs de compradores de medicamentos, de los que surgieron varios en los Estados Unidos. Tales clubes proveían de medicamentos, legales o ilegales a veces, a sus miembros, portadores del VIH.

Las actuaciones de McConaughey y de Leto han sido tan buenas para llevar a ambos a ganar los Óscares este año, como actor principal y de reparto respectivamente. El realismo con el que se desempeña cada uno de ellos va más allá de lo meramente histriónico, así que en ese sentido no ha sido sorprendente que los ganaran.

La película funciona como fuente de divulgación sobre esta enfermedad, así como una ácida crítica social, y en términos dramáticos resulta de gran convicción.

Saturday, February 15, 2014

El Lobo de Wall Street

La banalización del dinero

Ricardo Martínez García

La nueva cinta de Martin Scorsese trata de la vida de un antihéroe norteamericano de la vida real. Leonardo Di Caprio da vida a Jordan Belfort, corredor de bolsa de Wall Street que con todo desparpajo nos muestra a los espectadores los trucos para defraudar a personas que invierten en acciones de empresas fantasmas.

Basada en las memorias de este personaje de la vida real, Jordan Belfort, la cinta está plagada de acciones desenfrenadas, pues donde hay abundancia de dinero, sin importar su procedencia, se producen excesos que resultan chocantes para las personas comunes y corrientes, esas que no destacan porque son demasiado honestas, y en ese sentido aburridas a más no poder.

A ese grupo de personas pertenece el agente del FBI Patrick Denham (Kyle Chandler), quien se enfrasca en una investigación para desenmascarar a Belfort, que no desea, comprensiblemente, abandonar su estilo de vida.


Si bien las escenas divertidas y estrambóticas de la cinta casi siempre las protagoniza Belfort y su corte de colaboradores, encabezado por Donnie Azoff (Jonah Hill en plan grande), con orgías cada que logran vender acciones basura, también hay algunas escenas donde se atestigua el nivel de degradación al que llegan estos antihéroes de la cultura norteamericana.

El Juego de Ender

Juego o realidad
La vida es un juego

Ricardo Martínez García

La premisa general de la cinta El juego de Ender (13) del director Gavin Hood, es que los humanos intentan evitar que una especie alienígena inteligente, conocida como los Inséctores, invada y deje de ser una amenaza para la Tierra, y para ello se preparan para una guerra definitiva.

Ender Wiggin (Asa Butterfield) es un joven estudiante descubierto como un gran estratega bélico y es entrenado, a partir de juegos y simulaciones computarizadas muy reales, para la futura guerra con los Inséctores. Sus instructores son el coronel Graff (Harrison Ford) y el mítico Mazer Rackham (Ben Kingsley), además de la mayor Anderson (Viola Davis). Pero las habilidades de estratega de Ender van más alla de lo bélico, así como los juegos en los que se entrena.

Basada en la novela del mismo nombre, escrita por Orson Scott Card, la cinta va más allá de los meros planteamientos de la ciencia ficción (vuelos interespaciales cotidianos, armas de destrucción más que masiva, etc.) y explora los dilemas éticos implicados siempre en los conflictos bélicos. En este caso el enemigo es de naturaleza alienígena, pero no por eso deja de plantear interesantes reflexiones sobre el derecho a la vida y a la existencia tanto de unos como de otros. Ahí radica el valor dramático de la película, cuyo reparto hace muy bien su trabajo. Por otro lado, los efectos especiales pueden fácilmente competir con los que muestra la cinta Gravedad, de Alfonso Cuarón.

Orson Scott Card ha escrito la llamada Saga de Ender, con cuatro libros más que dan continuidad a la historia que comienza con El juego de Ender. Ha escrito además otra saga a partir de su libro La Sombra de Ender y cuatro libros más, conocida como la Saga de la Sombra, que es como la continuación de la Saga de Ender, así que con gran probabilidad veremos en un futuro cercano más cintas basadas en sus obras. Un elemento en común en las obras de Card es la preocupación por el medio ambiente y por la vida en general.

El guión de Hood no es exacto respecto al libro original pero sí ofrece la esencia de la historia de Card, quien tiene otros muchos libros de ciencia ficción y es un autor que ha ganado varias veces los premios Hugo y Nébula, dos de los más reconocidos en este género literario.



Saturday, November 30, 2013

El Abogado del Crimen

En este juego todos se queman
Jugar con fuego

Ricardo Martínez García

En el Abogado del Crimen (The Counselor, 13), nuevamente vemos a Javier Bardem, junto con un elenco de primer nivel, en una adaptación más al cine de una novela de Cormac McCarty, dirigida por Ridley Scott.

De manera descarnada, violenta, cruda, la historia nos hace ver los entresijos y vericuetos de la vida de algunas personas relacionadas con el tráfico de drogas en la frontera entre Estados Unidos y México, así como la manera de operar en dicho tráfico.

Con actuaciones de Michael Fassbender, Javier Bardem, Penélope Cruz, Cameron Díaz y Brad Pitt, la cinta recrea algunas escenas violentas, muy bien hechas, de robos de mercancía, ajustes de cuentas, así como las consecuencias del trabajo del abogado que se involucra con personajes peligrosos, hasta un punto en el que él no contemplara.

El mundo del narco, que va desde el gran lujo de casas de diseño hasta unos lugares más que sórdidos, señala un personaje de la cinta, es un mundo en el que no hay nada que no se atrevieran a hacer quienes viven en él, porque lo importante es el negocio, el dinero, que se maneja en grandes sumas y que hacen que la vida, su valor, pase a segundo o tercer término. La visión de McCarty se asienta en un realismo que queda patentizado en cualquier sección roja periodística, pero va más allá, explora el origen de tanta acción deshumana.

Cabe destacar la actuación de Cameron Díaz en el papel de Malkina, que va más allá de ser una impactante femme fatale, pareja sentimental de un opulento jefe narco, Reiner (Bardem), rol que realiza de manera convincente.


Saturday, November 09, 2013

Tiempo para el amor

Unos quieren y otros no.
Una segunda oportunidad

Ricardo Martínez García 

Julia Louis-Dreyfus y James Gandolfini  artistas destacados de series de televisión (Seinfeld y Los Soprano, respectivamente), unen sus talentos en esta cinta, Una Segunda Oportunidad (Enough Said, 13) dirigida por Nicole Holofcener, que muestra algunas situaciones conflictivas que experimentan personas que pretenden iniciar y mantener una relación amorosa.

Dos adultos maduros intentan construir una relación sentimental, compartiendo algunos elementos en común, como ser divorciados y tener hijas de edad semejante. La cinta nos muestra cómo la relación se conflictua por otras personas que los rodean, como amigos, ex parejas, etc.

Los trabajos actorales de Louis-Dreyfus y Gandolfini oscilan entre la comedia y el drama de manera eficaz pero sin excesos. Toni Collette y Catherine Keener completan el elenco actoral principal. Gandolfini filmó esta cinta poco antes de morir este año, el 19 de junio.

Las situaciones expuestas en la cinta son de índole universal, como la influencia de los demás en nuestras percepciones, así que no es difícil sentirse identificado de alguna u otra manera con los personajes.

A veces decir la verdad en el momento oportuno, ser prudentes o actuar cuando se debe, puede evitar malos entendidos futuros, no solo con la pareja sino con aquellos con quienes nos relacionamos en todos los ámbitos, y ése podría ser el mensaje de la cinta.


Una segunda oportunidad pareciera ser que solo surge cuando luego de algún conflicto, ambas partes perdonan, o se perdonan a sí mismas no haber sabido manejar alguna delicada situación. Así que todos deberíamos darnos siempre una segunda oportunidad.