Wednesday, September 03, 2008

El Robo del Siglo

Buen Trabajo
Ricardo Martínez García

El actor Jason Statham alguna vez fue miembro durante una década del equipo olímpico de clavados de la Gran Bretaña que acudió a las Olimpiadas de Seúl en 1988; ha sido modelo para la línea de ropa French Conection e hizo comerciales para los pantalones Levi´s y luego se convirtió en un pícaro y pequeño timador muy al estilo de los personajes que llegaría a interpretar en las películas de Guy Ritchie Lock, Stock and Two Smoking Barrels y Snatch, Cerdos y Diamantes. Esa fue la razón por la que el aún esposo de Madonna lo hizo parte del elenco de tales películas: su vida se parecía demasiado a esos personajes.

Con tal historial, Statham es un actor peculiar que tiene el tono “adecuado”: maneja el caló de la calle de manera natural, es un bribón listo, capaz de vender una bagatela como si fuera parte de las joyas de la corona. Así, resultó ideal para el papel del ladrón líder de una banda en la cinta del director británico Roger Donaldson El Robo del Siglo (The Bank Job, 08).

Basada en hechos reales, la cinta trata de unos ladrones que nunca habían jugado en las grandes ligas del crimen organizado, y la oportunidad se les presenta cuando la ya no tan joven ex modelo y rufianesca Martine Love (Saffron Burrows), vieja conocida del barrio, es detenida por tráfico de drogas y obligada a operar para el MI-5 (agencia de seguridad interna británica) un robo a las cajas de seguridad de un banco (ubicado, tal vez como guiño del director, en la mítica Baker Street, la misma en la que Arthur Conan Doyle ubica la vivienda de Sherlock Holmes), con el fin de recuperar unas fotos comprometedoras de una integrante de la realeza.

La banda, liderada por Terry Leather (Statham) y la chica en cuestión Love, no sabe en la que se mete: el robo es exitoso y masivo (para Love sólo tiene interés cierta caja de seguridad), pero el problema es que salen afectados por igual miembros de la realeza, del parlamento y algunos cabecillas del mundo de la mafia, aquellos que controlan prostíbulos y drogas y están coludidos con cualquier cantidad de agentes policíacos corruptos.

Los grandes aciertos del trabajo de Donaldson, por una parte, son los ingeniosos y picantes diálogos combinados con la parsimonia de las escenas de la consumación del robo (poco que ver con la espectacularidad de Heat [Michael Mann, 95] o The Italian Job [F. Gary Gray, 03] en la que también participa Statham), y por otra, el desencadenamiento de vertiginosas escenas junto con la previsión y reacciones de Terry ante las inesperadas consecuencias y el buen manejo o control de daños.

Además de la dramatización propiamente dicha del asalto, que va subiendo cada vez más de intensidad y mantiene al público al filo de la butaca, está también, de manera paralela, la lucha personal de Terry, excelentemente manejada por el director, pues al final de todo logra quedar como el buen ladrón al optar –una vez superados todos los obstáculos y quedarse con el botín del robo- por una vida familiar, por encima de la aventura romántica con la bella Love.

Pocas películas sobre ladrones hacen sentir bien al espectador al final, y ésta es una de ellas, por lo que no debe perdérsela si gusta de los filmes de estilo británico del que Guy Ritchie dio buenas muestras en aquellas cintas del 98 y 2000.

1 comment:

María Guadalupe Romero Fuentes said...

Hola:

Cómo siempre disfruté de tu comentario sobre esta película, pero quiero preguntarte algo, aprovecho este medio por que se que es el que consultas con frecuencia ¿qué tengo que hacer para que se te olvide que un día te dejé esperando y me invites nuevamente a salir? La verdad disfruto mucho de tu presencia y no me quiero quedar con las ganas de conocerte un poco más.